Minería
Litio: Rio Tinto ratifica su apuesta en Argentina y pide estabilidad para acelerar inversiones
Desde el Coloquio de IDEA, el CEO de Rio Tinto Lithium, Paul Graves, ratificó el compromiso de la empresa con la Argentina, valoró los avances del proyecto Rincón en Salta y remarcó la necesidad de reglas claras para potenciar la llegada de inversiones.
En su paso por el 61° Coloquio de IDEA, Paul Graves, CEO de Rio Tinto Lithium, dejó un mensaje firme y optimista sobre el futuro del litio en Argentina.
En su exposición, subrayó el compromiso de la compañía con el país, puso en valor el potencial del proyecto Rincón y fue enfático al señalar que “en la minería, el capital fluye hacia donde hay estabilidad y reglas claras”.
Graves recalcó que el litio no es solo una fuente de divisas para las economías, sino también una herramienta transformadora para las comunidades locales. “Estamos convencidos de que este tipo de minería, bien hecha, deja algo más que recursos: deja infraestructura, empleo, conocimiento y desarrollo local”, afirmó.
El proyecto Rincón, que Rio Tinto desarrolla en la provincia de Salta, avanza con pasos firmes y ya cuenta con autorización ambiental y social para comenzar sus etapas principales. La inversión prevista supera los 2.700 millones de dólares y contempla una vida útil de más de 40 años, con capacidad de producción escalable que podría alcanzar 60.000 toneladas anuales de carbonato de litio para uso en baterías.
En este sentido, el ejecutivo destacó que el proyecto está diseñado no solo para producir litio de alta calidad, sino también para integrar capacidades locales y reducir el impacto ambiental. Actualmente, más del 70 % del empleo y del gasto operativo de la empresa en Argentina es de origen local.
Inversión con visión de largo plazo
Durante su exposición, Graves fue claro respecto al escenario macroeconómico: “Invertimos en países que son predecibles. No se trata de que todo funcione perfecto, sino de que las reglas no cambien de un día para otro”. Afirmó que el país tiene una oportunidad única si logra generar confianza y estabilidad, ya que posee uno de los recursos más demandados en el nuevo mapa energético mundial.
“La demanda de litio ha crecido 30% por año durante los últimos 15 años, y seguirá en ese camino. Pero para atraer inversión sostenida, hace falta previsibilidad”, explicó el CEO, quien también remarcó que hay capital listo para ingresar si se reducen las barreras normativas y burocráticas.
Más allá de los números, Graves dejó una reflexión que sintetiza la visión de Rio Tinto sobre el rol de la minería en las economías emergentes: “El éxito de un proyecto no se mide solo por lo que se extrae, sino por lo que se deja. Nuestro objetivo es ser parte de comunidades más fuertes, no simplemente operar en ellas”.
Con este enfoque, Rio Tinto busca posicionarse como un actor clave no solo en el negocio del litio, sino también en la construcción de una minería moderna, responsable y socialmente integrada en Argentina