Perspectivas para 2025
Vaca Muerta se perfila con mayores inversiones en un contexto macroeconómico más favorable
El incremento de la producción de shale oil, el aumento de la capacidad de exportación y los proyectos de LNG anticipan un año de gran crecimiento.
El escenario para la expansión de Vaca Muerta se presenta muy alentador para el año que viene. Las reformas implementadas bajo el nuevo gobierno, como la Ley Bases y el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), están creando un marco más favorable para la inversión extranjera y la expansión de proyectos clave como el desarrollo de LNG.
Tal es el contexto que plantea Matías Cattaruzzi, Sr. Equity Research Analyst de Adcap Grupo Financiero, quien se refirió a las perspectivas para 2025 como un año de consolidación para la industria y en especial para YPF que lidera este proceso de crecimiento.
Los objetivos según Adcap apuntan a cuatro pilare clave. En primer lugar, incrementar la producción de shale oil. "Con una mayor cantidad de pozos conectados y eficiencias en las operaciones de fractura, YPF está posicionada para alcanzar un nuevo récord de producción en Vaca Muerta", explicaron.
En segundo término, ampliar la capacidad de exportación. La consultora estima que la creciente utilización de infraestructuras como OTASA y los nuevos proyectos de evacuación aumentarán las exportaciones de crudo, contribuyendo a un superávit comercial energético proyectado en U$S 7.300 millones para Argentina en 2025.
Tercero, aumentar la rentabilidad. Con menores costos de lifting y una mayor proporción de producción de alto margen proveniente de shale, YPF está preparada para generar un EBITDA robusto. Y finalmente avanzar en el mega proyecto de LNG.
"YPF combina una estrategia clara de crecimiento, una mejora estructural en sus operaciones y un entorno macroeconómico más favorable. Estas fortalezas sugieren que, incluso después de un rally significativo, la compañía tiene espacio para seguir generando valor para sus accionistas en el largo plazo", destacó Cattaruzzi.
La expansión de Vaca Muerta en los últimos años vino de la mano de los proyectos de shale oil. YPF está capitalizando su extenso portafolio de recursos no convencionales en Vaca Muerta, donde la producción de shale oil aumentó un 36% interanual en el tercer trimestre de 2024 y representa casi la mitad de su producción total de crudo.
"Proyectamos que la producción de shale oil crecerá un 35% en 2025. Este crecimiento, combinado con costos de lifting significativamente menores refuerza la rentabilidad del segmento upstream de la compañía", apuntaron.
A este escenario- según señaló Cattaruzzi- se agregan dos cuestiones fundamentales. Por un lado, YPF está liderando iniciativas clave para eliminar cuellos de botella en la evacuación de crudo, incluyendo la expansión del oleoducto Oldelval y la construcción del proyecto Vaca Muerta Sur. Este último proyecto terminó entrando en RIGI e implicará un aumento de la capacidad de evacuación por 700 mil barriles diarios para 2027.
"El otro aspecto clave- agregó- es la reducción de costos y optimización del portafolio por parte de YPF que ha iniciado un importante plan de desinversión de activos convencionales maduros que representan el 60% de su producción convencional de crudo y el 40% de gas natural. Estas ventas liberan aproximadamente unos U$S 800 millones que están reinvirtiéndose en proyectos de mayor rentabilidad en Vaca Muerta".