Energía y comercio exterior
La balanza energética alcanzó un superávit de US$892 millones con exportaciones que se duplicaron
Con el impulso de Vaca Muerta y menores compras estacionales, el sector hidrocarburífero se mantiene como uno de los ejes del superávit de divisas de la Argentina. En los primeros siete meses del año, el saldo acumulado de la balanza energética ya trepó a US$6.853 millones.
El superávit comercial energético alcanzó los US$ 892 millones en julio, consolidándose como uno de los principales productos del intercambio exterior argentino a los aceites crudos de petróleo. Este resultado sectorial estuvo impulsado por el salto en la producción no convencional de petróleo y gas, sumado a la ampliación de la capacidad de evacuación y la infraestructura de transporte.
Esta cifra contrasta significativamente con el menor resultado del mismo período de 2025 que alcanzó por entonces un superávit de US$217 millones y, en esta oportunidad, permitió explicar más del 42,1% del saldo favorable general conseguido por el comercio exterior argentino. La demanda invernal ralentizó el crecimiento del superávit que había alcanzado su pico histórico en mayo con US$1.510 millones, abril US$ 1.488 millones y marzo US$ 1.091 millones.
Así se desprende de las cifras publicadas en el último informe técnico del Intercambio Comercial Argentino (ICA) elaborado por el INDEC, en el cual se precisa que las exportaciones energéticas alcanzaron en julio los US$1.506 millones. Esta marca representó un crecimiento del 97,8% en comparación con los US$762 millones registrados en igual mes del año previo.
Por el lado de las importaciones, el uso económico de Combustibles y lubricantes (CyL) demandó US$614 millones, mostrando una contracción interanual del 7,3% a pesar del impacto estacional propio de los meses invernales. Es que si bien se mantuvieron casi en los mismos niveles los volúmenes de importación de GNL, se logró desplazar combustibles líquidos para la generación eléctrica que son más caros en el mercado internacional.
El petróleo gana peso exportador
Tal como ocurrió en la primera mitad el año, el despliegue exportador de julio estuvo apuntalado por una expansión en las cantidades despachadas. La apertura por índices de precios y cantidades del INDEC expone que el volumen exportado de Combustibles y Energía experimentó un salto del 67,6% interanual en el mes. A este incremento físico se sumó una mejora de 19,5% en los precios internacionales percibidos por los embarques locales, configurando un escenario óptimo para la captación de divisas.
Al observar el ranking de las principales diez posiciones arancelarias exportadas por la economía argentina en julio, la categoría de aceites crudos de petróleo se posicionó como el segundo producto más importante de toda la oferta exportable nacional, al facturar US$1.020 millones y explicar por sí solo el 11,5% de las ventas totales del país.
El petróleo se ubicó en el mes por detrás del maíz en grano, excluido para siembra, con US$ 1.104 millones, pero por encima de productos como la harina y pellets de soja (US$810 millones), el aceite de soja en bruto, con US$ 663 millones, y los vehículos automóviles, con US$ 423 millones. En conjunto, estos cinco productos concentraron 45,4% de las ventas externas.
A la par del petróleo crudo, el informe del INDEC resalta incrementos sustanciales en otros subrubros energéticos, tales como los carburantes, las grasas y aceites lubricantes, y un conjunto diversificado de derivados de la refinación y petroquímica, reafirmando el cambio de escala estructural que experimenta el sistema energético.
A diferencia de lo observado en meses de junio y julio de años previos, cuando la demanda estacional de gas y combustibles para generación eléctrica solía comprometer el flujo de las reservas del Banco Central, la balanza de julio de 2026 dio cuenta de una gestión de la demanda energética sensiblemente más eficiente e integrada a la producción local.
Las compras al exterior de Combustibles y lubricantes (CyL) ascendieron a US$614 millones en julio, lo que reflejó una caída de 7,3% en relación con el mismo mes de 2025 (es decir, una reducción de US$48 millones). Al descomponer esta cifra por índices, el INDEC precisa que las cantidades importadas se redujeron un 14,9% interanual, lo que compensó con holgura el alza del 2,5% registrada en los precios promedio de adquisición.
El detalle por partidas del INDEC revela que las importaciones invernales se concentraron en insumos esenciales para abastecer el pico de consumo térmico y del sistema de transporte nacional. En este sentido, la segunda partida más voluminosa de importación en el capítulo energético fue el gas de petróleo, donde sobresalieron las compras de gas natural licuado por US$264 millones.
Le siguieron las importaciones de energía eléctrica por US$136 millones para reforzar la red interconectada, e ingresos de gasóleo (gasoil) por US$99 millones destinados a sostener el parque de generación diésel y la demanda logística. Aun sumando estos requerimientos estacionales, la fortaleza de la oferta de crudo logró absorber con holgura la factura de importación, garantizando un saldo neto positivo inédito para un mes de pleno invierno.
Estados Unidos lidera los destinos
El análisis del comercio por bloques geográficos y países de destino confirma la diversificación y ampliación de los mercados para el petróleo y los refinados de la Argentina. En el acumulado de los primeros siete meses del año, Estados Unidos es el principal comprador de la oferta energética y los despachos sumaron US$2.360 millones en CyE, explicando una parte sustancial de las ventas argentinas dirigidas a ese destino dentro del bloque USMCA.
En el ámbito regional, Chile continuó como un socio clave para la integración energética. Las exportaciones de CyE alcanzaron los US$1.735 millones entre enero y julio de 2026, lo que representó casi el 45,8% de las compras totales realizadas por Chile a la economía argentina. La reactivación y ampliación de los ductos transandinos permitió consolidar un flujo estable de crudo de la cuenca neuquina hacia las refinerías del Pacífico.
Por otra parte, la gran revelación en materia de apertura de mercados externos continuó siendo China. La segunda economía del planeta demandó US$500 millones en Combustibles y Energía en lo que va del año, marcando un salto interanual del 262,2% en comparación con los US$138 millones registrados en igual lapso de 2025.
Asimismo, la India se afianzó como un destino de volumen para los hidrocarburos locales, acumulando compras de CyE por US$339 millones (+56,0% interanual), mientras que Brasil sumó US$397 millones en el acumulado de los primeros siete meses.