2026-04-18

Panorama político de Vaca Muerta

Vaca Muerta: de la visión de "los creyentes" a la plataforma exportadora

En el principio, era la fe. Y un puñado de creyentes. Pero, término medio, dentro de la industria, imperaba el escepticismo. La historia, en parte, es conocida. Y esta semana tuvo condimentos extra, que se actualizan por el ciclo de definiciones. Todo lo bueno y lo malo de antes es un faro para tener en cuenta en la complejidad de lo que viene, de lo que se transita. También: el poder de los sueños -y de las necesidades- nadie debería subestimarlo. La frase se resignifica: por las posibilidades de esta nueva era, por lo que aún resta por confirmar, por el espesor de los desafíos por venir. Vaca Muerta crece como nunca, pero falta conocer su rol definitivo en las próximas décadas. El ciclo del petróleo ingresa en una recta final exportadora hacia diciembre próximo. En dos años podría producirse la primera exportación de GNL, que hacia el 2031 podría modificar parte de la matriz económica.

Todo lo anterior -ese ida y vuelta temporal-, a colación de lo que pasó este jueves: el ex dos veces gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, presentó su libro “Vaca Muerta. Tesoro y faro para la Argentina”. En él repasa los capítulos salientes de la corta historia de la formación no convencional neuquina. Aspectos regulatorios, la “confirmación del tesoro”, el medio ambiente, los avatares políticos. El libro ya es de consulta. Por el repaso de viejos y nuevos hitos. Por el puñado de anécdotas que también ambientaron la presentación. Y por lo bueno de recordar y tener presente: que casi nada fue sencillo; que hubo un camino de conocimiento y aprendizaje. Como se dice cada tanto en estas líneas, en medio de las confrontaciones de la política actual, también hubo una necesidad que fue un impulso.

“En 2012 Vaca Muerta era para creyentes”, recordó junto a Sapag en la presentación Matías Weissel, director de Operaciones de Vista Energy, uno de esos jóvenes ingenieros, parte de esa camada que supo cambiar el mapa de los hidrocarburos desde la provincia de Neuquén, que describió con detalle el descreimiento que imperaba en el sector oil and gas cuando era parte de los desarrollos de YPF.

Hoy el contexto es absolutamente otro. En 2009 se podía ver a Jorge Sapag delante de un banner, en una rueda de prensa, en la Casa de Gobierno de Neuquén, explicando qué eran los no convencionales. Que Neuquén tenía esa formación bendita, una nueva oportunidad en la era del declino del convencional (“No podía pagar el aguinaldo de 60.000 estatales”, recordó ante el auditorio una vez más). Poco después, empezaba esa suerte de nueva quimera petrolera desde los yacimientos de shale.

En su compendio de historia y actualidad, el libro de Sapag -no se explicaría el shale argentino sin su mirada precursora- funciona menos como postal del pasado que como espejo del presente: vuelve a cobrar sentido aquella etapa en la que mucho era intuición, riesgo y convicción. Para que esos escenarios sean lecciones aprendidas, para evitar errores del pasado, para dar vuelo definitivo a Vaca Muerta, que está a las puertas de su salida definitiva al mundo.

Río Negro y la entidad jurídica del GNL

En otra de las principales noticias del sector energético en la semana, el gobierno de Río Negro y Southern Energy protagonizaron un anuncio de magnitud: la rúbrica del acuerdo de régimen fiscal y estabilidad regulatoria para el proyecto del GNL desde la costa del Golfo San Matías. Es el plan que marcará el primer envío de gas natural licuado argentino al mundo hacia finales de 2027. El consorcio invertirá unos 15.000 millones de dólares para poner en operación dos buques de licuefacción.

Según informó la provincia, el acuerdo incluye:

• U$S 55 millones en 20 años en concepto de canon, regalías y tasas de fiscalización, control y ambiente.

• U$S 36 millones de aporte comunitario por única vez, destinados a seguridad, salud e inversiones para la comunidad.

• Un aporte anual contingente, atado al precio internacional del GNL, que permitirá mayores ingresos en función del desarrollo del proyecto.

Southern Energy y Río Negro firmaron el acuerdo fiscal.

El contexto mundial es un aliciente: la alemana SEFE y el conglomerado de empresas exportadoras de este tramo del LNG Argentina ya tienen un acuerdo de ocho años para la compra de la producción de la primera unidad flotante de licuefacción.

Será una primera prueba para el país. La afectación de infraestructura crítica en Medio Oriente y el clima político global ponen en la vidriera de la cadena de suministros mundial a jugadores incipientes, como el caso de Vaca Muerta y su zona de influencia en la Cuenca Neuquina.

Duplicar+ casi al tope

El caso del petróleo, por actualidad, es mucho más claro todavía. Luego de dos meses de superar los 600.000 barriles diarios de producción en promedio (bbl/d), el ministro de Energía de Neuquén, Gustavo Medele, había mencionado parte de los esfuerzos de las productoras para sostener la aceleración y aprovechar la coyuntura del mercado: hay necesidades de abastecimiento en el mundo, y un crecimiento acicateado por precios que escalaron en el último mes.

Este escenario también fue referido por el CEO de Oleoductos del Valle, Ricardo Hösel. Informó que la ampliación Duplicar+ ya se encuentra en un 95 por ciento de su capacidad de transporte. Y la empresa apura las obras para conectar la unión de parte del Hub Norte de Vaca Muerta, que promete decenas de miles de barriles adicionales.

Como en el caso anterior, el crudo no convencional tiene nuevas oportunidades. El VMOS, desde finales de año, sumará su primera inyección de crudo. Buena parte de la industria espera una noticia histórica: que el país llegue al millón de barriles diarios en promedio y que afiance la marca Vaca Muerta y su ruta exportadora permanente.

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