Clima de negocios
Mineras destacan avances, pero reclaman más agilidad para invertir en Argentina
Ejecutivos del sector y organismos internacionales pidieron agilizar permisos, mejorar infraestructura y fortalecer alianzas público-privadas para destrabar proyectos mineros en América Latina.
Representantes de compañías mineras y organismos multilaterales coincidieron en la necesidad de reducir trabas burocráticas, mejorar las condiciones regulatorias y fortalecer la articulación con los Estados para facilitar inversiones y acelerar el desarrollo de proyectos en América Latina.
El planteo se dio en el panel sobre minerales, alianzas y resiliencia industrial realizado en el marco del IEFA Latam Forum 2026, donde se analizaron los desafíos que enfrenta el sector para aprovechar el creciente interés global por los minerales críticos.
Uno de los principales reclamos giró en torno a los tiempos y la complejidad de los procesos de aprobación. “Tenemos que reducir los cuellos de botella para obtener licencias y generar más proyectos y empleo”, sostuvo Brent Bergeron, quien advirtió que la competencia internacional por recursos estratégicos está en aumento y que América Latina debe mejorar su competitividad.
Desde la mirada empresarial, el acceso a cadenas de suministro, la estabilidad regulatoria y la eficiencia estatal aparecen como factores determinantes para atraer capital. En ese sentido, Bergeron destacó que algunos países avanzan en previsibilidad, aunque persisten diferencias en materia de seguridad, tiempos administrativos y coherencia normativa.
Alianzas para destrabar inversiones
El rol de los organismos internacionales también fue parte central del debate. Matías Bendersky explicó que iniciativas impulsadas por el Banco Interamericano de Desarrollo buscan facilitar el financiamiento, mejorar estándares regulatorios y reducir riesgos para las inversiones mineras.
“El objetivo es ayudar a los países a gestionar mejor sus recursos minerales, promover el comercio y generar condiciones más claras para la inversión”, señaló, al tiempo que remarcó la importancia de las alianzas público-privadas para impulsar proyectos de gran escala.
Según explicó, muchos gobiernos de la región aún enfrentan limitaciones técnicas e institucionales para desarrollar el sector, por lo que el acompañamiento financiero y regulatorio resulta clave para avanzar en exploración, infraestructura e innovación.
El contexto internacional también suma presión. Según los empresarios los minerales críticos son esenciales para la transición energética y cuestionan la fuerte dependencia global de Asia, especialmente de China, en el procesamiento de litio y otros recursos.
En ese sentido, plantean la necesidad de acelerar los tiempos de desarrollo de proyectos. “Ninguna mina debería tardar 15 años en producir”, afirman, al tiempo que destacan políticas aplicadas en Canadá para reducir impuestos, invertir en infraestructura y simplificar procesos administrativos.
Argentina: oportunidades y limitaciones
En el caso argentino, los expositores coincidieron en que el país presenta ventajas competitivas, aunque aún enfrenta desafíos estructurales. Michael Meding señaló que, si bien los permisos pueden obtenerse con relativa rapidez a nivel provincial y existen bajos niveles de conflicto social, los proyectos pueden demorarse décadas por factores macroeconómicos y falta de infraestructura.
“El desarrollo minero requiere inversiones en energía, transporte y logística. Sin eso, es difícil avanzar”, explicó, y subrayó la necesidad de avanzar hacia un modelo más integrado de desarrollo industrial.
En esa línea, remarcó el potencial del cobre argentino, un recurso clave en la transición energética global. Según estimaciones del sector, proyectos en carpeta podrían triplicar las exportaciones actuales en los próximos años, aunque su concreción dependerá de mejoras en las condiciones de inversión.
Inversiones en marcha y señales del mercado
En paralelo al debate, se destacaron anuncios concretos que reflejan el interés inversor en el país. La compañía Vicuña Corp informó que ya invirtió U$S 790 millones en su proyecto de cobre en la provincia de San Juan, generando alrededor de 1.000 empleos directos.
Su CEO, Ron Hochstein, afirmó que el proyecto forma parte de un plan de expansión más amplio que incluye inversiones multimillonarias y el desarrollo de infraestructura energética.
La empresa, controlada por BHP y Lundin Mining, proyecta iniciar la producción hacia 2030 y posicionar a la Argentina entre los principales productores de cobre a nivel mundial.
Desde la compañía remarcaron que herramientas como el RIGI aportan previsibilidad y mejores condiciones para atraer inversiones de largo plazo, en un contexto donde la demanda global de minerales continúa en expansión.
Un desafío regional
El debate dejó en claro que América Latina enfrenta una oportunidad histórica en el desarrollo de minerales críticos, pero también que el aprovechamiento de ese potencial dependerá de la capacidad de los países para generar marcos regulatorios estables, reducir la burocracia y promover inversiones en infraestructura.
En ese escenario, el reclamo del sector es concreto: reglas claras, procesos más ágiles y una mayor coordinación entre el sector público y privado para transformar los recursos naturales en desarrollo económico sostenible.
