Jorge Cepernic–La Barrancosa
Inminente reactivación de las represas: Santa Cruz asegura fondos y negocia el retorno de 1.800 trabajadores
El proyecto hidroeléctrico más ambicioso de la Patagonia está ante una nueva etapa operativa. Tras dos años de parálisis, la administración de la provincia de Santa Cruz confirmó que los recursos económicos necesarios para el reinicio de la represa Jorge Cepernic–La Barrancosa ya se encuentran disponibles. Este avance financiero, producto de un desembolso de US$150 millones provenientes de bancos chinos, permitió retomar la mesa de negociaciones laborales con la UOCRA.
En una reunión celebrada en la Casa de Santa Cruz, los ministros de Energía y Minería, Jaime Álvarez, y de Trabajo, Ezequiel Verbes, mantuvieron un encuentro clave con directivos de la empresa Gezhouba, accionista principal de la Unión Transitoria de Empresas (UTE) a cargo de la obra. El objetivo central fue blindar el acuerdo de reincorporación de personal, un paso indispensable para dar previsibilidad al cronograma de trabajos en el complejo ubicado a 115 kilómetros de Puerto Santa Cruz.
La parálisis de las obras, que se extendió desde finales de 2023, tuvo su punto de inflexión con la concreción de un pedido de desembolso ante las entidades financieras de China por unos US$150 millones comprometidos originalmente en el último tramo del crédito internacional, lo que fue confirmado por las autoridades provinciales. Parte de esos fondos se destinan a cancelar pagos de maquinaria y equipamiento pesado destinados a la central.
Desde el Ejecutivo provincial señalaron que la disponibilidad de estos activos financieros es el resultado de una gestión directa de Santa Cruz que comenzó el año pasado e intensificó los contactos con los directivos de China Energy Engineering Group (CEEG). Este acercamiento permitió reflotar los compromisos de inversión que habían quedado estancados por cuestiones burocráticas y cambios en la administración nacional.
El proyecto original de las hidroeléctricas sobre el río Santa Cruz, identificadas por el kirchnerismo como Gobernador Jorge Cepernic y Presidente Néstor Kirchner, y que bajo la gestión del gobierno del presidente Mauricio Macri recuperaron sus nombres originales de Cóndor Cliff y La Barrancosa, alcanzó un avance de obra superior al 20% hasta el momento de su paralización.
Prioridad para la mano de obra local
Con el financiamiento asegurado, la negociación se centra actualmente en los aspectos laborales. El gobierno de la provincia de Santa Cruz busca garantizar que el impacto del empleo sea directo en la población local. Según fuentes oficiales, se estima la reincorporación de aproximadamente 1.500 operarios en las próximas semanas, además de la generación indirecta de otros 2.200 puestos de trabajo vinculados a la logística y los servicios.
El ministro Verbes subrayó la importancia de cumplir con la normativa vigente en la provincia, la cual establece que el 90% de la mano de obra contratada debe poseer domicilio en Santa Cruz. “Quienes ya prestaron servicios en las represas y residen en nuestra provincia tendrán la prioridad absoluta para ocupar las vacantes iniciales”, explicaron desde la cartera laboral. El consenso con la UOCRA está prácticamente cerrado, restando solo formalismos administrativos para iniciar el flujo de ingresos al obrador.
La central hidroeléctrica La Barrancosa presenta actualmente un grado de ejecución del 42%. Por su parte, el complejo Cóndor Cliff (anteriormente Néstor Kirchner), que registra un avance del 20%, continúa enfrentando desafíos técnicos derivados de desplazamientos de terreno detectados años atrás, además de un proceso de reestructuración en su tutela administrativa a nivel nacional.
La reactivación de estas obras no solo representa un alivio para el mercado laboral santacruceño, sino que se proyecta como un pilar fundamental de la matriz energética de la Argentina. Una vez operativas, las centrales aportarán una capacidad de generación significativa al Sistema Interconectado Nacional, reduciendo la dependencia de combustibles importados para la producción de electricidad.
El impacto de la obra en el sistema nacional
En términos de infraestructura, la culminación de este complejo hidroeléctrico permitirá a la Argentina dar un salto cualitativo en su soberanía energética. Al sumar más de 1.300 MW de potencia instalada a través de la fuerza del río Santa Cruz, el sistema nacional incrementará el aporte de fuentes renovables.
Esta transición desde fuentes térmicas no solo contribuirá a la estabilidad del suministro en picos de demanda, sino que también posicionará a la región como un polo generador de energía limpia hacia los grandes centros de consumo del país.
Desde la perspectiva macroeconómica, la inyección de los fondos remanentes del crédito chino —que totaliza más de US$4.700 millones en su contrato original— representa un flujo de inversión extranjera directa significativo para el país. El cumplimiento de los hitos de obra es vital para mantener la salud financiera del proyecto y la confianza con los bancos asiáticos.
Esta central contará con tres turbinas que van a generar 360 megavatios de potencia, ya construidas, y parte del equipamiento se encuentra en el país. Si bien el plan de inversiones contará con desembolsos menores a los registrados años atrás, se estima que se podrá retomar el ritmo de obra para terminar la construcción en tres años, mediante nuevas adendas a los contratos que incorporen los términos acordados para habilitar los desembolsos de los bancos chinos.