Tarifas y subsidios
El costo de los servicios públicos subió 867% desde diciembre de 2023, según un informe de UBA-Conicet
El gasto de los hogares en servicios públicos registró una baja del 7,3% durante septiembre, aunque el costo de la canasta se mantiene muy por encima del nivel de un año atrás.
Según el Reporte de Tarifas y Subsidios del Observatorio de Tarifas y Subsidios del IIEP UBA-Conicet, un hogar promedio del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) que no recibe subsidios necesitó $268.405 para cubrir sus necesidades de energía eléctrica, gas natural, agua potable y transporte.
La disminución respecto de agosto estuvo vinculada principalmente con la salida del período invernal y la consecuente reducción del consumo de gas y electricidad.
De acuerdo con el informe, ambos servicios explican buena parte del retroceso mensual de la canasta, ya que su peso relativo dentro del gasto total hace que los cambios estacionales tengan un impacto significativo.
Sin embargo, la comparación interanual muestra una dinámica diferente. En septiembre de 2026, la canasta de servicios públicos resultó 55% más cara que en septiembre de 2025, mientras que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se estima en torno al 33% para el mismo período. De esta manera, el costo de los servicios avanzó unos 22 puntos porcentuales por encima de la inflación estimada.
La baja mensual
El gas natural fue uno de los componentes que más incidió en la caída del gasto de septiembre. Aunque el cargo fijo aumentó 1,9% y el componente variable subió 1%, el menor consumo registrado una vez terminado el invierno compensó esos incrementos. El resultado fue una reducción de 19,9% en la factura respecto de agosto.
Una dinámica similar se observó en la electricidad. Para los usuarios sin subsidios, el cargo fijo aumentó 1,7%, mientras que el componente variable tuvo una reducción de 0,8%. Sumado al menor consumo estacional, esto derivó en una disminución de 18,8% del gasto eléctrico frente al mes anterior.
El transporte, en cambio, tuvo un comportamiento inverso. El gasto de las familias en este rubro aumentó 2,4% mensual. Las líneas de colectivos de la Ciudad de Buenos Aires tuvieron una actualización del 4,1%, mientras que los servicios interjurisdiccionales no registraron aumentos durante septiembre.
En el caso del agua, confluyeron la cantidad de días del mes y una actualización del componente variable de la tarifa. El resultado fue una reducción de 0,9% respecto de agosto, según el reporte.
El IIEP explica que la caída general de la canasta no implica una disminución generalizada de las tarifas. Por el contrario, responde principalmente a la combinación entre actualizaciones tarifarias y una menor cantidad de energía consumida después de los meses de mayor demanda invernal.
Cuánto aumentaron los servicios
El informe también permite observar la evolución de los servicios públicos durante el período de recomposición tarifaria iniciado a fines de 2023.
Entre diciembre de 2023 y septiembre de 2026, la canasta de servicios públicos del AMBA acumuló un incremento del 867%, mientras que el nivel general de precios se habría incrementado alrededor de 254% durante el mismo período.
En los últimos doce meses, el transporte fue el componente que registró el mayor aumento, con una suba del 70% respecto de septiembre de 2025. El agua aumentó 40%, la electricidad 48% y el gas natural 42%.
El transporte, además, tuvo un peso significativo en la variación total de la canasta. De los 55 puntos porcentuales de aumento interanual del conjunto de servicios, este rubro explicó por sí solo 30 puntos. El gasto en agua aportó siete puntos, el gas ocho y la electricidad nueve.
El comportamiento de los servicios también presenta diferencias cuando se elimina el efecto de las cantidades consumidas. En esa medición, el informe señala que transporte aumentó por encima del IPC, mientras que agua, electricidad y gas también registraron incrementos superiores a la inflación, aunque con diferencias de magnitud.
El nuevo esquema de subsidios
El reporte incorpora además un análisis especial del proyecto de Presupuesto 2027 y de la evolución de los subsidios destinados a energía y transporte.
De acuerdo con el documento, el proyecto presupuestario contempla una reducción de 0,11 puntos del PBI en los subsidios a ambos sectores. Las transferencias corrientes de las partidas seleccionadas pasarían de representar 0,64% del PBI en 2026 a 0,53% en 2027.
El IIEP señala que, de concretarse la proyección, sería el sexto año consecutivo de reducción del peso de los subsidios respecto del producto. Medido en dólares al tipo de cambio promedio de cada ejercicio, el gasto proyectado pasaría de unos US$5.200 millones a US$4.400 millones.
