Jornada del IPA
Vaca Muerta: el shale surge como una oportunidad única para la expansión de la cadena de valor petroquímica
Con una destacada participación de referentes del sector, durante el encuentro se analizaron los desafíos estratégicos, tecnológicos y ambientales que atraviesa la petroquímica argentina, en busca de una agenda compartida.
Con una fuerte convocatoria y un enfoque multidimensional, la edición 2025 de la Jornada de la Industria Petroquímica, organizada por el Instituto Petroquímico Argentino (IPA), dejó en claro que el sector atraviesa una etapa de redefinición.
Bajo el lema “El desafío de la competitividad. Cómo impulsar una industria petroquímica más eficiente, moderna y resiliente”, el evento reunió a referentes empresariales, académicos y técnicos para debatir sobre los caminos posibles hacia un desarrollo más estratégico, sostenible e innovador.
El Lic. Guillermo Petracci, director de Unipar Argentina y presidente del evento, fue el encargado de abrir la jornada con un mensaje contundente: “Somos parte de la solución a los desafíos del desarrollo”. Hizo un llamado a cambiar el enfoque tradicional, apostando por una transformación que involucre eficiencia, inversión en personas y procesos, y un compromiso decidido con el largo plazo.
En el primer panel se abordaron las claves macro y microeconómicas que condicionan el desempeño del sector. Pablo Giorgi (OPIS – Dow Jones) advirtió sobre un escenario internacional desafiante, marcado por márgenes estrechos y sobreoferta.
Por su parte, Diego Coatz (UIA) subrayó la necesidad de estabilizar variables macro y aplicar una agenda micro que reduzca el “costo argentino”, modernice el sistema tributario y apueste por la infraestructura productiva.
La transformación tecnológica fue protagonista del segundo panel, donde YPF Química presentó casos concretos de aplicación de inteligencia artificial, como Gema, una herramienta de entrenamiento para contratistas, y Optimax, una plataforma de optimización operativa. Los expositores remarcaron el impacto real de estas soluciones en la productividad, así como la importancia de formar talento con capacidades digitales.
La resiliencia climática fue otro eje destacado. Expertos en gestión ambiental y riesgo industrial coincidieron en que el cambio climático ya afecta directamente a la productividad y la seguridad operativa. Se llamó a integrar el análisis de riesgos climáticos y la adaptación como elementos esenciales en la planificación industrial y la gestión corporativa.
Desde el Estado, Darío Genua (Secretaría de Innovación) y Daniel Salamone (CONICET) defendieron el rol estratégico del conocimiento científico. Ambos coincidieron en que la articulación entre el sistema científico-tecnológico y el sector privado es clave para que la petroquímica se consolide como motor de innovación transversal para toda la economía.
La disponibilidad de gas rico en líquidos provenientes de Vaca Muerta se presentó como una oportunidad única para la expansión de la cadena de valor petroquímica. Los panelistas del bloque dedicado a materias primas llamaron a invertir en infraestructura, mejorar la logística y promover alianzas regionales que permitan industrializar y exportar con mayor competitividad.
La sostenibilidad dejó de ser una opción para convertirse en un requisito estratégico. Sebastián Bigorito (CEADS) remarcó que las nuevas regulaciones, exigencias del mercado y condiciones de financiamiento internacional exigen una transición energética pragmática, centrada en la adaptación, la resiliencia y la gobernanza sostenible.
El tradicional Panel de CEOs reunió a líderes de Unipar, PetroCuyo, Profertil, Dow y Compañía MEGA S.A. para reflexionar sobre el rol de las empresas frente al contexto actual. La consigna fue clara: fortalecer la competitividad desde adentro, apostando a la eficiencia, la innovación y una cultura empresarial alineada con los desafíos globales.
En el discurso de cierre, María Florencia Rodríguez Mandrini, presidenta del IPA, sintetizó el espíritu del encuentro: “La competitividad también es una cultura”.
La frase resume una jornada donde quedó claro que la industria petroquímica argentina tiene los recursos, el talento y la convicción para afrontar los desafíos de este tiempo. Pero también que la clave está en construir una agenda compartida que ponga a la eficiencia, la sostenibilidad y la innovación como pilares de una nueva etapa.