Panorama político de Vaca Muerta
Vaca Muerta: el RIGI como hoja de ruta en plena seguidilla de récords
En medio de la andanada de marcas históricas en el mundo shale, las empresas locales jugaron fuerte su respaldo al proyecto nacional. Otro tanto, el segmento del transporte que ata el crecimiento al avance de la Ley Bases.
En Vaca Muerta, el final de la semana trajo otros dos récords en línea: nunca se produjo tanto crudo ni tanto gas como en el último mes. El camino previo, signado por los viejos campos convencionales, duró unos 105 años. El paradigma shale acelera con cada mes y el límite técnico solo está dado por la disponibilidad de ductos.
En el ingreso al invierno, la disponibilidad del GPNK en su tramo uno, evita un frente mayor de importaciones de GNL y combustibles líquidos, con la consiguiente presión sobre el BCRA, decisión a la que tuvo que recurrir la secretaría de Energía en el último mes, entre pases de factura con el gobierno anterior por las demoras en la transferencia de fondos para concretar las dos plantas compresoras, parte de esa obra troncal para la Cuenca Neuquina.
Con todo, los dos segmentos de la producción shale tienen motivos para seguir creciendo en el corto y mediano plazo. Por un lado, el inicio del ciclo de mayor demanda interna, caracterizado por un otoño de tempranas y bajas temperaturas que se hicieron sentir en todo el sistema de inyección. Y por el otro, la disponibilidad de transporte en el caso del crudo, con obras en plena marcha (Oldelval) y las ya habilitadas en el 2023, como el tendido de OTASA que permite llegar a Chile al crudo neuquino.
Este ciclo de crecimiento histórico impulsa una serie de obras de bombeo que, en cuanto a la demanda doméstica, podrían ampliar la oferta en el mercado interno y permitir saldos de exportación en la región sudamericana.
tgs abrió la semana con un anuncio de magnitud: está dispuesta a invertir 700 millones de dólares en la ampliación de gasoductos existentes. Ese objetivo permitiría incrementar la oferta en el Litoral argentino. (La empresa aclaró que no es una obra que se sobrepone al tramo dos del GPNK.)
El anuncio le hizo un guiño a la posible sanción de la Ley Bases, y en particular, al régimen de grandes inversiones, el RIGI, pendiente de la nueva escala en la Cámara Baja del Congreso.
En concreto, se trata un posible espaldarazo al gas de Vaca Muerta, que de este modo seguiría contribuyendo a equilibrar la balanza comercial energética, que debería ser un desvelo macroeconómico de Argentina.
La propuesta dada a conocer coincidió, en su fecha, con un pronunciamiento local: el grueso del empresariado neuquino nucleado en FECENE celebró los avances del RIGI en el Senado, y exhortó a Diputados a respaldar el tratamiento en el recinto tras su etapa en la Cámara Alta. Así modificó ciertos cuestionamientos previos. La entidad reclamaba que las empresas locales fueran incluidas en el régimen que se propone para las inversiones superiores a 200 millones de dólares. Ahora destacan que la obligatoriedad de reserva del 20% del total de inversiones destinado para las pymes locales es suficiente para adherir a la propuesta nacional.
En ese escenario, también el miércoles tuvo lugar la visita del ministro de Economía Luis “Toto” Caputo a Neuquén. Es la segunda llegada de uno de los ministros más cercanos al presidente Javier Milei, y fue a Loma Campana, principal bloque productor de shale oil de América Latina (YPF); estuvo acompañado por el gobernador neuquino, Rolando Figueroa y Horacio Marín, el presidente y CEO de YPF. Hay un antecedente: Sandra Pettovello, ministra de Capital Humano, había visitado Vaca Muerta el 19 de abril pasado. Un par de horas antes, el gobernador informó que la cartera económica había respaldado la toma de deuda neuquina por 200 millones de dólares, aprobada previamente por la Legislatura provincial, para destinar a obras de infraestructura.
Es es último capítulo de un cambio de sintonía público en varios tramos. Ocurrió en cuatro meses, esos en los que Nación comenzó a tender puentes más sostenibles (foto de ahora), con las administraciones provinciales. A finales de febrero y principios de marzo, el bloque de gobernadores patagónicos le había marcado la cancha a la administración nacional en pleno recorte del gasto público. Fue un cimbronazo político nacional con ola expansiva hacia otros gobernadores.
Desde entonces, el camino de las necesidades mutuas acortó esa distancia. Sin dudas que las coincidencias en el sector energético tuvieron que ver en eso.
Neuquén supo desde el vamos que el incentivo a las grandes inversiones incluye reclamos históricos de la industria petrolera. El acceso a dólares y poder girar utilidades, como claves de ese artefacto normativo. La provincia respalda el RIGI, si bien bajo el pretexto perfecto de no tener legisladores propios en el Congreso (aunque sí margen para incidir en algunos/nas). Y fue central para habilitar un espacio de debates en comisiones con la bandera de la “defensa de la neuquinidad”, ese tópico-límite histórico entre Neuquén y las administraciones nacionales que, en esta era, con acuerdos con jefes comunales y partidos políticos, permite al gobierno una mirada de conjunto con poder político desde inmediaciones de los principales bloques productores de Vaca Muerta, ese motor sobre el que el gobierno nacional podría fortalecerse para contener la crisis económica.
En provincias con recursos y empresariado local próspero, está claro que el RIGI fue un instrumento para edificar esos consensos. También, para proyectar el futuro. Un futuro no exento de condimentos políticos vinculados al gas.
Como en el caso del GNL, el proyecto de máxima para el shale en la próxima década. El lunes, Marín, el presidente de YPF, explicó qué se puede y qué no se puede, en la entrevista que le hizo el periodista y columnista de La Nación, Carlos Pagni. El dilema de la construcción del puerto, la planta para licuar gas, y la ruta de los tres gasoductos exclusivos para procesarlo con destino a mercados mundiales, incluye la puja entre Río Negro y Buenos Aires. El directivo sostuvo que una provincia que no apoye el régimen de grandes inversiones en el Congreso no podría recibir ese beneficio. Antepuso una ecuación económica a la política, para establecer el destino final de esa red de transporte y producción. El pronunciamiento llegó con el gobierno rionegrino y los legisladores que le responden apoyando en el Congreso y con Neuquén previamente convalidando la salida por Río Negro para su shale gas.