Panorama político de Vaca Muerta
Las tensiones bajan un cambio: Halliburton habilita una negociación mientras CALF y la Embajada tuvieron un acercamiento
Vaca Muerta termina una semana con algo menos de ruido. Los dos conflictos que habían delineado parte de la agenda previa encontraron, en principio, un cauce de diálogo. Por un lado, la advertencia de Estados Unidos a CALF por el uso de tecnología china, planteada inicialmente vía WhatsApp a directivos de la cooperativa neuquina, y por otro, uno netamente ligado a la agenda del día a día de cientos de pymes de los bloques no convencionales: la solicitud de ajuste de costos del 23% planteada por Halliburton, suficiente para disparar réplicas en tándem del arco empresarial, sindical y el gobierno neuquino.
Mejor Energía pudo saber que autoridades de FECENE recibieron la llamada de la gigante estadounidense de los servicios petroleros. Un referente de la empresa les aseguró que la compañía enviaría notas en particular, proveedor por proveedor, para analizar la baja de costos posibles en cada caso. Todavía es insuficiente para afirmar que es una solución. Pero difiere de un contexto previo que había despertado el malestar local.
La nota que había motivado la reacción de la federación de cámaras de las pymes energéticas locales (FECENE), de los gremios petroleros y el ministro de Trabajo Lucas Castelli, daba una semana para adherir a esa imposición unilateral para contratos entre agosto y noviembre. Vencía el 14 de agosto. Y ahora quedaría sin efecto por el nuevo cuadro que anticipó la compañía, dijeron fuentes de la cámara neuquina.
El pedido que puso en guardia a las pymes había llegado “al 80% de los proveedores” de la provincia, según le dijo la empresa a las autoridades empresarias. Ahora se abre una negociación caso por caso, que tendería a descomprimir el escenario anterior. Es que aplicar una baja de ese calibre, dicen en FECENE y el gobierno neuquino, supondría llevar poco menos que a la ruina al grueso de los proveedores. De ahí, a los posibles efectos negativos en los empleos del sector.
Halliburton es la principal empresa de servicios de fractura de pozos de Vaca Muerta. Como se informó en esta columna el sábado pasado, hizo el 43% de esas punciones en la última década, el momento de mayor crecimiento de la historia del shale de Neuquén y el escenario de su proyección global, hoy, a punto de concretarse de forma definitiva.
El reclamo generalizado de una reducción uniforme abre paso a una revisión particular de costos, según informaron autoridades de FECENE.
Todavía resta conocer el resultado de esas conversaciones, pero podrían implicar un cambio respecto del mal clima a partir de esa suerte de ultimátum que irrumpió en la agenda de Vaca Muerta.
El pedido, no obstante, estuvo enmarcado en un contexto previo. La necesidad de bajar costos que en los dos últimos años afinaron los principales referentes de la industria.
La historia de Vaca Muerta no se entendería, tampoco, sin la mejora constante de la ecuación económica: cuánto sale producir un barril de petróleo y cómo se aminora la carga de los precios de toda la logística que desemboca en la comercialización del fluido.
Es un camino desafiante en el que las compañías (de todo espectro) tienen mucho por seguir recorriendo. El escenario cifra en buena medida la competitividad del shale argentino a nivel mundial. Y muestra a la principales productoras de la Cuenca Neuquina en la antesala de una mayor escala, para lo que necesitan salir al mercado financiero y seguir atrayendo capital.
Al menos por ahora, se descomprime esa tirantez, motivada por una carta que los empresarios locales habían descripto como “intempestiva” y que no tenía, según dicen, asidero en los márgenes reales de ganancias de las pymes.
CALF y Estados Unidos, del cruce a una reunión
También, por ahora, hubo un punto de acercamiento y diálogo en ese capítulo local de la disputa global entre Estados Unidos y China. La advertencia de la Embajada de EE.UU por la adquisición de tecnología del gigante asiático por parte de CALF, en pleno proceso de digitalización de Vaca Muerta, había escalado a través de pronunciamientos del Embajador Peter Lamelas, tras la explicitación del caso por parte de la directiva de la cooperativa neuquina, central para el desarrollo energético provincial. La intervención pública de la Embajada de China, que cuestionó a la potencia norteamericana, terminó de explicitar, por si hiciera falta, el tablero más amplio donde se juegan piezas en este caso.