El objetivo tarifario planteado en el proyecto consiste en elevar la cobertura promedio del costo de abastecimiento por encima del 88% durante 2027, para luego estabilizarla en torno al 91% en los años siguientes.
Para avanzar en esa dirección, el esquema combina tres herramientas: la recomposición del precio mayorista que paga la demanda, una mayor focalización de los subsidios en los hogares alcanzados por el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF) y una menor participación estatal en empresas del sector.
Más subsidios focalizados para gas
El documento también plantea modificaciones en los subsidios destinados al consumo residencial de gas y de gas licuado de petróleo (GLP).
Según el informe, si se consideran conjuntamente el Fondo Fiduciario para Subsidios de Consumos Residenciales de Gas (FFGAS) y el nuevo programa de garrafas de 10 kilos, los recursos destinados a estos conceptos pasarían de representar 0,02% a 0,07% del PBI.
El cambio se explica por un recorte en el subsidio que llega a los usuarios de gas por redes a través del precio mayorista y, en paralelo, por una ampliación de los recursos dirigidos a los hogares incluidos en el régimen focalizado y a los aproximadamente 3 millones de hogares que utilizan garrafas.
El esquema de subsidios energéticos focalizados alcanza, según las estimaciones incorporadas en el proyecto, a 8,8 millones de usuarios de electricidad, 5,2 millones de usuarios de gas por redes y 3 millones de usuarios de gas envasado.
El Presupuesto 2027 proyecta además una cobertura del costo de generación eléctrica del 94,62% para los usuarios residenciales sin subsidio y del 64,27% para quienes están alcanzados por el régimen focalizado.
Menos subsidios acumulados
El informe también analiza la evolución de las transferencias estatales durante los últimos años. En los doce meses acumulados, los subsidios son actualmente 60% menores que los registrados en diciembre de 2023 y 73% inferiores al máximo de doce meses acumulados observado en junio de 2022.
Al mismo tiempo, el nivel de subsidios acumulados en los últimos doce meses muestra un comportamiento relativamente estable alrededor de un promedio de $10,8 billones anuales, según la medición del Observatorio.
En el caso del transporte, el sector concentra alrededor del 23% de las transferencias acumuladas durante el año. El Fondo Fiduciario del Sistema de Infraestructura del Transporte registra una reducción del 6% nominal y del 29% en términos reales, mientras que la Sociedad Operadora Ferroviaria también presenta una disminución real de sus transferencias.
En energía, las transferencias a CAMMESA aumentaron 88% nominal y 43% real, comportamiento que el informe vincula con el mayor costo de la energía despachada durante el período estacional de invierno. En sentido contrario, las transferencias a ENARSA disminuyeron 33% nominal y 46% real.
Las transferencias vinculadas al Plan Gas.Ar, que incluyen compensaciones por bonificaciones en el precio del gas natural, también registraron una reducción significativa: 66% nominal y 72% real hasta septiembre, aunque el informe advierte que esa caída podría estar relacionada con una postergación de pagos correspondientes al período invernal.
El peso en el gasto público
Finalmente, el informe señala que los subsidios a la energía y el transporte representaron 6,9% del gasto primario de la Administración Nacional acumulado hasta agosto de 2026, un punto porcentual por encima de lo registrado en igual período de 2025.
El análisis destaca que tanto en 2025 como en 2026 los subsidios se desenvolvieron dentro de un contexto de superávit fiscal primario. En ese marco, la reducción de los subsidios aparece como uno de los componentes relevantes de la dinámica del gasto público.
El escenario que plantea el reporte combina, así, dos tendencias: por un lado, una recomposición del costo de los servicios públicos que elevó fuertemente el valor de la canasta desde diciembre de 2023; por otro, una estrategia de reducción y focalización de los subsidios, con un mayor traslado de los costos hacia los usuarios y una menor participación del Estado en el financiamiento de los servicios.
Aunque los valores de la canasta relevados por el IIEP corresponden específicamente al AMBA, la evolución del esquema nacional de subsidios y las modificaciones presupuestarias tienen alcance sobre la política energética y de transporte del país. El informe permite, de este modo, seguir la trayectoria de las tarifas, el gasto estatal y el proceso de recomposición de costos que atraviesa al sistema de servicios públicos.