El frente externo y el shale

Expertos creen que el 2023 será un año bisagra para Vaca Muerta

Arceo y Gadano coincidieron en afirmar que hay elementos para ser optimistas: salto de productividad, aumento de capacidad de transporte y más exportaciones.

 Expertos creen que el 2023 será un año bisagra para Vaca Muerta
Arceo y Gadano durante el panel que compartieron.
Arceo y Gadano durante el panel que compartieron.

La invasión rusa a Ucrania impactó en los precios y disponibilidad de la energía y reforzó el concepto de seguridad energética en el tope de la agenda de los gobiernos. En el caso de Argentina, el aumento en los precios de las fuentes de energía importadas le cuestan al país divisas que hubieran sido fundamentales para mejorar la situación externa; algunas estimaciones sitúan ese costo adicional en 5.000 millones de dólares en 2022.

No obstante, para los especialistas este nuevo contexto geopolítico es también una oportunidad: si se hacen las inversiones necesarias para desarrollar los recursos energéticos, Argentina puede posicionarse como un proveedor confiable de energía para los mercados externos y, simultáneamente, consolidar su autoabastecimiento minimizando importaciones.

Durante Experiencia IDEA Energía en Neuquén, Nicolás Arceo, Director de la consultora Economía y Energía, aseguró que en la última década se invirtieron en Argentina cerca de U$S 35 mil millones en el desarrollo de no convencionales y puntualizó que el salto de productividad se dio en los últimos dos años donde se registró un importante incremento en los números de shale oil y shale gas.

No obstante, más allá de esta recuperación señaló que desde 2011 el país viene sufriendo un déficit significativo en su balanza comercial energética con importaciones de U$S 92.500 millones en los últimos diez años y el encarecimiento de subsidios.

"El año 2023 será bisagra para el país ya que se prevé un incremento en la producción de crudo y gas, aumento en las exportaciones de crudo que podrían alcanzar los 150 mil barriles día, mayor capacidad de transporte con la culminación del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner que va a aportar otros 11 millones de metros cúbicos, más el proceso de segmentación tarifaria, todo esto va a llevar a una baja sustancial de los subsidios", explicó.

Por su parte, Nicolás Gadano responsable de Energía de la Fundación Pensar, coincidió en el potencial exportador que presenta hoy la industria hidrocarburífera en el país, aunque recalcó que el acompañamiento de políticas públicas en este sentido es un aspecto clave.

"La macroeconomía argentina está en deuda con Vaca Muerta. Imagínense qué sería del desarrollo de este sector si hubiéramos tenido una economía favorable y razonable. Aquí tiene que poner el foco el programa económico del próximo gobierno con reglas claras y estabilidad fiscal con un sistema cambiario normal con menos volatilidad", comentó.

Y agregó que la clave es darle continuidad a las políticas energéticas que se aplican para completar el proceso de inversiones y darle confiabilidad al
sistema.

En un escenario de máxima, Arceo planteó que Argentina podría llegar a producir más de 1 millón de barriles para 2030 con exportaciones por más de 750 mil barriles e ingresos de divisas por más de U$S 20 mil millones en concepto de exportaciones.

"Vaca Muerta tiene la posibilidad de revertir la restricción externa e interna y mejorar los números de la actual balanza energética comercial con recursos adicionales por U$S 1500 millones para el Estado Nacional y otros U$S 3200 millones anuales de regalías para los gobiernos provinciales", dijo.

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