Mientras compañías estadounidenses tienen una participación decisiva en el desarrollo de Vaca Muerta, China busca ampliar su presencia tecnológica y comercial en la región, al margen de mostrarse como garante del nivel de reservas del Banco Central de Argentina, a través de un swap de monedas.
El miércoles, autoridades de CALF se reunieron con Lamelas y funcionarios de la Embajada. Desde la cooperativa definieron el encuentro como cordial y remarcaron que pudieron expresar sus posiciones directamente, en un clima diferente al de las comunicaciones que habían originado la controversia.
CALF ratificó allí una definición central: continuará funcionando bajo una política de compras multiproveedor; combinará equipamiento de distintos orígenes. La discusión no desapareció -desde la conducción de la cooperativa hubo cuestionamientos posteriores hacia sectores políticos de Neuquén; el oficialismo provincial abortó un proyecto legislativo de repudio a la injerencia de Estados Unidos en la provincia-, pero el intercambio directo con el embajador abrió un canal institucional después de varios días de polémica en los medios.
Los números de YPF y una inversión de otra escala
Mientras esos dos frentes comenzaban a bajar su temperatura, los números volvieron a colocar el foco sobre la aceleración productiva.
YPF, que en la apertura de la semana mostró su rol con las pymes locales, cerró el segundo trimestre del 2026 con una producción de shale oil de 213.000 barriles diarios, un crecimiento interanual histórico del 47%, y alcanzó un EBITDA ajustado récord de US$ 2.804 millones. Las inversiones de la empresa argentina conducida por Horacio Marín llegaron a US$ 1.340 millones, con el 77% de esos recursos concentrados en el no convencional.
Sin embargo, el dato que le pone números al despegue de la etapa siguiente vino de la presentación de Argentina LNG para ingresar al RIGI, con una inversión total proyectada de USD 51.000 millones.
El proyecto de YPF, Eni y XRG contempla desembolsos cercanos a USD 29.000 millones hasta 2031 y se erige en una apuesta a transformar el gas de Vaca Muerta en un producto de exportación global. El plan implica la producción de unas 12 millones de toneladas anuales (MTPA) de gas natural licuado (GNL) desde la costa de Río Negro, en unidades flotantes de licuefacción.
La expansión del shale incluyó también esta semana otra buena noticia: Tenaris puso en marcha su tercer set de fractura en Vaca Muerta, luego de una inversión de US$ 110 millones. Es un movimiento particularmente significativo, que aporta disponibilidad de equipos, una variable que hasta hace poco configuraba uno de los principales cuellos de botella para el shale.
VMOS y Vaca Muerta Norte: el petróleo que viene
El otro eje importante de esta semana fue de las trazas de evacuación.
YPF informó que el Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) superó el 77% de avance. Entrará en operación a principios del 2027. Así ampliará notablemente la capacidad de salida por el Atlántico, complementándose con la terminal de Otamérica, en Puerto Rosales (Buenos Aires).
Una clave en paralelo: en simultáneo Oldelval alcanzó el 50% de avance en Duplicar Norte, el nuevo oleoducto de 207 kilómetros que conectará con mayor capacidad los yacimientos del norte de Vaca Muerta con el sistema troncal. La primera etapa está prevista para fines de 2026 y permitirá transportar hasta 220.000 barriles diarios, con una expansión posterior hasta los 300.000.
De este modo, parte de la trama de la semana muestra a Vaca Muerta exhibiendo con crudeza lo esperado. Esto es: tensiones de la nueva escala, presión sobre costos, competencia global, disputa tecnológica e intereses geopolíticos. Aparecieron los mecanismos para administrar esa complejidad y un vértigo de historia que se sigue escribiendo.