Midstream
Tratayén-La Carlota: la industria retoma el proyecto del gasoducto clave para el NOA y la exportación regional
La velocidad con la que se espera el crecimiento de la producción de shale gas en Vaca Muerta y la posibilidad de poder asegurar el abastecimiento de too el país, reducir al mínimo técnico las necesidades de importación de GNL en los picos de invierno, y de contar con excedentes de exportación para al región reabrió un debate sobre un viejo proyecto que la industria aseguraba hace años que era buen parte de la solución a los problemas de infraestrcutura de transporte.
Esa necesidad de ampliar la capacidad de evacuación de Vaca Muerta, se reactivaron las conversaciones en torno al gasoducto Tratayén-La Carlota, un proyecto que apunta a consolidar un nuevo corredor troncal directo desde el eje gasífero neuquino hasta el nodo de distribución ubicado en la provincia de Córdoba, permitiendo incrementar sensiblemente el despacho de fluido sin caer en el tendido radial de los ductos hacia Buenos Aires.
La iniciativa no representa una novedad para los expertos de planificación y comercialización del sistema de gas argentino, sino que es el revival de una alternativa histórica con fundamentos de optimización de recursos. Es que este proyecto constituyó una de las alternativas técnicas, de ingeniería, y de costos que se analizaron de manera exhaustiva antes de que el Estado nacional se inclinara por la construcción del entonces denominado Gasoducto Presidente Néstor Kirchner.
En aquel momento de evaluación de trazas, los equipos consideraban que la solución Tratayén-La Carlota poseía la virtud de resolver, en un mismo movimiento y de forma simultánea, dos de los mayores desafíos del mapa de demanda local: asegurar el abastecimiento del norte del país ante el declive de las cuencas convencionales del NOA y reforzar el flujo hacia el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y el Litoral.
El reciente Proyecto Regional de Integración Gasífera, desarrollado por la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe- contempla esta obra como parte de la infaestructura necesaria para la integración energética de los mercados del Cono Sur. En total analiza una necesidad de inversiones por unos u$s18.000 millones hasta entrada la década próxima.
Ese estudio ya prevé un esquema modular dividido en dos etapas constructivas bien diferenciadas, las cuales involucran una inversión global estimada en US$3.400 millones. La primera fase, presupuestada en US$ 2.000 millones, contempla la ingeniería de detalle, la apertura de traza y el tendido de un conducto de alta presión de 36 pulgadas de diámetro, con una extensión que oscila entre los 600 y 650 kilómetros de longitud.
Esta etapa incluye las instalaciones de cabecera en Neuquén para la interconexión con los sistemas de acondicionamiento de gas, válvulas de bloqueo y trampas de scrapers, permitiendo una evacuación inicial bajo régimen libre o compresión mínima. La segunda fase requiere US$1.400 millones y no prevé nuevos caños, sino la instalación de plantas compresoras intermedias y ampliación de potencia en cabecera para elevar la presión operativa a 95 bar, multiplicando la capacidad máxima de diseño.
Para las empresas transportistas, la viabilidad de esta infraestructura altera el esquema de abastecimiento federal. Horacio Pizarro, director general de Transportadora Gas del Norte (TGN), explicitó la posición de la firma durante su intervención en el evento Midstream & Gas Day organizado por EconoJournal.
El ejecutivo precisó que este tendido no constituye una alternativa secundaria, sino que representa "la columna vertebral que le resta incorporar al sistema de transporte nacional para garantizar que los recursos de Vaca Muerta no se limiten a sustituir importaciones puntuales".
La nueva infrestructura de transporta está pensada para proveer "un suministro definitivo, previsible y continuo a los hogares e industrias de las provincias del norte argentino". Según la perspectiva de la transportista, el crecimiento del midstream debe acompasarse de forma inmediata con el desarrollo de los bloques productores para aprovechar la ventana de oportunidad de mercado.
La urgencia de esta obra adquiere mayor peso ante el complejo escenario que enfrenta el sector productivo del norte, donde la industria permanece en alerta y pendiente de las ventanas de corte de suministro que las distribuidoras anticiparon para los días más fríos de la temporada invernal. Las industrias todavia no convalidaron la compra de GNL de manera directa, tal como reclama el Gobierno, ya que resulta hasta cinco veces mas caro que el gas neuquino.
Más allá del beneficio doméstico enfocado en abastecer el norte, robustecer el Litoral y dotar de mayor confiabilidad al Gran Buenos Aires, la relevancia estratégica de Tratayén-La Carlota radica en su rol como plataforma de exportación regional. Un informe técnico conjunto elaborado por la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y la Corporación Andina de Fomento (CAF), presentado bajo el ámbito de ARPEL, sitúa a este ducto como un componente crítico para la integración energética en el Cono Sur.
El documento del Grupo de Trabajo Bilateral (GTB) de 2026 determinó que el tramo neuquino-cordobés es una condición técnica obligatoria para instrumentar exportaciones de gas natural con carácter firme y contratos de largo plazo hacia la República Federativa de Brasil. La ingeniería financiera y de redes demuestra que la vinculación de este gasoducto con el nodo Córdoba resulta indispensable para inyectar volúmenes continuos en la reversión del Gasoducto Norte.
A partir de este nuevo ducto de distribución central, la Argentina adquiriría la flexibilidad geográfica necesaria para dirigir excedentes comerciales a través de múltiples opciones de tránsito internacional urante todo el año, no sólo en los meses de disminución de la demanda. La infraestructura habilita el envío de gas hacia el sur brasileño empleando la red existente de Bolivia o mediante trazas alternativas que involucren a Paraguay, Uruguay o el punto fronterizo de Uruguaiana.
Asimismo, la configuración física del sistema otorga la posibilidad de consolidar exportaciones directas hacia los requerimientos industriales del norte de Chile, transformando la cuenca en un proveedor confiable a escala continental.