Entrevista a Roberto Carnicer
Carnicer: “La ventana de oportunidad que el mundo nos está dando es ahora”
El director del instituto de Energía de la Universidad Austral sostuvo que el conflicto en Medio Oriente ya dejó efectos sobre el mercado energético global, aun cuando avance una salida diplomática. Además, afirmó que Argentina está mejor posicionada para exportar GNL, pero advirtió que debe resolver sus problemas de riesgo país y seguridad jurídica.
Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, analizó el impacto del conflicto geopolítico en Medio Oriente sobre el mercado internacional de hidrocarburos y aseguró que, aunque existan señales de distensión, los efectos sobre la oferta y la logística energética global no se corrigen de manera inmediata.
En diálogo con Modo Shale, por Radio Mitre Patagonia y YouTube, Carnicer remarcó que el escenario todavía mantiene un alto nivel de incertidumbre. “Primero recordemos que esto fue un memorándum de entendimiento, ¿no? O sea, la situación todavía no está solucionada y el daño ya está hecho”, señaló.
Mercado global y Medio Oriente
El especialista explicó que el mercado deberá atravesar una etapa de recomposición de stocks, especialmente en Asia y Europa. Según indicó, “todo lo que no se consumió durante 4 meses no sale instantáneamente, por lo tanto va a tener que fluir para poder descomponer lo que en este momento los países, especialmente asiáticos e incluso los europeos, han estado consumiendo de sus almacenamientos”.
En ese marco, Carnicer estimó que los precios del crudo podrían sostenerse en niveles relativamente firmes. “Si las cosas siguen como están o mejor todavía, los precios van a mantenerse entre 75 $80 el barril. No creo que bajen sustancialmente en función de que hay que llenar almacenamientos”, afirmó.
Uno de los puntos más sensibles del análisis fue el impacto sobre la infraestructura global de GNL. Para Carnicer, el caso de Qatar es central por su peso en el comercio internacional de gas natural licuado. “El daño más fuerte está en Qatar”, sostuvo, y agregó que la recuperación operativa no será automática.
“Eso evidentemente va a tardar para que Qatar tenga la capacidad de poder fluir la misma cantidad de GNL que estaba fluyendo antes de la guerra”, explicó. En esa línea, insistió en que “cuando uno dice que el daño ya está hecho, significa que la recuperación no es inmediata. Porque se firme un acuerdo no soluciona el problema”.
Argentina y el GNL
Carnicer también analizó el nuevo posicionamiento de Argentina dentro del mapa hidrocarburífero internacional. A su entender, el contexto global aceleró una discusión que ya estaba abierta en el país, particularmente en torno al desarrollo de proyectos de GNL vinculados al potencial de Vaca Muerta.
“El tema de la guerra nos vino bien, pero ya estaba el tema inserto en Argentina, o sea, los proyectos de GNL ya estaban previstos”, señaló. Y agregó: “Argentina ya está posicionada como un país que va a exportar GNL. Cambió la situación Argentina en cuanto al posicionamiento dentro del mercado hidrocarburífero mundial”.
El especialista subrayó que el mundo está buscando seguridad de suministro, un concepto que vuelve a ganar relevancia en un escenario marcado por tensiones geopolíticas, interrupciones logísticas y necesidad de diversificar proveedores. Sin embargo, advirtió que el principal desafío argentino no está afuera, sino dentro del país.
“El mundo está buscando seguridad de suministro, eso no hay duda”, afirmó. “¿Cuál es el tema argentino? Bueno, la seguridad jurídica, el tema del riesgo país, o sea, esos son los riesgos nuestros y ese es problema nuestro. Es un problema que tiene que solucionar Argentina. Lo demás son problemas que son de afuera”.
En ese sentido, Carnicer destacó que el país cuenta con ventajas competitivas, entre ellas una trayectoria técnica y profesional ligada al desarrollo energético. “Argentina tiene historia, por lo tanto se acomoda rápidamente a la capacidad profesional de los argentinos”, sostuvo.
También puso en valor la capacidad de adaptación de los cuadros gerenciales locales frente a contextos económicos complejos. “El hecho de haber estado en situaciones macroeconómicas tan diversas da una cierta cintura al gerenciamiento argentino que creo que a lo mejor otros países no la tienen. Creo que eso también es un valor agregado”, indicó.
Respecto del mercado regional, Carnicer planteó que la exportación por gasoductos y el desarrollo del GNL no deben verse como caminos excluyentes. “Todo es complementario, evidentemente el salto a través del GNL es un salto muy grande porque tenemos el mundo como cliente. O sea, yo puedo llegar a Brasil con GNL”, afirmó.
Además, recordó que existe infraestructura construida que puede volver a tener protagonismo. “Tenemos infraestructura hecha, gasoductos que cruzan el Río de la Plata. Uruguay ya empezó a consumir parte del gas argentino”, señaló. Y añadió: “Lo que estás haciendo es volver a vivir de llenar gasoductos de la década del 90. Llenamos gasoductos en la década del 90, los tenemos”.
Para Carnicer, el desafío central es aprovechar una oportunidad que no estará abierta indefinidamente. “Tenemos una ventana de oportunidad que no llega tanto al 2050, es mucho más cercana. Entonces, por eso las cosas las tenemos que hacer muy rápidamente. La ventana de oportunidad que el mundo nos está dando es ahora”, remarcó.
El cierre de su análisis apuntó a la necesidad de acelerar decisiones, consolidar condiciones macroeconómicas y atraer inversión. “El precio de gas que se consigue en Argentina es bueno”, afirmó. Y concluyó: “Creo que justamente hay que acelerar, convencer a los inversores y todo el tema de la macroeconomía seguir mejorando de manera tal de bajar nuestro riesgo país”.