El shale gas y la región sudamericana

Por qué Brasil considera que el mejor camino para el gas de Vaca Muerta es a través de Uruguayana

El plan gasífero de Brasil incluye un gasoducto clave de u$s1.600 millones de capex para importar gas argentino. El proyecto busca compensar la menor oferta boliviana y diversificar la matriz.

Por qué Brasil considera que el mejor camino para el gas de Vaca Muerta es a través de Uruguayana
El gas argentino puede compensar la caída de la producción boliviana.
El gas argentino puede compensar la caída de la producción boliviana.

El primer Plan Nacional Integrado de Infraestructura de Gas Natural y Biometano (PNIIGB), preparado por la Compañía de Investigación Energética (EPE), representa un compendio de proyectos que forman parte de la política energética brasileña. Con una proyección de más de u$s7.500 millones en inversiones, el plan incluye 14 proyectos estratégicos que buscan ampliar la red de gasoductos y polos energéticos, además de integrar el biometano al sistema nacional de transporte de gas.

Como parte de ese plan estratégico, un capítulo específico analiza la Conexión Argentina-Brasil mediante un gasoducto a construir con el que se podrá incrementar la integración gasífera binacional, lo que permitirá a los estados del sur brasileño abastecer parte de su demanda a través de las importantes reservas no convencionales de Vaca Muerta.

La Empresa de Investigación Energética (EPE) publicó la versión de Consulta Pública del Plan que se extenderá hasta el 28 de octubre. El mismo contempla los proyectos seleccionados para este ciclo del PNIIGB, con justificaciones y detalles de cada selección, así como análisis de costos y un diagnóstico de sus impactos desde una perspectiva socioambiental, su conexión con la infraestructura existente, y el empleo y los ingresos.

La estrategia del vecino país se da a conocer en paralelo al trabajo que desde fines del año pasado lleva adelante una comisión técnica binacional que analiza la viabilidad técnica y económica de las distintas opciones para concretar un mercado gasífero regional, con eje central Argentina-Brasil, pero que podría extender sus beneficios al resto de países de la región.

El plan brasileño, que será desarrollado por la EPE, considera las instalaciones e infraestructura para el flujo, procesamiento, almacenamiento y transporte de gas natural, así como su distribución mediante gas natural comprimido (GNC) o gas natural licuado (GNL), además de las instalaciones para la producción de biometano y su posterior transporte.

En la presentación se destacó que el gas argentino puede compensar la caída de las importaciones de gas boliviano y diversificar las fuentes de abastecimiento para Brasil. Para eso, la ruta propuesta es a través de un gasoducto a construir que se extienda desde Uruguayana en la frontera con Argentina hasta Triunfo, en el área metropolitana de Porto Alegre.

Esta futura obra sería la continuidad del Gasoducto del Mercosur, ya existente desde fines de los 90, que transporta gas natural desde Aldea Brasileira (al sur de la ciudad de Paraná en la provincia de Entre Ríos) hasta Uruguayana. Con una longitud de 421 kilómetros y una capacidad de transporte de 15 MMm3/d, la licencia de operación tiene vigencia hasta diciembre de 2027 y puede extenderse por un período adicional de 20 años, en los nuevos términos de la Ley de Bases.

De acuerdo con la presentación, la ubicación del futuro ducto soluciona cuellos de botella en el tramo final del GasBol, el gasoducto existente que vincula a Brasil con el sur de Brasil, y que en la actualidad es la única vía posible para llegar al vecino país con la producción de Vaca Muerta, tal como se constató en el primer trimestre del año con las primeras exportaciones de testeo.

Para los analistas brasileños, la opción de la vía Uruguayana, cuya construcción demandaría un capex a invertir de u$s1.600 millones, presenta sinergia con la duplicación del tramo sur de GasBol, con lo que se lograría una diversificación de ofertas que fortalecería el sentido de integración.

Técnicamente, el proyecto Conexión Argentina-Brasil consiste en un gasoducto de 24 pulgadas de diámetro, con una longitud de 593 kilómetros, una presión de diseño de 75 kgf/cm² y una capacidad de 15 millones de m³/día en todo su recorrido. El gasoducto comienza en el municipio de Uruguayana y continúa hasta el municipio de Triunfo, ambos en el estado de Rio Grande do Sul, conectando dos tramos ya construidos en sus extremos.

La ruta definida del proyecto atravesaría 12 municipios de Rio Grande do Sul: Uruguayana, Alegrete, Cacequi, São Gabriel, Dilermando de Aguiar, Santa Maria, Restinga Sêca, Cachoeira do Sul, Vale Verde, General Câmara, Rio Pardo y Triunfo.

Este proyecto también incluye la instalación de tres estaciones de compresión a lo largo del trazado, en los municipios de Alegrete, Cacequi y Restinga Sêca, así como cuatro puntos de entrega a lo largo del ducto: Alegrete (1,4 millones de m³/día), Santa Maria (2,0 millones de m³/día), Rio Pardo (1,4 millones de m³/día) y General Câmara (0,5 millones de m³/día).

El trazado definido parte de una estación de medición en Uruguayana y continúa hasta la región que rodea el Complejo Petroquímico Triunfo. Los principios rectores para la definición del trazado fueron evitar zonas con proyectos eólicos planificados; evitar zonas militares; minimizar las intersecciones con fragmentos forestales; y optimizar los cruces de agua.

La ruta cruza la vía férrea Sul Atlántico en 10 puntos (en Cacequi, São Gabriel, Restinga Sêca, Rio Pardo y Triunfo) e intersecta 13 líneas de transmisión de la red básica (≥ 230 kV) en operación, además de los trazados de tres líneas planificadas.

Así, el detallado estudio señaló que el gasoducto tiene como objetivo compensar la caída de la importación de gas boliviano, diversificar las ofertas para Brasil y actuar como una alternativa al GNL, principalmente en función de que Argentina cuenta con abundantes reservas de shale gas en la formación de Vaca Muerta.

 

  

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