2026-08-11

Dólares y RIGI

El BCRA proyecta un salto de las exportaciones de energía y minería y pone a Vaca Muerta en el centro de la escena

La energía y la minería se encaminan a convertirse en una de las principales fuentes de dólares de la Argentina. El Banco Central proyecta que las exportaciones netas de ambos sectores pasarán de unos US$13.000 millones en 2025 a más de US$51.000 millones en 2030, un salto que tendrá a Vaca Muerta como uno de sus principales motores.

La proyección forma parte del último Informe de Política Monetaria (IPOM) del BCRA y refleja una expectativa de crecimiento asociada a nuevas inversiones, mayor producción de petróleo y gas, expansión de la minería y obras de infraestructura destinadas a ampliar la capacidad exportadora.

Para Neuquén, el escenario tiene una relevancia directa. El desarrollo de Vaca Muerta aparece entre los principales factores que explican el aumento esperado de las exportaciones energéticas, mientras que la ampliación de oleoductos y otros proyectos de infraestructura serán determinantes para que el incremento de la producción pueda traducirse efectivamente en mayores ventas al exterior.

Según las proyecciones difundidas, energía y minería aportarían alrededor de US$19.000 millones en 2026 y alcanzarían unos US$24.000 millones en 2027. El crecimiento se aceleraría posteriormente, con una estimación de US$28.000 millones para 2028, US$34.000 millones en 2029 y más de US$51.000 millones en 2030.

Vaca Muerta, en el centro

El petróleo neuquino tendrá un papel central en esa expansión. La posibilidad de incrementar la producción de Vaca Muerta está directamente vinculada con la capacidad disponible para transportar el crudo hacia los mercados internacionales.

En ese escenario, la entrada en operación y ampliación de infraestructura como el oleoducto VMOS aparece como un factor clave para acompañar el crecimiento de la producción y permitir que un mayor volumen de petróleo llegue a la costa atlántica para su exportación.

La lógica es sencilla: más producción requiere más capacidad de evacuación. Sin nuevas obras de transporte, la infraestructura puede convertirse en un límite para el crecimiento de Vaca Muerta y, por lo tanto, para el ingreso de divisas que espera el Gobierno.

La apuesta también excede al petróleo. El gas producido en la formación neuquina es la otra gran pieza del esquema exportador, con la expectativa de que a partir de 2028 comiencen a crecer las exportaciones de GNL por barco desde la Argentina.

El desarrollo de esa industria permitiría ampliar los mercados para el gas de Vaca Muerta y reducir la dependencia de las exportaciones de hidrocarburos por gasoducto, siempre que se concreten las inversiones necesarias en plantas de licuefacción, transporte e infraestructura asociada.

El RIGI como acelerador de inversiones

El Gobierno apuesta además a que los proyectos incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aceleren el desembolso de capital en energía y minería.

El objetivo es que las inversiones no solo incrementen la producción, sino que permitan construir la infraestructura necesaria para llevar esos recursos a los mercados internacionales. En el caso energético, esto incluye oleoductos, gasoductos, plantas de procesamiento y proyectos de GNL.

Para Neuquén, el impacto potencial se concentra especialmente en Vaca Muerta, donde el crecimiento de la actividad petrolera y gasífera requiere nuevas inversiones en producción, transporte y servicios asociados.

El desafío será transformar el flujo de inversiones en mayor capacidad productiva y, finalmente, en exportaciones sostenidas. La proyección del BCRA supone que una parte importante de los proyectos previstos logrará entrar en producción durante los próximos años.

La minería también suma dólares

La minería completa el otro gran componente del salto proyectado. El BCRA estima que el sector podría superar por sí solo los US$17.000 millones en exportaciones hacia 2030, impulsado principalmente por el oro y el litio.

La expansión minera se suma así al crecimiento de Vaca Muerta en una estrategia que busca diversificar las fuentes de generación de divisas de la Argentina.

El resultado esperado es un cambio en la estructura exportadora: energía y minería ganarían peso como proveedores de dólares, mientras avanzan proyectos de gran escala promovidos por el RIGI.

Para el Gobierno, el desafío no pasa solamente por aumentar la producción, sino por garantizar que existan rutas, oleoductos, gasoductos, puertos y redes eléctricas capaces de acompañar ese crecimiento.

Infraestructura, la condición para crecer

El salto proyectado por el BCRA depende, en buena medida, de que las inversiones productivas avancen al mismo ritmo que las obras de infraestructura.

En Neuquén, esa condición resulta especialmente relevante. El crecimiento de Vaca Muerta ya elevó las necesidades de transporte de petróleo y gas, además de generar una mayor demanda de rutas, energía eléctrica, logística y servicios.

Si las inversiones previstas se concretan y las obras estratégicas avanzan según los plazos esperados, energía y minería podrían convertirse hacia 2030 en una fuente de más de US$50.000 millones anuales de exportaciones netas.

Para Neuquén, detrás de esa cifra nacional hay una oportunidad concreta: que el crecimiento de Vaca Muerta no quede limitado por la falta de infraestructura y que la expansión de la producción se traduzca en más exportaciones, inversiones y actividad económica en la región.

Te puede interesar