Impacto global y reconfiguración del mercado

Guerra en Medio Oriente: la Argentina fortalece su balanza energética y proyecta superávit en 2026

El alza de los precios internacionales del petróleo y el gas redefine el escenario energético local. Con mayor producción y menores importaciones, el país podría alcanzar un superávit de hasta U$S 12.100 millones.

Guerra en Medio Oriente: la Argentina fortalece su balanza energética y proyecta superávit en 2026
Argentina se encuentra en una posición más sólida que en crisis anteriores.
Argentina se encuentra en una posición más sólida que en crisis anteriores.

La escalada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones sobre rutas clave como el estrecho de Ormuz reconfiguran el mapa energético global y abren una ventana de oportunidad para la Argentina.

Según un informe de Nicolás Arceo, de la consultora Economía & Energía, el país podría alcanzar en 2026 un superávit en la balanza comercial energética de hasta U$S 12.100 millones en un escenario con el barril de Brent a U$S 100.

El shock internacional, que en marzo de 2026 impulsó con fuerza los precios del petróleo y el gas natural licuado (GNL), encuentra a la Argentina en una posición más sólida que en crisis anteriores.

A diferencia de 2022, cuando la guerra en Ucrania generó un déficit energético de U$S 4.386 millones, el país logró revertir su vulnerabilidad externa gracias al crecimiento sostenido de la producción de hidrocarburos.

Ese cambio estructural se refleja en varios indicadores clave. Las exportaciones de petróleo crecieron un 182% entre 2022 y fines de 2025, al pasar de 110 mil a 309 mil barriles diarios.

En paralelo, las exportaciones de gas natural aumentaron un 27%, mientras que las importaciones se desplomaron: el ingreso de gas desde Bolivia prácticamente desapareció y las compras de GNL cayeron un 42%. A su vez, la importación de combustibles líquidos como naftas y gasoil se redujo en un 65%.

En este nuevo contexto, el impacto del encarecimiento energético global resulta favorable para el balance externo argentino. El informe proyecta tres escenarios para 2026.

En un escenario moderado, con un Brent a USD 80, el superávit alcanzaría los USD 9.681 millones. En un escenario intermedio, con precios en torno a USD 100, treparía a USD 12.100 millones. En tanto, con un Brent a USD 120, el saldo positivo podría escalar hasta USD 14.522 millones.

A pesar del aumento de los precios internacionales, el efecto sobre las tarifas locales sería limitado. La menor dependencia de importaciones reduce la presión sobre los costos internos.

Incluso en el escenario más exigente, las tarifas eléctricas para usuarios de altos ingresos subirían apenas un 5,1%, mientras que el gas aumentaría un 3,6%. Los subsidios, por su parte, crecerían alrededor de un 8%, manteniendo una incidencia estable sobre el PBI cercana al 0,6%.

De este modo, según el reporte de E&E, el conflicto en Medio Oriente, lejos de replicar el impacto negativo de crisis anteriores, encuentra a la Argentina en una etapa de mayor resiliencia energética, con capacidad de capitalizar los altos precios internacionales y consolidar un saldo comercial favorable.

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