Analizan medidas de fuerza
A un petrolero le tuvieron que amputar una de sus manos tras un accidente en el campo
El trabajador de San Antonio Internacional estaba cumpliendo funciones en una concesión que opera Capex.
Un petrolero perdió la mano derecha en un accidente en un yacimiento de Neuquén y ahora los delegados están analizando la posibilidad de ir al paro en reclamo de la implementación de los protocolos de seguridad, tema que sigue en la agenda sindical-empresaria.
El incidente ocurrió ayer miércoles en Agua del Cajón, una concesión a cargo de Capex, y afectó a un joven electricista de 29 años que estaba trabajando en el arreglo de un motor, se le aprisionó la mano derecha y finalmente se le tuvo que amputar.
Hay alerta en el Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa. Los delegados pararon las actividades en el yacimiento y para este viernes se espera una resolución del conjunto de la comisión directiva con el secretario general Marcelo Rucci.
El trabajador se desempeña en San Antonio Internacional, una de las compañías de torres más importantes de la industria hidrocarburífera, que presta servicios para Capex (empresa del grupo Capsa) en Agua del Cajón, un yacimiento con producción convencional de petróleo y gas.
Fuentes sindicales indicaron a Mejor Energía que el opeario electricista estaba realizando tareas en un motor en el SAI 652, pero ese equipo se puso en marcha y una correa le atrapó la mano derecha. "El sistema de contingencias no funcionó porque no tienen nada", apuntaron desde el gremio.
"El tema de la seguridad es pura charla, charla y charla. No resuelven nada", cuestionaron desde el sindicato petrolero de la cuenca neuquina en el contacto con este medio.
En 2022 ocurrió un accidente con dos trabajadoras de AESA lesionadas en Loma Campana, bloque operado por YPF. Y ese mismo año, en Río Negro, un petrolero perdió la vida y otro quedó seriamente afectado cuando cumplían tareas para Rakiduamn en el área Río Neuquén.
El año pasado, con el incendio fatal en la refinería de New American Oil (NAO), que terminó con la vida de tres trabajadores, hubo un acuerdo con las operadoras para homogeneizar los protocolos de seguridad, pero la opinión del frente gremial es que nada ha avanzado más allá de los compromisos.