2026-08-11

Nuevo mecanismo

Transporte eléctrico: Nación cambia el mecanismo de financiamiento y crece la expectativa en el Comahue

El Gobierno nacional modificó el esquema para financiar obras de transporte eléctrico y concentró en la Secretaría de Energía la decisión sobre el destino de los fondos provenientes de las exportaciones de electricidad.

La medida reordena un mecanismo que durante años canalizó recursos hacia ampliaciones de la red de alta tensión y adquiere especial relevancia para regiones como el Comahue, donde crecen la demanda industrial, los proyectos energéticos y las nuevas inversiones.

La decisión quedó formalizada a través de la Resolución 201/2026, publicada en el Boletín Oficial. La norma elimina el mecanismo que permitía destinar hasta el 75% de los recursos de la Cuenta de Exportaciones del Fondo de Estabilización del Mercado Eléctrico Mayorista al Fondo Fiduciario para el Transporte Eléctrico Federal (FFTEF).

En adelante, esos recursos serán asignados mediante instrucciones específicas de la Secretaría de Energía. Es decir, ya no habrá una transferencia predeterminada hacia el antiguo fondo, sino que la autoridad energética deberá establecer qué destino tendrán los fondos generados por las operaciones de exportación de energía.

El cambio se produce después de la disolución del FFTEF, dispuesta en marzo de 2025. El Gobierno había fundamentado aquella decisión en observaciones de una auditoría de la Sindicatura General de la Nación, que había señalado incumplimientos en procedimientos de contratación, demoras en obras, inconsistencias contables y dificultades para seguir la trazabilidad de los recursos.

La eliminación del fondo no implicó abandonar la política de ampliación del sistema de transporte eléctrico. El Decreto 234/2025 mantuvo esa finalidad y dejó la responsabilidad bajo la órbita de la Secretaría de Energía. La nueva resolución avanza ahora en la adecuación del mecanismo de financiamiento.

Qué pasa con las obras en trámite

La Resolución 201/2026 también establece qué ocurre con los proyectos que habían comenzado a gestionarse bajo el esquema anterior. Quedaron sin efecto las encomiendas, instrucciones de gestión y órdenes de inicio de procesos licitatorios que no hubieran derivado en contratos con terceros antes del 28 de marzo de 2025, cuando se dispuso la disolución del FFTEF.

La medida contempla una excepción para los contratos identificados como vigentes en el anexo de la Resolución 343/2025. Por eso, el cambio no supone la cancelación automática de todas las obras de transporte eléctrico que estaban en marcha.

En términos concretos, Nación cerró administrativamente procedimientos que no habían llegado a transformarse en contratos antes de la desaparición del fondo fiduciario y dejó en manos de la Secretaría de Energía la definición del nuevo esquema de asignación de recursos.

Un punto sensible para Neuquén 

La modificación llega en un momento en que la capacidad de transporte es uno de los principales desafíos para el crecimiento energético y productivo del país. La incorporación de nueva generación, el desarrollo de proyectos renovables, el crecimiento de la actividad minera y la expansión de grandes consumos industriales demandan nuevas líneas y estaciones transformadoras.

En Neuquén y el resto del Comahue, esa necesidad tiene un peso particular. La región concentra generación hidroeléctrica, suma nuevos proyectos de energías renovables y atraviesa una expansión de la actividad productiva vinculada, entre otros sectores, al desarrollo de Vaca Muerta. A medida que aumentan los consumos, también crece la necesidad de contar con una red capaz de transportar esa energía.

El Plan Federal de Transporte Eléctrico Regional había sido diseñado precisamente para reforzar sistemas regionales y mejorar la interconexión entre distintas zonas del país. Con el nuevo esquema, las provincias deberán seguir de cerca cuáles serán las prioridades que establezca Nación y qué proyectos podrán acceder a los recursos provenientes de las exportaciones.

La resolución, de todos modos, no define nuevas obras ni determina cuáles serán financiadas bajo este mecanismo. Tampoco modifica las tarifas eléctricas. Su alcance es reorganizar la forma en que podrán utilizarse los fondos generados por las exportaciones de energía luego de la desaparición del FFTEF.

El próximo paso será conocer qué obras de transporte recibirán prioridad y cuáles deberán recurrir a otras fuentes de financiamiento. Para Neuquén y el Comahue, esa definición será clave: la disponibilidad de infraestructura eléctrica será un factor cada vez más determinante para acompañar el crecimiento de Vaca Muerta, los nuevos proyectos energéticos y la expansión de las actividades industriales y mineras de la región.

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