Estrategia de diversificación en la transición energética

Edenor ingresa al negocio minero y apuesta al litio y el cobre para impulsar la transición energética

Con inversiones en dos firmas mineras en Catamarca, la empresa da el primer paso fuera del negocio eléctrico tradicional y apuesta por los minerales críticos como el litio y el cobre para asegurar su lugar en la transición energética global.

Edenor ingresa al negocio minero y apuesta al litio y el cobre para impulsar la transición energética
La empresa se amplía con el foco puesto en la transición energética.
La empresa se amplía con el foco puesto en la transición energética.

Edenor, la principal empresa distribuidora de energía eléctrica de Argentina con 3,3 millones de usuarios, dio un paso audaz y estratégico al concretar la adquisición de participaciones en dos empresas dedicadas a la exploración de minerales críticos en la provincia de Catamarca. Este movimiento marca su ingreso oficial al negocio del cobre y el litio, recursos vitales para la transición energética global y el creciente proceso de electrificación.

La compañía, bajo el control de los empresarios Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti, y actualmente liderada por el economista Daniel Marx, informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) sobre la aceptación de ofertas para la compra de acciones en las empresas Polimetales del Noroeste e Integra Recursos Naturales Minerales.

En detalle, Edenor adquirió el 40% del capital social y el 11,76% de los votos de Polimetales del Noroeste, una empresa enfocada en la exploración de cobre. Esta sociedad posee aproximadamente 60.704 hectáreas en la zona de la Faja de Maricunga, al oeste de Catamarca, con un proyecto adyacente a Valle Ancho, conocido por sus manifestaciones de cobre y oro.

Por otro lado, la distribuidora eléctrica se hizo con el 15% del capital social y los votos de Integra Recursos Naturales Minerales, dedicada a la exploración de litio. Esta compañía cuenta con un vasto portafolio de cerca de 220.000 hectáreas distribuidas en las zonas de Antofalla, Cortaderas y Ancasti, también en Catamarca.

Estas adquisiciones se realizan a través de Edenor Tech, una subsidiaria creada en agosto del año pasado con un capital social de $100 millones, y cuya constitución fue producto de una reforma en el estatuto de Edenor en abril de 2024, que amplió su objeto social para incorporar actividades relacionadas con la inteligencia artificial, la generación de energía y, crucialmente, la inversión en minerales críticos.

Este acuerdo de diversificación y aseguramiento de recursos estratégicos consolida la estrategia de Edenor para ampliar sus operaciones más allá de su tradicional rol como distribuidora eléctrica. El objetivo principal es expandirse hacia proyectos de exportación y asegurar el abastecimiento de minerales críticos que presentan ventajas competitivas para el país, según destacó la empresa en el Hecho Relevante elevado a la CNV.

La decisión de Edenor de entrar en el negocio de los minerales críticos se enmarca en un proceso de recuperación financiera de la empresa, que se vio afectada por años de congelamientos tarifarios. Con esta diversificación, Edenor busca maximizar su rentabilidad y valor patrimonial, complementando su objetivo principal de continuar brindando un servicio eléctrico de calidad en su área de concesión.

Si bien la incursión en la minería es un paso significativo, Edenor no descuida su core business. La compañía tiene previsto seguir invirtiendo de forma prioritaria en el mantenimiento, la extensión y la expansión de su red, con el fin de mejorar la eficiencia operativa, la calidad de sus servicios técnicos y la seguridad de su infraestructura.

A futuro, Edenor aspira a transformarse en una distribuidora inteligente, capaz no solo de suministrar energía, sino también de recibirla de los usuarios. Esta visión busca facilitar la instalación de paneles solares y otras fuentes de energía renovable distribuida, posicionando a la empresa como un actor clave en la evolución del panorama energético argentino.

Decisión estratégica

La movida de Edenor en el sector minero de cobre y litio subraya el creciente interés de las grandes empresas por asegurar su participación en los recursos que impulsarán la descarbonización y la electrificación a nivel global, marcando un hito en la historia de la distribuidora eléctrica argentina.

El litio es considerado la "estrella" de la transición energética por su capacidad excepcional para almacenar energía. Esto lo convierte en el insumo clave para la fabricación de baterías de ion-litio, que son el corazón de los vehículos eléctricos (VE), la electromovilidad y los sistemas de almacenamiento de energía renovable.

Si se piensa en el negocio del mercado eléctrico de Edenor, estas baterías permiten la acumulación de la electricidad generada por fuentes intermitentes como la solar y la eólica, para ser utilizada cuando no hay sol o viento, o para abastecer la demanda en horas pico.

En cuanto al cobre, es definido como el "músculo" de la electrificación y un pilar fundamental en la infraestructura de energía limpia, debido a sus propiedades de excelente conductividad eléctrica y térmica, maleabilidad, resistencia a la corrosión y durabilidad.

Su rol es crucial en infraestructura eléctrica, al ser indispensable en la fabricación de cables de transmisión y distribución de electricidad para redes de alta, media y baja tensión. A medida que las ciudades se vuelven más inteligentes y las redes eléctricas se expanden para integrar fuentes renovables, la demanda de cobre aumenta considerablemente.

Actualmente, el país no produce cobre, pero cuenta con un potencial geológico significativo para ser proveedor global de este mineral. Proyectos avanzados en provincias como San Juan y Catamarca podrían permitir a la Argentina competir ante una demanda global que se espera se duplique para 2050, impulsada por la transición energética y el crecimiento económico.

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