Santa Cruz apura el desarrollo de un pool de energías y orientarlas a la industrialización
El ministro de Energía y Minería, Jaime Álvarez, planteó que la provincia necesita inversión privada, trabajo genuino y desarrollo sostenido a partir del aprovechamiento de sus recursos.
“Santa Cruz es energía y tenemos que aprovechar todas las posibilidades, las renovables hidráulicas, las renovables eólicas y fotovoltaicas, el carbón de la cuenca carbonífera, el gas de la provincia de Santa Cruz, y el desarrollo de Palermo Aike”, afirmó el ministro de Energía y Minería provincial, Jaime Álvarez en declaraciones difundidas por la gobernación.
Para el funcionario todas esas inversiones asociadas a proyectos energéticos y mineros tienen que “trabajar en forma conjunta, generar un pool de energías, llenar esos cables del interconectado de electrones producidos en Santa Cruz, y utilizar esos electrones también para la industrialización y para el valor agregado en la provincia”.
El ministro destacó “el valor del trabajo conjunto y la necesidad de trazar un camino estratégico que trascienda las administraciones, con inversión y diversificación como pilares del crecimiento”.
En ese sentido, repasó los principales proyectos que tiene la actual administración, pero que por el tiempo de desarrollo que pueden demandar va a trascender a otras gestiones de gobierno. Álvarez enfatizó que la dependencia del Estado como principal fuente de empleo es un obstáculo para el crecimiento, afectando tanto a los trabajadores como al sistema previsional.
“La provincia necesita la inversión privada, el trabajo genuino, y poder diversificar la matriz económica”, afirmó a tono con una de las premisas del gobernador Claudio Vidal de impulsar la iniciativa privada en sectores clave como el energético, turístico, agropecuario y pesquero.
“La visión no es sólo la extracción, sino la transformación de los recursos naturales -planteó el funcionario. No puede ser que después de tantos años de salir crudo, no haya una refinería en nuestra provincia”, señaló, apuntando a la urgencia de convertir el gas en fertilizantes o la energía en aluminio, proyectos que están en la mira del Gobierno.
El ministro también destacó que estos proyectos deben ser “políticas de Estado”, trascendiendo las gestiones de gobierno para asegurar su continuidad y beneficio a largo plazo.
“Hay proyectos que llevan de 6 a 12 años, una administración la iniciará, otras la llevarán adelante y otras la terminarán”, explicó al instar a una mesa de diálogo para discutir el futuro de la provincia.
En cuanto al sector energético, el ministro mencionó la inminente puesta en marcha del primer módulo de la Central Térmica de Río Turbio (CRT) con 120 Mw, destacando que su funcionamiento no sólo reduciría el déficit de la empresa, sino que también beneficiaría a la provincia con energía más barata y generada localmente.
Además, se refirió al llamado a licitación de 10 áreas petroleras abandonadas por YPF. El proceso licitatorio será conducido por Fomicruz, empresa provincial que asumió la titularidad de las concesiones tras la salida de YPF, para lo cual se estableció que las compañías que resulten adjudicatarias deberán presentar planes de inversión concretos, garantizar la contratación de mano de obra local y cumplir con estándares ambientales estrictos.
Para afrontar ese proceso, se presentó una iniciativa privada por parte de una unión transitoria de cinco empresas que fue aprobada por el gobierno provincial, con una inversión inicial de más de US$1.200 millones.
De concretarse “esto representará una nueva etapa para la zona norte de la provincia, estabilizando la actividad económica y generando empleo genuino”, dijo Alvarez.
El ministro también confirmó el inicio de los trabajos en el área de Palermo Aike, con una inversión de US$ 200 millones para la perforación de tres pozos de hidrocarburos no convencionales.
Este proyecto, que tiene el potencial de ser “un 40 o 50% de lo que es Vaca Muerta”, abre un nuevo horizonte para la zona sur de Santa Cruz. Por otro lado, se abordó el tema del futuro de las represas, que aseguró que “tras intensas gestiones del gobernador en China y con el gobierno nacional, se logró destrabar el proyecto. Próximamente, se convocará a los trabajadores que ya estuvieron en la obra para continuar con la construcción”.
El ministro concluyó que se fiscalizará fehacientemente que los trabajadores tengan domicilio real en la provincia, para que sus salarios contribuyan directamente a la economía local.