Entrevista con Lucas Erio, Director de Hidrocarburos de Mendoza
"El segmento convencional todavía tiene potencial y el shale abre una nueva etapa para la provincia"
Mendoza avanza en los pasos administrativos para habilitar un desarrollo de Vaca Muerta en el sur provincial que, de concretarse, marcaría un hito para la actividad hidrocarburífera local.
YPF anunció una inversión de US$ 4.500 millones para explotar dos bloques contiguos y prevé solicitar su unificación y una concesión de explotación no convencional, antes de presentar el proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
"Estamos hablando de prácticamente 500 pozos en la provincia de Mendoza", señaló Lucas Eio, director de Hidrocarburos de la provincia a Mejor Energía. De acuerdo con el funcionario, el desarrollo a escala completa podría al menos duplicar la producción de petróleo y gas mendocina.
La iniciativa todavía requiere completar distintas etapas. La provincia trabaja con YPF en la unificación de las áreas y en el otorgamiento de la concesión. Con esos trámites concluidos, la compañía podría solicitar la adhesión del proyecto al RIGI, explicó Eio.
YPF ya está perforando un pozo no convencional en uno de los bloques y, según lo anunciado por la empresa, luego perforará otros dos.
El Gobierno provincial busca agilizar los procedimientos para que el equipo de perforación pueda permanecer en Mendoza y continuar con las tareas. "Hay oportunidades, ventanas que no podemos darnos el lujo de desaprovechar", afirmó Eio.
Por ahora, prácticamente toda la producción de hidrocarburos de Mendoza proviene de yacimientos convencionales. La provincia cuenta con dos cuencas: la Cuyana, en el norte, y la Neuquina, en el sur, que comparte con Neuquén. En el país, ocupa el cuarto lugar por participación en la producción.
Erio destacó que, en el período posterior a la pandemia, Mendoza registró una caída inferior al 6% en la producción convencional, la menor entre las provincias argentinas, según indicó. Atribuyó ese desempeño a la continuidad de inversiones, la especialización de las empresas y las políticas de incentivo, previsibilidad y reglas claras.
El funcionario sostuvo que el segmento convencional todavía tiene potencial y que la actividad no convencional abre una nueva etapa para la provincia. Además del proyecto de YPF, mencionó otras áreas con actividad exploratoria o interés inversor, como Cañadón Amarillo y Mapayuno Oeste, junto con bloques que podrían salir a licitación para exploración no convencional.
Para Erio, la viabilidad de proyectos de esta magnitud depende de condiciones que den previsibilidad a los inversores durante plazos extensos. "No podemos pensar en términos de un mandato político", planteó, al señalar que las empresas evalúan inversiones con horizontes de entre 10 y 30 años.
En ese sentido, defendió el RIGI y la coordinación entre los gobiernos nacional y provincial para facilitar el desarrollo de los recursos dentro de los marcos legales vigentes. Según sostuvo, las inversiones pueden traducirse en empleo, actividad para proveedores y mayores ingresos fiscales.
El director de Hidrocarburos también consideró que el contexto de precios y el marco regulatorio actual favorecen los proyectos de exportación y el crecimiento de la producción. La prioridad inmediata, afirmó, será completar los pasos administrativos para que la propuesta de YPF pueda avanzar.