2025-04-08

La crisis global de los aranceles

Vaca Muerta, entre la cautela y la incertidumbre: qué dicen las productoras de la baja del Brent

La baja del precio del crudo Brent por debajo de los 65 dólares tras el anuncio del presidente estadounidense Donald Trump de nuevos aranceles, y las réplicas económicas que encendieron la alarma global, pusieron en alerta al sector energético argentino. En Vaca Muerta, el corazón del desarrollo no convencional, la respuesta de la industria oscila entre la cautela, la incertidumbre y la confirmación de un camino que el grueso de las empresas ya transitan por crisis previas y el objetivo de ser más competitivas: la optimización de toda la cadena de costos.

“Genera un escenario de una gran incertidumbre; siempre la clave en este tipo de contextos es cuánto tiempo se extiende”, señaló a Mejor Energía una fuente de una de las empresas más grandes con bloques en Neuquén.

La preocupación tiene dos aristas: por un lado, se suma a la crisis financiera local; y por otro, se proyecta en el plano global, con la incógnita de cómo reaccionarán los países “damnificados” por las nuevas tensiones arancelarias.

Con grandes proyectos como las ampliaciones de oleoductos y gasoductos (LNG), y la logística previa para su desarrollo, un aspecto clave tiene que ver con el acceso a financiamiento.

Se trata de un tema con limitantes previas en el complejo escenario de Argentina, que podría sumar dificultades adicionales.
“Por fuera de un clima que no ayuda y genera interrogantes, lo cierto es que también se analiza con mucha cautela lo que sucede”, expresó otra fuente allegada a una productora de shale oil para esta nota.

La extensión de la crisis comercial y arancelaria (cruzada por las tensiones geopolíticas previas), podría, de perdurar, imponer otro ritmo en el proceso. Con todo, llegado el caso, la cuenta impone un grado de complejidad gigante. Las oscilaciones del precio también desatan saltos de producción de forma abrupta. Y echar a andar todo un andamiaje previamente paralizado tiene costos altísimos. Por eso es un lugar común en la industria el de los ciclos extensos en que piensan su matriz de negocio las empresas.

“¿Implica frenar la producción? No, y no es algo que esté sucediendo, podría reconsiderarse el ritmo de cómo las obras en yacimientos entran en otro tipo de ritmo”, dio de ejemplo una fuente de la industria que atravesó crisis similares en la corta historia de Vaca Muerta en su etapa productiva.

La oportunidad en la crisis

Otra fuente consultada consideró que al mismo tiempo “la guerra comercial también podría trasladar oportunidades a países productores que puedan ocupar nichos de abastecimiento, en función de las disidencias de los bloques que son parte del conflicto”.

Desde otra compañía del segmento shale, con fuerte presencia en la Cuenca Neuquina, remarcaron que la noticia “rompe con un ciclo de un barril de Brent relativamente estable”. Y agregaron: “Es normal que haya inquietud en la industria. Gente que está revisando y actualizándose según los valores del barril. Pero es parte de lo que ya se viene haciendo”, dijo.

Ninguna de las fuentes consultadas, de todos modos, sostuvo que en la foto de hoy se estén reconsiderando planes de inversión en el upstream.

Precisamente por ese factor clave: qué tanto continúan las tensiones internacionales, un sinónimo de cómo ese contexto afecta el precio del crudo Brent, la referencia para Argentina que oscila un poco por debajo de los 65 dólares por barril (hace un año la cotización era de 92 dólares, y el ciclo de la salida del COVID lo llevó a 120 en ese momento de nueva aceleración que desde entonces tomó la forma de una baja inconstante).

“Es muy difícil frenar inversiones de un momento a otro, sobre todo cuando no es del todo claro lo que viene”, explicó un directivo ante una consulta acerca de si el escenario hace pensar en esa posibilidad.

Ya había, explicó, un proceso de ajuste en marcha, impulsado por el desfase entre “un dólar relativamente estable y una inflación que encarece los costos locales”.
La situación reafirma lo que el grueso de la industria viene haciendo en toda la cadena de valor: trabajar en la baja de costos. Que haya una situación de inestabilidad política en Argentina, y luego de inestabilidad global genera más incertidumbre”, sostuvieron. Ante eso, siempre ante la continuidad de un contexto complejizado, “primero se ajustan costos. Para que siga rentable la producción”, explicó un ejecutivo de una compañía.

Es parte de lo que señaló hoy a Infobae, Horacio Marín, presidente de YPF, que destacó el camino recorrido en la búsqueda de productividad en los campos de shale en Argentina.

 

Cada bloque, un mundo diferente

Al mismo tiempo, no todas las empresas están en la misma posición. “Hay una diferencia con cómo se compone tu portafolio. Cuánto de shale y convencional, cuánto gas y petróleo, cuánto mercado externo y local; si abastecés el mercado interno en mayor proporción. A más diversificación, más flexibilidad”, dijo un directivo consultado por Mejor Energía.

Fue tajante: “Es una situación muy coyuntural; es una tormenta que hay que pasar. De un presidente muy puntual (Donald Trump). No sé cuánto tiempo llevará para que se acomode”.

Además, puso paños fríos en un escenario crítico a escala global: “Cuando el barril estaba a 80 dólares ya se decía que iba a bajar. El tema es que esa baja no afecte el breakeven, es decir cuándo sos resiliente y a qué valores”.

Pero el alerta está encendida. “Es una alarma, sobre todo para un país que tiene que traer mega inversiones”. En ese contexto, la mirada está puesta en las majors, las grandes multinacionales que aún esperan señales de estabilidad para apostar de lleno a proyectos de alto impacto, como los de GNL (gas natural licuado), que requieren compromisos mayores.

Hoy están integradas a esa mirada de conjunto que está caracterizando el actual momento de la industria, respecto del camino exportador, pero miden el tiempo y el escenario para los grandes desembolsos que necesitarán los proyectos para el salto de escala definitivo.

Un barril en torno a los 65 dólares sigue permitiendo el desarrollo de Vaca Muerta. De acuerdo al bloque y la compañía, un rango que incluye desde la logística hasta la cadena de suministros y el conocimiento de la geología, por solo considerar algunos, el punto de rentabilidad varía.

El tema central está dado por la continuidad de un escenario. “Cada caso es un mundo diferente: ¿sos una empresa integrada (producen y refinan crudo)? ¿Estás en el convencional y el no convencional? ¿Sos resiliente por la baja de costos que caracterizó el ciclo anterior? En función de eso, será más duro o no soportar una baja adicional”.

Como en varios ciclos anteriores en la última década, será la flexibilidad, la eficiencia y la capacidad de adaptación lo que determine cómo saldrá parada esta vez la formación estrella del petróleo no convencional.

 

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