Regulación y economía
Mercado de carbono: qué necesita Argentina para atraer inversiones y qué oportunidad se abre para Neuquén
La Mesa Argentina de Carbono pidió al Senado definiciones sobre la titularidad y naturaleza jurídica de los créditos y el acceso a mercados internacionales. El sector considera que un marco previsible puede acelerar inversiones y abrir nuevas oportunidades en provincias como Neuquén.
Argentina busca ordenar las reglas para el mercado de carbono y el sector empresario considera que una legislación clara podría convertirse en una nueva puerta de entrada para inversiones, con impacto en proyectos ambientales, generación de empleo y desarrollo territorial. En ese escenario, Neuquén aparece entre las provincias que podrían encontrar oportunidades vinculadas al crecimiento de esta actividad.
La Mesa Argentina de Carbono (MAC), que reúne a más de 50 empresas y organizaciones de la cadena de valor del sector, expuso ante el Senado durante el debate de los proyectos que buscan establecer un marco normativo para los créditos de carbono.
La entidad advirtió que el país cuenta con más de 40 proyectos de carbono en implementación, una cifra que podría duplicarse en el corto plazo, pero todavía se encuentra rezagado frente a otros mercados latinoamericanos como Paraguay, Chile, Perú, Brasil, Colombia y México.
Para la MAC, el desafío no pasa por crear el potencial, sino por establecer las condiciones que permitan transformarlo en inversiones y proyectos capaces de competir internacionalmente.
Tres definiciones que pide el sector
Durante su exposición ante los legisladores, el coordinador general de la Mesa Argentina de Carbono, Juan Pedro Cano, sintetizó en tres los puntos que considera centrales para una futura legislación.
El primero es determinar con claridad quién es el titular del crédito de carbono generado por un proyecto. La propuesta de la entidad es que corresponda al propietario del bien sobre el cual se desarrolla el proyecto o a quien éste le haya cedido los derechos mediante un contrato.
El segundo punto es establecer la naturaleza jurídica del crédito de carbono. La MAC propone definirlo como un bien inmaterial de carácter patrimonial, generado por el proyecto, para aportar previsibilidad también en materia impositiva y administrativa.
El tercer aspecto está relacionado con el acceso a los mercados internacionales. El sector plantea la necesidad de contar con un mecanismo gubernamental de autorización y ajuste correspondiente que permita a los proyectos argentinos participar de esos mercados bajo condiciones competitivas.
Según Cano, estas definiciones son necesarias para reducir la incertidumbre y evitar que los inversores opten por países de la región que ya cuentan con reglas más claras.
Una oportunidad para Neuquén
El debate tiene una importancia particular para provincias con una fuerte actividad productiva y energética como Neuquén, donde la discusión sobre reducción de emisiones, eficiencia, nuevas tecnologías y desarrollo sostenible forma parte creciente de la agenda económica.
Un marco nacional que otorgue previsibilidad a los créditos de carbono podría facilitar el desarrollo de nuevos proyectos vinculados a la reducción o captura de emisiones, además de generar oportunidades para empresas, proveedores y profesionales que participen de esta cadena de valor.
La posibilidad de acceder a mercados internacionales es otro de los factores centrales. Para el sector, convertir las reducciones de emisiones generadas en territorio argentino en activos comercializables permitiría canalizar capital hacia proyectos con impacto ambiental y territorial.
La discusión legislativa se desarrolla mientras distintos países de América Latina avanzan en la construcción de sus propios mercados y marcos regulatorios.
La MAC sostiene que Argentina tiene recursos naturales, capacidad técnica y proyectos suficientes para convertirse en un proveedor relevante de créditos de carbono de calidad. Sin embargo, advierte que la falta de definiciones regulatorias puede convertirse en una desventaja frente a competidores regionales.
Por eso, el debate en el Senado representa una instancia clave para el sector. Una normativa que defina la propiedad de los créditos, su naturaleza jurídica y las condiciones para participar en mercados internacionales podría brindar mayor previsibilidad a inversiones que requieren planificación de largo plazo.
Para Neuquén, el proceso abre una posibilidad adicional de diversificación y desarrollo de actividades vinculadas a la economía baja en carbono, en un contexto en el que la demanda internacional por proyectos de reducción de emisiones continúa generando nuevas oportunidades.
El objetivo planteado por la Mesa Argentina de Carbono es que el país pueda transformar su potencial ambiental en proyectos, inversiones, empleo y desarrollo, y posicionarse de manera competitiva dentro del creciente mercado internacional de créditos de carbono.