Financiamiento
El Gobierno obtiene un préstamo de U$S 400 millones de la CAF para reforzar el sistema energético
Tras los apagones registrados en el verano, la administración nacional formalizó un acuerdo con la Corporación Andina de Fomento destinado a mejorar la sostenibilidad del sector eléctrico.
El Gobierno nacional dio un nuevo paso para enfrentar las deficiencias estructurales del sistema eléctrico argentino al aprobar un préstamo de U$S 400 millones otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF).
El financiamiento fue oficializado mediante el Decreto 23/2026, publicado esta semana en el Boletín Oficial, y surge en un contexto marcado por reiterados cortes de energía que afectaron a millones de usuarios, especialmente durante los picos de demanda del verano.
La decisión se conoce luego de una seguidilla de apagones registrados a fines de 2025 y, en particular, tras el corte masivo ocurrido a comienzos de 2026 en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que dejó sin suministro eléctrico a cerca de un millón de hogares.
Uno de los episodios más críticos tuvo lugar el 15 de enero, cuando una sensación térmica cercana a los 40 grados expuso la fragilidad de la red y provocó una falla en la Subestación Morón, operada por Edenor.
El crédito aprobado por la CAF financiará un Programa de Enfoque Sectorial Amplio (SWAP) orientado a la sostenibilidad del sector energético. A diferencia de otros préstamos destinados a obras específicas, este esquema funciona como apoyo presupuestario, con el objetivo de respaldar políticas públicas vinculadas a la modernización institucional, la eficiencia del gasto y una asignación más equitativa de los recursos.
Los datos oficiales reflejan la magnitud del problema. Según el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), durante el período comprendido entre septiembre de 2024 y febrero de 2025, Edesur superó ampliamente los límites regulatorios, con un promedio de 4,12 cortes por usuario —cuando el máximo permitido es de 2,07— y una duración media de 7,37 horas, casi el doble del parámetro establecido.
Edenor, en cambio, se mantuvo dentro de los márgenes exigidos, con 1,39 interrupciones promedio y una duración de 3,58 horas por usuario.
El programa financiado por la CAF se estructura en cuatro ejes principales: el fortalecimiento del marco regulatorio e institucional del sector energético; la mejora en la focalización de los subsidios; la promoción del uso eficiente de la energía; y una serie de componentes complementarios destinados a reforzar la gestión pública.
El Anexo Técnico del acuerdo subraya que uno de los objetivos centrales es redefinir el esquema de subsidios, priorizando a los hogares vulnerables y reduciendo las transferencias generalizadas.
En esa línea, el plan contempla el desarrollo de sistemas de información más precisos, capaces de identificar de manera efectiva a los beneficiarios, además de una mayor coordinación entre organismos del Estado.
El préstamo también apunta a fomentar la eficiencia energética, tanto en el consumo residencial como en la gestión estatal, con el fin de promover un uso más racional y sustentable de los recursos.
De acuerdo con evaluaciones del Banco Central, el impacto del financiamiento sobre la balanza de pagos será acotado, mientras que la Oficina Nacional de Crédito Público consideró que las condiciones financieras resultan más favorables que las disponibles en los mercados internacionales.
Este acuerdo se suma a otras iniciativas recientes orientadas a reforzar la infraestructura energética. En diciembre de 2025, la Corporación Financiera Internacional (IFC), brazo del Banco Mundial, aprobó una inversión de U$S 300 millones en Central Puerto, destinada a ampliar la capacidad de generación y almacenamiento.
Además, hacia fines del año pasado, el Ejecutivo lanzó el Plan Nacional de Obras de Ampliación del Transporte Eléctrico, que prevé inversiones superiores a U$S 6.600 millones para fortalecer la red y reducir los cuellos de botella que dificultan el traslado de energía desde los centros de generación hacia los de consumo.
Según el Gobierno, el préstamo busca acompañar una estrategia integral basada en la sostenibilidad fiscal, la eficiencia operativa y la equidad distributiva, pilares que definirán el rumbo de las próximas políticas energéticas.