Expansión internacional y apuesta por recursos no convencionales en EE.UU.

PCR incursiona en Estados Unidos con una adquisición estratégica en la Súper Cuenca Anadarko

Con la compra de activos no convencionales en Oklahoma, PCR inicia en Estados Unidos su expansión apalancada en una de las grandes cuencas con potencial de decenas de miles de millones de barriles.

PCR incursiona en Estados Unidos con una adquisición estratégica en la Súper Cuenca Anadarko
El proyecto al que ingresa PCR es operado por Upland Exploration LLC.
El proyecto al que ingresa PCR es operado por Upland Exploration LLC.

La histórica empresa PCR, en su proceso de expansión internacional, marcó un hito al concretar su primera adquisición de activos no convencionales en Estados Unidos. La compañía, a través de su subsidiaria PCR ENERGY OK LLC, adquirió una participación promedio del 15% en el proyecto de desarrollo de hidrocarburos Cherokee, ubicado en el condado de Roger Mills, Oklahoma.

La verdadera importancia de esta movida reside en su ubicación, porque la Cuenca Anadarko, una de las formaciones geológicas más prolíficas y menos conocidas desde estas latitudes dentro del no convencional estadounidense, es lo que algunos expertos denominan una “súper-supercuenca”.

El proyecto Cherokee está orientado a la producción de shale oil y shale gas, y es operado por la compañía estadounidense Upland Exploration LLC, tal como explicó PCR en su comunicación a la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Fuentes de la petrolera señalaron que PCR no será operadora en Anadarko, la cual destacan como una cuenca importante en Oklahoma —aunque no es Pérmica, que es la de mayor boom actualmente—, pero sí muy conocida por su larga historia de perforación convencional, con casi un siglo de actividad para la industria de ese país.

Para PCR, esta participación representa hoy sumar unos 520 barriles de petróleo equivalente/día (BOE/d) —entre gas y petróleo— de un total de casi 21.000 BOE/d que tiene hoy la compañía entre Argentina y Ecuador. Además, existe un plan de perforación importante, por lo que se espera que la producción continúe creciendo en los próximos años.

El activo total comprende unas 66.700 acres minerales, con siete pozos iniciales (seis perforados y uno en perforación) y un plan de desarrollo ambicioso que prevé la perforación de 60 pozos adicionales en los próximos cuatro años. Para PCR, esta adquisición permite acceder a un activo de calidad geológica en una zona con abundante infraestructura, consolidando su estrategia de crecimiento en el exterior.

 

Una cuenca estratégica para el shale estadounidense

El diferencial de la llegada de la compañía argentina se encuentra en el valor de la Cuenca Anadarko. Este reservorio, que se extiende por más de 50.000 millas cuadradas a través de Oklahoma, Kansas y Texas, es reconocido por la industria como una de las áreas con mayor volumen de hidrocarburos de la historia de Estados Unidos.

La región ya produjo cerca de 50.000 millones de barriles equivalentes de petróleo (bep) y alberga 46 yacimientos gigantes. Pero lo más relevante para PCR es su futuro potencial: la cuenca, conocida por recursos no convencionales altamente productivos como SCOOP, STACK y Cana-Woodford, aún conserva una inmensa cantidad de reservas.

Las proyecciones técnicas indican que podrían descubrirse otros 50.000 millones de bep mediante perforación horizontal. Además, Anadarko cumple un rol estratégico a nivel nacional, siendo un productor clave de helio y la única fuente comercial de yodo en Estados Unidos.

 

Un reservorio maduro, pero vigente para nuevos desarrollos

El potencial remanente en el universo de los no convencionales posiciona a Anadarko como una de las grandes cuencas productoras, que compite con otras como la Cuenca Pérmica, la Bakken y Eagle Ford. Aunque la Pérmica está más enfocada en petróleo, Anadarko históricamente se orientó al gas y tuvo un resurgimiento gracias a la fracturación hidráulica.

Se la define como una cuenca madura con abundante infraestructura, que sigue ofreciendo oportunidades en zonas menos desarrolladas (acreage) y en nuevos horizontes, como el no convencional de Woodford, lo que explica su vigencia para inversiones de mediano y largo plazo.

En Argentina, PCR cuenta con una producción neta de 21.000 barriles equivalentes por día y es la principal productora de petróleo en La Pampa desde hace 30 años. También opera en Mendoza y maneja cuatro áreas en Ecuador, donde es la tercera empresa privada de petróleo del país.

A fines de 2024, PCR formalizó la compra a YPF de dos áreas maduras en el sur de Mendoza: Llancanelo y Llancanelo R, ambas pertenecientes a la Etapa I del Plan Andes, el programa de desinversiones de la petrolera nacional. Estas áreas integran un proyecto de desarrollo que superará los US$ 100 millones en los próximos años.

El enfoque de esta inversión es la producción de crudo extrapesado, un recurso que, por su alta viscosidad, requiere tecnologías de extracción y procesamiento específicas. El plan contempla perforación de nuevos pozos —incluidos horizontales— y la construcción de infraestructura crítica como plantas de tratamiento y nuevos oleoductos.

Además, la compañía es líder en producción de cemento en la Patagonia y una de las principales generadoras de energía eólica del país, con cuatro parques que suman 527,4 MW entre Santa Cruz, Buenos Aires y San Luis. En esta última provincia acaba de marcar un hito con el primer parque híbrido eólico-solar, desarrollado junto a ArcelorMittal Acindar, con 130 MW de capacidad.

También junto a ArcelorMittal Acindar avanza en una inversión de US$ 275 millones para la construcción de un parque eólico en Olavarría, un proyecto de 180 MW que ingresó al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Con unos 30 generadores, permitirá abastecer con energía limpia a 340.000 hogares.

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