Conflicto internacional
Por qué el conflicto en Medio Oriente podría redefinir el mercado mundial del petróleo
El presidente del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi, Jorge Lapeña, analizó el conflicto y afirmó que si la guerra se prolonga podría generar inflación global y presionar sobre el precio de la nafta en el país.
Para el presidente del Instituto Argentino de la Energía General Mosconi, Jorge Lapeña, la actual guerra en Medio Oriente responde a una disputa histórica y religiosa que enfrenta a Irán con Israel y que ahora sumó la intervención directa de Estados Unidos bajo la conducción de Donald Trump.
“El conflicto tiene una raíz profunda dentro de las religiones abrámicas. Irán persigue como objetivo estratégico la destrucción del Estado de Israel, mientras que Israel afirma su derecho a existir y defender su territorio”, explicó el especialista.
Según Lapeña, la participación militar estadounidense amplificó la escala del enfrentamiento. “Estados Unidos puso la mayor fuerza militar posible y eso generó un conflicto enorme en el funcionamiento energético del mundo”, sostuvo.
El analista destacó que uno de los factores más críticos es el bloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 25% del petróleo que se comercializa globalmente. “Ese estrangulamiento provoca un incremento enorme de los precios y mantiene al mundo en vilo”, señaló.
De acuerdo con su análisis, en apenas diez días el precio internacional del crudo aumentó alrededor de 70%, mientras que el gas en Europa llegó a duplicar su valor. “Si esto no se corrige rápidamente, puede generar una inflación mundial que perjudique a todas las economías”, advirtió.
Lapeña también alertó sobre la incertidumbre geopolítica que rodea al conflicto. Mencionó la posibilidad de que Vladimir Putin respalde a Irán, aunque todavía no está claro si ese apoyo sería político, económico o militar.
“Si fuera un apoyo militar pleno, estaríamos ante un escenario mucho más complejo porque entrarían en juego dos potencias nucleares como Rusia y Estados Unidos”, afirmó.
Para el especialista, uno de los principales problemas es que nadie puede anticipar cuánto durará la guerra. “Los conflictos bélicos se sabe cómo empiezan, pero no cómo terminan. Lo mismo ocurrió con la guerra en Ucrania: muchos pensaron que sería corta y ya lleva años”, comparó.
En cuanto a las consecuencias para la Argentina, Lapeña señaló que el impacto dependerá de cuánto se prolongue la crisis energética global. Explicó que el país utiliza el precio internacional del crudo como referencia para el mercado interno de combustibles.
“Si el precio del Brent sube por la guerra, las refinerías lo toman como referencia y eso termina trasladándose al precio de la nafta”, afirmó.
En ese sentido, advirtió que un conflicto prolongado podría tener efectos inflacionarios en la economía local. “Si la guerra termina rápido, todo podría volver a la normalidad. Pero si se extiende, como ocurrió con otros conflictos, el impacto en el surtidor y en los precios internos podría ser importante”, concluyó.