Debate nacional por la extranjerización y nueva ley provincial
Figueroa busca reservar las tierras fiscales de Neuquén para argentinos ante la apertura que impulsa Nación
El gobernador envió a la Legislatura una reforma de la Ley 263 que limita la adjudicación y el arrendamiento de tierras fiscales a personas humanas o jurídicas argentinas. La iniciativa surge mientras el Gobierno nacional promueve una flexibilización de las restricciones sobre la propiedad rural a extranjeros.
El gobernador Rolando Figueroa envió a la Legislatura de Neuquén un proyecto para modificar la Ley 263 de Tierras Fiscales y establecer que los inmuebles pertenecientes al Estado provincial solamente puedan ser adjudicados en venta o arrendamiento a personas humanas o jurídicas argentinas.
La propuesta redefine además los objetivos de la política provincial sobre tierras fiscales, al incorporar entre sus prioridades el desarrollo de proyectos productivos, la generación de empleo, el arraigo poblacional y la protección de los recursos naturales.
“La tierra de la provincia del Neuquén será para argentinos”, sostuvo Figueroa al anunciar el envío del proyecto a la Legislatura. Según explicó, la iniciativa apunta a “ordenar el acceso a un recurso estratégico y finito: nuestra tierra”.
El mandatario aseguró que el acceso deberá priorizar a neuquinos y argentinos que acrediten arraigo y una vinculación efectiva con la provincia. “Queremos que sea prioritariamente para neuquinos y argentinos con arraigo y vinculación efectiva con nuestra provincia, para impulsar nuestra producción, turismo, empleo y desarrollo sostenible”, afirmó.
La reforma se presentó en medio del debate nacional sobre el régimen que regula la compra de tierras rurales por parte de extranjeros. El oficialismo provincial no dio a conocer su posición en el debate parlamentario. Sin embargo, ya antes del tratamiento promueve el cambio en una la normativa provincial de tierras.
La Ley Nacional 26.737, sancionada en 2011, establece actualmente un límite del 15% para la titularidad o posesión extranjera de tierras rurales, porcentaje que también se aplica en cada provincia, municipio o división administrativa equivalente.
La legislación nacional también dispone que las personas o empresas de una misma nacionalidad no pueden superar el 30% del cupo autorizado y limita a 1.000 hectáreas o su superficie equivalente la propiedad de un mismo titular extranjero en la zona núcleo. Además, restringe la adquisición de inmuebles que contengan grandes cuerpos de agua o se encuentren en zonas de seguridad de frontera.
LA TIERRA DE LA PROVINCIA DEL NEUQUÉN SERÁ PARA ARGENTINOS
— Rolo Figueroa (@Rolo_Figueroa) August 3, 2026
Enviamos a la Legislatura un proyecto para modificar la Ley de Tierras Fiscales y ordenar el acceso a un recurso estratégico y finito: nuestra tierra.
Queremos que sea prioritariamente para neuquinos y argentinos con… pic.twitter.com/69HJwpoDK2
Definición sobre un recurso estratégico
El Gobierno nacional impulsa una flexibilización o derogación parcial de ese esquema con el argumento de que las restricciones desalientan la llegada de inversiones destinadas a actividades agropecuarias, forestales, industriales y de infraestructura.
Desde el oficialismo nacional también plantearon que las provincias deberían tener una mayor capacidad para definir los límites aplicables dentro de sus territorios.
En Neuquén, el nuevo proyecto normativo fue enviado a Diputados en medio de intensas tratativas del gobierno nacional para conseguir el respaldo parlamentario. Fuentes del gobierno provincial consultadas para esta nota afirmaron que de este modo el Ejecutivo busca fijar que “las tierras de Neuquén sean para argentinos”.
Frente a esa discusión, la administración neuquina busca fijar un criterio específico para las tierras que forman parte del patrimonio provincial.
El artículo central del proyecto mantiene el principio de que la tierra fiscal debe cumplir una función social y no constituir solamente un bien de renta. La norma continuará priorizando a los “auténticos trabajadores del campo”, pero ampliará expresamente las actividades que podrán justificar una adjudicación.
Entre ellas se incluyen proyectos ganaderos, agrícolas, forestales, turísticos, industriales y de agregado de valor que promuevan el arraigo, el desarrollo sostenible, la generación de puestos de trabajo y la protección de los recursos naturales provinciales.
“La tierra de la provincia del Neuquén tiene que estar al servicio de los neuquinos, de nuestro desarrollo y de las próximas generaciones”, expresó Figueroa.