Refinación y petróleo no convencional
AXION energy acelera la transformación de su refinería para procesar más crudo de Vaca Muerta
El avance sostenido de Vaca Muerta está redefiniendo el negocio de la refinación en Argentina y obliga a las empresas del sector a adecuar sus instalaciones a una nueva realidad productiva.
En ese escenario, AXION energy profundiza la transformación de su refinería de Campana con proyectos orientados a incrementar el procesamiento de crudo no convencional y mejorar la eficiencia operativa de todo el complejo industrial.
La estrategia responde al fuerte crecimiento de la producción de shale oil en la Cuenca Neuquina, que modificó el mapa energético nacional y comenzó a desplazar progresivamente a los crudos convencionales que históricamente abastecieron a las refinerías del país. El fenómeno plantea desafíos técnicos, logísticos y comerciales para una industria diseñada durante décadas en función de características muy distintas de materia prima.
Durante su participación en el panel “Nuevas tendencias en refinación”, realizado en el marco de la Conferencia de ARPEL, el vicepresidente de Ingeniería y Construcciones de AXION energy, Diego Mouriño, explicó que la evolución del sector ya no pasa únicamente por garantizar altos niveles de confiabilidad operativa, sino también por optimizar el aprovechamiento de cada molécula procesada.
Según detalló el ejecutivo, la industria refinadora argentina alcanzó en los últimos años niveles récord de utilización de capacidad gracias a la reducción de interrupciones no programadas y a una mejora continua de sus procesos. Sin embargo, el nuevo contexto exige dar un paso más y adaptar las plantas para capturar el máximo valor posible de los recursos provenientes de Vaca Muerta.
La refinería de Campana constituye uno de los principales ejemplos de esa transformación. Históricamente abastecida con crudos convencionales provenientes de la Cuenca del Golfo San Jorge, la instalación avanza hacia una mayor participación del crudo Medanito, característico de Vaca Muerta y con propiedades físico-químicas diferentes que requieren ajustes específicos en las operaciones de refinación.
“El negocio tradicional cambió significativamente en la última década. Hoy las refinerías operan con niveles de confiabilidad mucho más altos y los eventos no planificados son excepcionales. El desafío ahora es seguir mejorando la eficiencia y obtener el mayor rendimiento posible de cada barril procesado”, señaló Mouriño.
Para alcanzar ese objetivo, AXION energy desarrolla iniciativas de ingeniería destinadas a optimizar la flexibilidad operativa de sus unidades de proceso y facilitar una mayor incorporación de petróleo no convencional a su esquema de abastecimiento. La compañía también trabaja en la modernización de sus terminales de almacenamiento y sistemas logísticos para acompañar la nueva dinámica del mercado energético.
Otro de los ejes de inversión está vinculado a la eficiencia energética. La empresa implementa soluciones que permiten recuperar y reutilizar calor residual generado en distintas etapas del proceso industrial, reduciendo el consumo de energía externa y mejorando los costos operativos. A esto se suma la digitalización de sistemas de control y automatización, herramientas que contribuyen a lograr una separación más precisa de las corrientes de hidrocarburos y una mayor estabilidad en la producción.
La transformación de la refinería de Campana forma parte de una tendencia más amplia que atraviesa al downstream argentino. El crecimiento de Vaca Muerta está impulsando una revisión integral de procesos, infraestructura y estrategias de inversión en todo el sector, con el objetivo de adaptar los activos existentes a un escenario dominado por el desarrollo no convencional.
En ese contexto, desde AXION energy sostienen que la competitividad futura dependerá de la capacidad de combinar tecnología, conocimiento técnico y planificación de largo plazo. La adecuación de las refinerías al nuevo perfil productivo del país aparece así como una condición necesaria para aprovechar plenamente el potencial energético que ofrece Vaca Muerta y responder a una demanda creciente de combustibles de mayor calidad.