Los viejos campos productores

Para las pymes petroleras la Argentina tiene un atractivo portfolio de pozos convencionales

Hay decenas de empresas interesadas en sumarse al desarrollo petrolero que encabeza Vaca Muerta y que pueden aportar un modelo de negocio apropiado a unos 20.000 pozos maduros paralizados, según estimaciones del sector.

 Para las pymes petroleras la Argentina tiene un atractivo portfolio de pozos convencionales
El convencional es clave para la oferta de crudo argentino.
El convencional es clave para la oferta de crudo argentino.

En los últimos tiempos, la luz de la estrella hidrocarburífera de Vaca Muerta opacó las oportunidades que la actividad convencional de gas y petróleo aún pueden ofrecer a pequeñas y medianas petroleras que son las más preparadas para desplegar un esquema de negocios apropiado a un esquema de negocios distinto.

Directivos de distintas empresas de la industria local destacaron de manera coincidente que 2024 puede marcar un hito en el proceso de recuperación productiva de las cuencas maduras y ofrecer una oportunidad de negocio a compañías que no tienen la capacidad operativa y financiera suficiente como para embarcarse en el no convencional neuquino.

Para mensurar la oportunidad del convencional, un analista del mercado consultado por Mejor Energía estimó que en todas las cuencas hay unos 20.000 pozos en producción y otros tanto paralizados, es decir que hay un universo aprovechable que está esperando a ver qué ideas se le ocurre a la industria y a las pequeñas y medianas empresas nacionales para ponerlos en valor.

Lograrlo, podrá significar no sólo sumar un aporte importante a la producción, sino extender los beneficios a decenas de localidades, con sus ecosistemas de producción y servicios, y de las comunidades mismas que históricamente estuvieron vinculados a la actividad petrolera y que hoy corren riesgos de subsistir.

Es así que se destaca que en el país hay inscriptas unas 60 empresas cuya razón social está vinculada a la exploración y explotación de hidrocarburos, de las cuales apenas una docena puede decirse que forman el grupo selecto que puede aprovechar los recursos de Vaca Muerta.

El resto de las compañías tienen un modelo de negocio con menor estructura operativa, pero también menores costos y mayor flexibilidad a la hora de abordar los desafíos disímiles de pozos ya maduros o de áreas en las cuales aún pueden quedar ventanas de hidrocarburos por aprovechar.

El directivo de una de las compañías que por estas semanas analiza en detalle las áreas que los grandes jugadores pueden dejar disponibles, explicó que “el convencional sigue teniendo muchas oportunidades para compañías de la talla adecuada. Cuando se pone a competir en un mismo portfolio de proyectos, áreas de no convencional con proyectos de convencional, claramente por una cuestión de rentabilidad cualquier empresa va a dedicar todos los recursos a Vaca Muerta”.

En este sentido, el mismo ejecutivo resaltó como “necesario contar con empresas que acometan como único foco el convencional, con proyectos que no tiene que competir por recursos y rentabilidad dentro de su cartera. En la medida en que aparezcan nuevos actores que puedan integrar este modelo de negocio se podrán poner en valor muchas áreas que hoy en apariencia no resultan rentables para los grandes operadores”.

En el mismo sentido, desde otra petrolera local se explicaba que “de los 6.000 a 9.000 millones de dólares que anualmente se pudieron invertir en la Argentina años atrás en todas las cuencas se lograba no solo sostener el declino del convencional, sino inclusive tener una mayor producción. Es por eso cuando irrumpe un segmento que de capital intensivo como el no convencional se produce un desinterés, una desinversión y en consecuencia la caída de producción”.

Pero el convencimiento de las distintas fuentes consultadas coincidió en que “hay muchísimos yacimientos que tienen mucho para dar, pero necesitan inversión, necesitan modelos diferenciales de negocio, que todos los actores de la cadena de valor se pongan de acuerdo para entender que es un negocio marginal, que tiene otras rentabilidades, que necesita otras respuestas distintas al de Vaca Muerta o al del no convencional en general”.

También es cierto, destacan, que la variedad de yacimientos maduros que actualmente se podrían abordar requieren una capacidad técnica para diseñar estrategias casi a medida, desde el abordaje del pozo a reactivar hasta la aplicación de recursos de recuperación secundaria o terciaria según justifique el análisis de producción ante los distintos grados de madurez.

“La tecnología necesariamente es la llave para encontrar las posibilidades que tienen estos yacimientos” aseveró un directivo del área de servicios petroleros de una compañía integrada que aspira a alguno de los yacimientos que tiene YPF en desinversión. En ese mismo sentido, expresó: “Compañías como la nuestra tienen la oportunidad de buscar soluciones alternativas o modelos de negocio que nos permitan, como industria, como país, acompañar lo que es innegable que es la estrella de la noche que es Vaca Muerta, y que es la gran revolución energética argentina”.

 

 

 

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