Desde este 1 de julio
El Gobierno aplicó una suba parcial del impuesto a los combustibles y aumentan la nafta y el gasoil
El incremento tributario es del 1% promedio y se refleja en los precios desde este miércoles. El resto de la actualización fue postergado hasta agosto.
El Gobierno nacional dispuso una actualización parcial de los impuestos a los combustibles líquidos, medida que comenzó a regir este 1 de julio y que impacta en un aumento promedio del 1% en los precios de la nafta y el gasoil en todo el país.
La decisión fue oficializada mediante el Decreto 562, publicado en el Boletín Oficial. La norma también establece la postergación, hasta el 1° de agosto, del resto de la actualización impositiva correspondiente al remanente de 2024 y a los primeros tres trimestres de 2025.
Según el Ejecutivo, la medida busca sostener un sendero de equilibrio fiscal sin afectar de manera significativa el proceso de recuperación económica.
Con la actualización parcial, el impuesto representa un incremento de aproximadamente $21 por litro en las naftas y de $18 por litro en el gasoil, a lo que se suma el ajuste correspondiente al impuesto al dióxido de carbono.
De acuerdo con los valores de referencia del mercado, el litro de nafta súper pasa de alrededor de $2.030 a $2.051, mientras que el gasoil aumenta de $2.115 a $2.133 por litro.
En el caso del gasoil, continúa vigente el adicional diferencial para las provincias alcanzadas por el régimen patagónico, que comprende Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz, Tierra del Fuego, el partido bonaerense de Patagones y el departamento mendocino de Malargüe.
La actualización llega luego de que el Gobierno decidiera en junio postergar el incremento de estos tributos, una política que viene aplicando desde hace meses para moderar el impacto sobre los precios al consumidor.
La actualización de los impuestos a los combustibles viene siendo aplicada de manera gradual desde fines de 2023. Durante 2024 y 2025, el Gobierno postergó en reiteradas oportunidades la actualización completa del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), con el objetivo de moderar el impacto en la inflación.
Como resultado, se fue acumulando un remanente que continúa difiriéndose y que, según el decreto vigente, volverá a revisarse el próximo 1 de agosto.
En paralelo, los precios de los combustibles registraron aumentos periódicos en los últimos meses, impulsados tanto por las actualizaciones impositivas como por las variaciones en los costos de producción, el valor internacional del petróleo y la política de precios de las petroleras.
Desde mediados de 2025, las empresas comenzaron a aplicar incrementos segmentados según la región, la demanda y la franja horaria, un esquema de precios dinámicos que reemplazó a los ajustes generales y volvió más variable la evolución de los valores en los surtidores.