La energía hidroeléctrica
Las represas del Comahue registran incrementos de generación exponenciales
La energía hidroeléctrica a nivel nacional está generando en el año hasta un 50% más que en 2022, pero las ubicadas en los ríos Negro y Neuquén alcanza crecimiento inédito.
Los efectos del cambio climático hasta hace no muchos meses provocaban bajantes históricas en el complejo de represas de la Argentina, al punto de disminuir sensiblemente el aporte que la energía hidroeléctrica hacia el sistema interconectado, lo que obligaba a su reemplazo por alternativas más caras no sólo por las tecnologías sino por la necesidad de importar combustibles fósiles con su consecuente costo e impacto ambiental.
En particular, las represas construidas sobre los ríos Río Negro y Neuquén, atravesaron más de 14 años de una bajante histórica por el bajo aporte de lluvias y nevadas, lo que puso en alerta incluso las previsiones para el consumo humano del agua. De hecho, promediando 2022, hubo a nivel nacional una declaración de emergencia hídrica, por la baja en las principales cuencas, especialmente de los tres grandes complejos: Comahue, Salto Grande, y Yacyretá.
Pero en la primera mitad de 2023 los escenarios comenzaron a cambiar, las lluvias y nevadas volvieron con intensidad suficientes -según la región de país que se trate- para volver a completar los embalses y en la mayoría de los casos volver a generar a pleno.
Ahora, de acuerdo a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), los números de generación en las hidroeléctricas de los ríos Limay y Neuquén mostraron a julio un fuerte incremento en sus caudales, embalses y generación, a tal punto que las turbinas trabajaron un 1.847% más que el año pasado.
La represa Piedra del Águila es una de las que subió su generación, siendo una de las más beneficiadas del agua afluente del Limay, a la vez que el río Collón Curá empuja el agua desde la cordillera de Neuquén. Su aporte interanual trepó casi en un 130%.
Otra de las centrales es Alicurá, fundada en 1986. Fue la primera hidroeléctrica sobre el río Limay, a unos 100 kilómetros de la ciudad de Bariloche. Su aumento significó un 171%, de 103 GWh en julio de 2022, a 281 GWh en julio de este año.
Por su parte, El Chocón, la cuarta central más potente del país, junto a su compensador Arroyito, evolucionó su generación de 62 a 189 GWh, un alza del 200%, mientras que Arroyito pasó de 19 a 51 GWh, un incremento del 165%.
Habitualmente la generación hidroeléctrica representa arriba de un 22% de la potencialidad energética, y ahora a nivel nacional, las crecidas de los ríos aumentaron en julio un 50% la producción interanual, pasando de 2.474 GWh a 3.712 Gwh. Según el balance realizado por Cammesa, en los primeros 7 meses esta fuente aportó 18.036 GWh, un 27% más que los 14.169 GWh que el mismo período del año anterior, convirtiéndose en la fuente de mayor incremento interanual por sobre la térmica, la nuclear y las renovables.
Más de la mitad de la potencia de las hidroeléctricas se concentran en las dos represas binacionales de El Litoral (Yaciretá y Salto Grande), las que comparten las provincias de Río Negro y Neuquén, y el Complejo Hidroeléctrico Río Grande de Córdoba, la central de bombeo más grande del país y única en el territorio nacional construida en caverna. Esta última acaba de rehabilitarse y volverá a generar 750 megavatios más que se sumarán a todo el sistema eléctrico con una inversión de US$ 100 millones anunciada.