2026-08-19

Refinación y downstream

El downstream de YPF también acelera el paso junto a Vaca Muerta y logra récords industriales en las refinerías

La integración entre la extracción del crudo no convencional de Vaca Muerta y el procesamiento industrial se convirtió en uno de los pilares que se fortalecen en la estrategia de YPF. La optimización en los complejos refinadores permitió llevar el procesamiento de crudo a máximos históricos y generar un Ebitda de US$ 23,2 por barril procesado, un indicador que refleja cómo las eficiencias técnicas logradas también en el downstream acompañan la escala del upstream.

Este indicador refleja que, por cada barril de petróleo que la compañía procesa y comercializa en forma de combustible, genera USD 23,2 de ganancia operativa antes de impuestos, intereses, depreciaciones y amortizaciones. El desempeño representa una expansión del 79% en comparación con el mismo período del año anterior, cuando se ubicó en US$ 13,0 por barril, y un salto del 56% respecto del primer trimestre de este año que fue de US$ 14,9 por barril.

En términos consolidados, el negocio de Midstream & Downstream aportó un Ebitda ajustado de US$ 967 millones en el trimestre, consolidando un crecimiento del 62% frente al trimestre previo. En YPF se explica que el motor detrás de esta rentabilidad se sustenta en tres factores operativos simultáneos: un procesamiento de crudo sin precedentes, mayores niveles de eficiencia técnica en los complejos industriales y el abastecimiento interno sin recurrir a la importación de combustibles livianos y medios.

Durante el segundo trimestre del año, el volumen de petróleo procesado en el parque de refinerías alcanzó un récord histórico de 350,8 mil barriles diarios (kbbl/d), lo que representó un incremento del 2% intertrimestral y un alza del 16% interanual. Esta marca se logró operando con un nivel de utilización del 104% sobre la capacidad nominal del sistema refinador, a pesar de haber realizado un paro técnico programado de mantenimiento en el complejo de Luján de Cuyo durante abril.

Eficiencia y capacidad de refinación

En la industria de la refinación se explica que decir que una planta opera a un 104% de utilización sobre su capacidad nominal significa que el complejo industrial está procesando más petróleo por día que el volumen proyectado o diseñado en su arquitectura original. Esto es un indicador técnico de eficiencia operativa que responde a tres factores principales.

El primero de ellos se asocia a las inversiones en ingeniería, modernización de equipos y mejoras tecnológicas que logran que una planta diseñada para procesar, por ejemplo, 100.000 barriles diarios pueda procesar 104.000 barriles por día de forma continua y segura.

También influye lo que se denomina la calidad y dieta del crudo procesado, para lo cual refinerías como La Plata o Luján de Cuyo fueron adaptadas para recibir una mayor proporción de crudo liviano proveniente de Vaca Muerta. Al ser un petróleo más liviano y con menor cantidad de impurezas que el crudo convencional, permite aumentar el caudal de carga por día sin saturar las unidades.

Y también se destaca el impacto que tiene en cualquier operación industrial de este tipo la continuidad operativa sin paradas imprevistas. Es decir, lograr ese porcentaje durante todo un trimestre implica que los complejos funcionaron a ritmo pleno, con alta disponibilidad de planta y sin incidentes ni paradas no programadas que interrumpieran la carga de crudo.

Este máximo aprovechamiento de la capacidad instalada permitió a la compañía marcar récords de producción en naftas y destilados medios. La oferta industrial posibilitó cubrir la demanda estacional del mercado doméstico que alcanzó las 3.869 mil metros cúbicos en ventas locales de combustibles (+7% trimestral), también abasteció a otros refinadores locales y expandió las exportaciones de nafta.

Un dato que se destaca, al respecto, es que por segundo trimestre consecutivo en 2026, la empresa no necesitó realizar importaciones de gasoil ni de nafta, reduciendo a cero la dependencia de combustibles extranjeros y optimizando la balanza comercial energética de la Argentina.

La transformación del segmento industrial viene acompañada por un plan de modernización de infraestructura. Durante el trimestre, las inversiones en Midstream & Downstream sumaron US$ 213 millones, orientadas a proyectos de adecuación técnica e integración logística.

Modernización y expansión logística

Entre los hitos destacados figura la puesta en marcha, en julio, de la nueva unidad de hidrotratamiento de gasoil en Luján de Cuyo, obra que permite adaptar la producción nacional a las exigencias ambientales de la Resolución 492/2023 de la Secretaría de Energía. En paralelo, se aprobó la Decisión Final de Inversión para ejecutar unidades de hidrotratamiento en La Plata y Plaza Huincul. En Luján de Cuyo se completó la modernización de las unidades Topping para operar al 100% con crudo liviano de Vaca Muerta.

En el frente logístico y de evacuación, el avance de las obras de Midstream acompaña el ritmo de extracción del Upstream. El megaproyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), orientado a la exportación de crudo desde Punta Colorada, registró un avance del 80% hacia julio, proyectando la primera exportación para el primer trimestre de 2027.

A su vez, el nuevo oleoducto dedicado a La Angostura Sur superó el 60% de ejecución. En el transporte por poliductos, se completó la modernización del tramo Luján de Cuyo - Monte Cristo, aumentando la capacidad de distribución en el centro del país.

El desempeño del negocio refinador fue una pieza importante para sostener los resultados financieros históricos que YPF presentó en el segundo trimestre de 2026. La compañía registró un Ebitda Ajustado consolidado récord de US$ 2.804 millones (+76% intertrimestral) y un Resultado Neto de US$ 1.205 millones. Asimismo, el Flujo de Caja Libre alcanzó los US$ 824 millones, permitiendo reducir la deuda neta a US$ 7.654 millones y ubicar el ratio de apalancamiento neto en 1,1x, su punto más bajo en 11 años.

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