2026-07-24

Integración energética regional

Los Guindos abre una nueva vía para exportar el gas de Vaca Muerta a Chile

El futuro exportador del gas de Vaca Muerta no depende únicamente del desarrollo de plantas de Gas Natural Licuado (GNL). La integración con los mercados vecinos, mediante gasoductos existentes y centrales eléctricas capaces de garantizar una demanda estable, ofrece una alternativa más inmediata para monetizar la producción de la Cuenca Neuquina.

La adquisición de la central termoeléctrica Los Guindos, concretada por Trafigura y Generadora Metropolitana, expone el potencial de ese modelo. La planta está ubicada en la comuna de Cabrero, en la Región del Biobío, y cuenta con 273 MW de capacidad instalada, distribuidos en dos turbinas que actualmente funcionan con diésel. El proyecto contempla iniciar su reconversión para operar con gas natural.

La operación permite avanzar hacia una integración vertical de la cadena: producción de hidrocarburos, comercialización, transporte por ductos y control de un activo que consume el gas en el mercado de destino. De esta forma, la exportación deja de depender exclusivamente de ventas ocasionales y pasa a estar respaldada por una demanda eléctrica previsible.

Demanda en firme

El consultor energético Nicolás Taiariol sostuvo que “la clave del éxito en este mercado radica en la capacidad de conseguir demanda firme. Adquirir o asociarse en plantas generadoras de electricidad en los países vecinos transforma a los productores en proveedores integrales de energía, garantizando un flujo de ingresos sostenible, reduciendo riesgos y consolidando una alianza energética de largo plazo en América del Sur”.

La Región del Biobío puede consolidarse así como un polo de consumo para el gas neuquino. La zona ya se encuentra conectada con la Argentina mediante el Gasoducto del Pacífico, una infraestructura que permite transportar el hidrocarburo desde la Cuenca Neuquina hacia el centro-sur chileno.

Las centrales térmicas de respuesta rápida cumplen además una función relevante para el sistema eléctrico chileno. Frente al crecimiento de la generación solar y eólica, cuya producción varía según las condiciones climáticas, las unidades alimentadas con gas pueden aportar potencia cuando disminuye la disponibilidad renovable.

En ese esquema, el gas de Vaca Muerta aparece como un combustible de respaldo y transición, con capacidad para reemplazar parcialmente al diésel y aportar mayor flexibilidad operativa. La reconversión de Los Guindos también permitiría incrementar la potencia máxima de la planta y reducir la intensidad de sus emisiones frente al combustible líquido utilizado actualmente.

La estrategia regional

La estrategia regional presenta ventajas frente a la exportación de GNL. Permite aprovechar ductos existentes o ampliar su capacidad, reducir la complejidad logística y negociar contratos de suministro de largo plazo con precios más previsibles. El flujo se realiza de manera directa, sin los procesos de licuefacción, transporte marítimo y regasificación requeridos por el mercado global.

El antecedente más cercano es Pampa Energía, que en mayo de 2025 comenzó a enviar hacia Biobío 183.000 metros cúbicos diarios de gas en condición firme desde el yacimiento Sierra Chata. La compañía informó entonces que proyectaba superar los 400.000 m³ diarios en el corto plazo, mediante el mismo Gasoducto del Pacífico.

Para Taiariol, “la operación de Trafigura no debe quedar como un caso aislado de una empresa privada con visión estratégica”. El especialista plantea que el modelo podría convertirse en una política sectorial destinada a promover la participación de compañías argentinas en activos de generación de los países vecinos.

Ese enfoque permitiría no solo vender la molécula, sino también capturar parte del valor generado durante su transformación en electricidad. Al mismo tiempo, garantizaría la colocación de volúmenes crecientes durante períodos prolongados, una condición necesaria para sostener inversiones intensivas en producción e infraestructura.

Los proyectos de GNL argentino continúan siendo fundamentales para ingresar al mercado internacional y ampliar la escala exportadora. Sin embargo, la demanda regional puede ofrecer contratos más rápidos y estables. La combinación de ambos caminos permitiría diversificar destinos, reducir la exposición a la volatilidad global y convertir al gas de Vaca Muerta en un instrumento de integración energética sudamericana.

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