INDEC y Bolsa de Comercio de Rosario
Por Vaca Muerta, la balanza energética marcó su mayor superávit en más de 22 años
Mientras las exportaciones crecieron 29%, las importaciones se desplomaron 54% en la primera mitad del 2024. El saldo positivo superó los US$ 2.400 millones.
El impacto de Vaca Muerta sobre la producción energética argentina esindudable y su potencial de crecimiento parece no tener techo.
En los últimos cinco años, la producción petrolera nacional creció más de 33% si comparamos los primeros semestres de este año y del 2019. Asimismo, creció un 41% comparado con la primer mitad del 2017, año que marcó el punto de inflexión productivo para el petróleo argentino.
Los datos se desprenden del informe semanal de la Dirección de Estudios Económicos de la Bolsa de Comercio de Rosario, que reveló que mientras en 2019 la cuenca neuquina representaba 44% de la producción, en lo que va del año representó 66% del petróleo extraído en la Argentina.
"Este crecimiento en su peso relativo se encuentra relacionado por dos carriles. Por una parte, la cuenca Neuquina duplicó su producción en cinco años. Al mismo tiempo, el volumen productivo de la cuenca Golfo San Jorge, la otra cuenca que explica gran parte del volumen productivo petrolero del país cayó 14% respectivamente. En este sentido, el fuerte incremento productivo de Vaca Muerta ha colaborado en el abastecimiento nacional de energía, recortando la necesidad de importaciones al tiempo que también dio un gran impulso exportador", explicó su director Julio Calzada.
Consecuentemente, el informe señala que en los primeros seis meses del 2024 la balanza energética argentina marcó un superávit de US$ 2.438 millones, el más grande en 22 años, en términos nominales. Este es el segundo superávit en trece años, ya que el anterior se dio en el contexto de la pandemia, en la primera mitad del 2020.
Este número muestra una cierta diferencia con el dato publicado por la Secretaría de Energía, de US$ 2.758 millones. Sin embargo, la divergencia de números se debe fundamentalmente al secreto estadístico, en tanto las variaciones relativas publicadas por la Secretaría de Energía son muy próximas a las que pueden obtenerse con los datos del INDEC, aclara el estudio.
A nivel general, desde 2017 las exportaciones energéticas de Argentina vienen marcando una tendencia alcista. En el primer semestre de 2024 alcanzaron U$S 4.622 millones, una suba interanual de 29% y ubicando al sector exportador energético en máximos en más de 22 años. Mientras que, las importaciones de energía alcanzaron USD 2.186 millones, una caída de 54% en el primer semestre y el segundo nivel más bajo desde 2009.
Con esta perspectiva, según los datos oficiales se proyecta un nivel de exportaciones energéticas que podría superar los US$ 9.400 millones para todo el 2024, un incremento del 25% respecto a 2023.
En tanto, las importaciones de gasoil y otros combustibles mostraron un desplome de casi el 60%, mientras los renglones del gas y de la energía eléctrica cayeron ambos 57% en su necesidad de divisas.