Inversión

Bahía Blanca tendrá la primera planta de Combustible Sustentable de Aviación del país

Atado a los beneficios del RIGI, un grupo bahiense invertirá US$ 200 millones en una primera etapa. También será la primera productora de bioetanol de Buenos Aires a base de maíz.

Bahía Blanca tendrá la primera planta de Combustible Sustentable de Aviación del país
El SAF puede mezclarse con combustible de avión convencional o utilizarse en su totalidad sin necesidad de cambiar las motorizaciones.
El SAF puede mezclarse con combustible de avión convencional o utilizarse en su totalidad sin necesidad de cambiar las motorizaciones.

Un grupo empresario nacional construirá en la terminal portuaria de Bahía Blanca un complejo industrial que se convertirá en el primer productor Combustible Sustentable de Aviación (SAF) de la Argentina y la primera de bioetanol de la provincia de Buenos Aires, en ambos casos mediante el agregado de valor a partir del procesamiento de maíz.

Se trata del Grupo Bahía Energía (GBE), a través de su empresa Biosanfe, que instalará en el sur bonaerense el complejo con orientación tanto al mercado local como el de exportación que demandará una inversión inicial de US$ 200 millones, y contempla hasta 600 puestos de trabajo para su construcción y 180 empleos calificados para la operación.

El predio de 228 hectáreas que ya se encuentra en obra está ubicado en el kilómetro 676 de la Ruta Nacional 3 y tendrá tres etapas de construcción a lo largo de los próximos cinco años. Durante la primera se va a producir etanol, con un volumen inicial de 150 mil metros cúbicos destinado al consumo interno, y en una segunda etapa otro módulo de 150 mil toneladas para producir combustible sustentable de aviación.

El SAF es la nueva generación de combustibles de la transición energética que permite reducir las emisiones de CO2 del transporte aéreo en un 75% o más en comparación con el combustible fósil, y también reduce otras emisiones nocivas como las partículas y el azufre. Este combustible se produce a través de procesos certificados que garantizan su uso seguro en los aviones y aeropuertos, y puede mezclarse con combustible de avión convencional o utilizarse en su totalidad sin necesidad de cambiar las motorizaciones.

El Grupo Bahía Energía, a través de su empresa Biosanfe, invertirá u$s 200 millones para la primera planta de SAF de la Argentina.

Algunas aerolíneas que ya han comenzado a utilizar SAF son British Airways, Delta Airlines, Air France, KLM, Iberia, Lufthansa y Vueling, pero de manera muy acotada ya que el combustible de aviación sostenible aún no está disponible a gran escala. Varias de esas empresas europeas comunican públicamente que en la actualidad utilizan al menos un 1% de SAF en sus combustibles, acorde con normativas locales, y tienen planes propios de aumentar gradualmente este porcentaje hasta alcanzar al menos el 10% en sus vuelos a 2030.

Un punto a considerar es si esas políticas de las grandes compañías cuando crezca globalmente la demanda permitirán proveedores a partir del procesamiento de maíz, ya que en la actualidad declaran que sólo compran combustibles de aviación sostenibles que no compiten con las cadenas alimentarias y que no se fabrican a partir del aceite de palma.

Además, en la planta de Bahía, se podrá obtener como subproductos biometanol –combustible alternativo a partir de la transformación de materia orgánica- y granos secos de destilería con solubles (DDGS) rico en nutrientes que resulta de la molienda seca del procesamiento del maíz para la producción de etanol, y que son utilizados para la producción de alimento balaceados para animales.

El CEO de Grupo Bahía Energía, Juan Manuel Ritacco, explicó que una vez completadas las tres etapas del proyecto, la planta producirá más de 300 mil metros cúbicos de etanol, más de 230 mil toneladas de proteína para alimentación animal, y será la primera planta de SAF del país. Para abastecer el conjunto de operaciones productivas, se estima que serán necesarias unas 730.000 toneladas al año de maíz.

"Es una planta de etanol pero tiene muchísima producción de otros subproductos. Estamos en Bahía Blanca porque somos bahienses pero no porque somos caprichosos, sino porque hemos logrado conseguir bastante consenso para desarrollar un proyecto más íntegro que no sólo sea una planta sino que sea un ecosistema", indicó el empresario.

La compañía, tras la presentación formal en el puerto bahiense, explicó que la inversión en su primera etapa está en condiciones de aplicar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), y en esa estrategia se están gestionando créditos a nivel local e internacional, en colaboración con la Bolsa de Comercio de Bahía Blanca.

La empresa y la comuna local, junto a la Universidad Nacional del Sur (UNS) y la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) vienen trabajando en el desarrollo de un programa de formación destinado a los futuros profesionales que se ocuparán en el complejo, a la vez que se articulará con la Unión Industrial de Bahía Blanca el apoyo a las pymes locales como proveedores de bienes y servicios, lo que generará otros 1.000 puestos indirectos, se estima.

Una vía hacia la descarbonización

La gran oportunidad del SAF para la Argentina no sólo se presenta como negocio sino como necesidad logística para sostener la conectividad aérea del país con Europa y Estados Unidos, frente a las regulaciones de aeronavegación que ya se avecinan. Como parte del desafío de descarbonización, su uso se comenzó a difundir luego de que la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) haya definido el compromiso de lograr reducir a cero las emisiones netas de carbono por parte de toda la industria.

En ese mismo espacio institucional, en el cual se inscribe la reciente jornada de Aviation Day que se realizó en Buenos Aires en septiembre, se destaca que si bien la descarbonización incluye nuevas tecnologías de propulsión tales como el hidrógeno o la electricidad, el sector ha reconocido que cerca del 65% de la meta solo podrá lograrse con la masificación del uso de combustibles sostenibles de aviación o SAF.

Para alimentar parte de esa grande demanda futura, se inscribe el anuncio de inversión de este grupo industrial bahiense que cuenta con operaciones en 5 países focalizadas, con más de 1500 colaboradores en más de 10 ciudades de Argentina, Países Bajos, España, Italia y México. La unidad de negocio de biocombustibles nace en 2011 ante el incentivo de cubrir la demanda generada por la Ley de Regulación y Promoción para la Producción y Uso Sustentable de Biocombustibles.

Aquella ley se promulgó con la intención de que todos los combustibles fósiles que se comercialicen dentro del mercado interno argentino contengan un porcentaje de biocombustible. Desde entonces, GBE desarrolló ocho plantas de biodiesel emplazadas en Argentina -una en Italia-, y agregando valor y sinergia dentro de esta mismo esquema cuenta en el país con dos plantas de glicerina en Argentina.

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