Reporte de la UBA y el CONICET
Prevén que la deuda de las distribuidoras con CAMMESA podría incrementarse este año
Al mes de junio de 2023 está vigente la Resolución 323/23 de la Secretaría de Energía que fija los precios estacionales de la energía eléctrica para el período mayo-octubre de 2023. Sin embargo, no todas las distribuidoras han aplicado los nuevos precios en los cuadros tarifarios.
Esto sugiere que se agravaría el descalce entre el precio que cobra y el precio que paga cada distribuidora que, a su vez, puede tener efecto en las deudas de éstas con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) o bien en las cuentas públicas provinciales. A su vez, algunas distribuidoras han aplicado aumentos en los cargos por distribución en los meses de mayo y junio.
El dato lo aporta el reporte del Observatorio de tarifas y subsidios elaborado por la UBA y el CONICET, que indicó que la comparación de los cuadros tarifarios entre jurisdicciones indica que, ante igual consumo, las facturas finales más bajas se encuentran en La Rioja y Santiago del Estero y las más altas en Neuquén para cualquier nivel de ingreso.
A su vez, la factura promedio del país es de $ 8.861 para un hogar de altos ingresos, $ 3.991 para un hogar de ingresos medios (N3) y $ 3.712 para un hogar de ingresos bajos (N2). Por otra parte, un análisis transversal indica que la factura final promedio de un hogar de altos ingresos es 2,4 y 2,2 veces superior respecto de la factura de un hogar N2 y N3 respectivamente.
Un análisis adicional reveló que la distribución de las facturas para los hogares N2 y N3 se encuentran mayormente agrupadas en los rangos de valores de entre $ 1.725 a $ 4.725 y $2.024 a $ 4,824 respectivamente (23 y 21 distribuidoras presentan una factura eléctrica entre esos rangos respectivamente). Mientras que para los hogares N1 la distribución de facturas por rango se muestra una mayor agrupación en los rangos de facturas de $6.939 a $13.539.
En tanto, la factura promedio de energía eléctrica como la del servicio de gas natural del AMBA se han reducido en términos reales desde diciembre de 2019. Es esperable que en ausencia de nuevos incrementos la factura final promedio de los servicios energéticos se reduzca en términos reales hacia finales del año
El caso del gas muestra una dinámica similar. Entre enero de 2019 y agosto de 2022 la tarifa residencial para un consumo promedio de gas natural se redujo 50% en términos reales. A partir de entonces, y hasta junio de 2023, hubo una recomposición real del 14% en el caso de un usuario de altos ingresos mientras los niveles N2 y N3 continúan su caída real. Por último, la factura promedio de gas para los usuarios del Nivel 2 (bajos ingresos) y nivel 3 (ingresos medios) cayeron en términos reales un 33% y 34% respecto de la factura pre-segmentación respectivamente.
Con datos a al primer trimestre de 2023, la comparación regional muestra que la tarifa de energía eléctrica al sector residencial en Argentina se encuentra muy por debajo de sus pares de la región. Por caso, por un consumo de 300 kWh/mes una familia argentina paga el 60% de lo que se paga en Brasil y el 30% de lo que se abona en Uruguay por igual consumo.
Según el reporte de la UBA y el CONICET, las transferencias devengadas de Energía Argentina S.A. (ENARSA, ex IEASA) en los primeros cinco meses de 2023 aumentaron 398% anual nominal y 146,1% anual real mayormente explicado por la compra anticipada de barcos de GNL. A su vez, las transferencias por el Plan Gas.Ar aumentaron 490,3% anual.