El impacto de los no convencionales
Cómo se aplica el reporte de emisiones a las petroleras, con el metano como primer objetivo en Vaca Muerta
Neuquén puso en marcha un nuevo procedimiento para que las empresas del sector hidrocarburífero reporten anualmente sus emisiones de gases de efecto invernadero, con foco inicial en el upstream, el segmento donde se concentra la mayor parte de las emisiones de la industria. La medida, reglamentada por el gobierno provincial, tendrá su primera instancia operativa en septiembre, cuando las compañías deberán presentar los reportes correspondientes a 2025.
El subsecretario de Cambio Climático de Neuquén, Santiago Nogueira, explicó que la provincia busca construir un sistema de información “riguroso”, con datos trazables y comparables, que permita reducir los márgenes de incertidumbre y alinear a Vaca Muerta con los estándares internacionales más exigentes.
“Lo que nosotros estuvimos presentando en estos días fue el procedimiento bajo el cual las empresas van a reportar en el mes de septiembre todas sus emisiones. Es decir, las emisiones principalmente de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso”, señaló Nogueira.
El funcionario remarcó que la prioridad estará puesta en el metano, por su peso dentro del patrón de emisiones de Neuquén y por la complejidad técnica que implica su medición. “Principalmente nosotros ponemos el énfasis en el metano, que es el gran desafío que tiene la provincia por delante”, indicó.
Según explicó, las principales fuentes asociadas al metano en la actividad hidrocarburífera son el venteo de gas, el flaring y las denominadas emisiones fugitivas, vinculadas a pérdidas en válvulas, cañerías y otros componentes de las instalaciones.
Nogueira recordó que el metano tiene un potencial de calentamiento “más de 80 veces” superior al dióxido de carbono y que, además, resulta más difícil de cuantificar. En ese punto, citó estimaciones de la Agencia Internacional de Energía, según las cuales los reportes nacionales podrían estar subestimados en torno al 80% cuando se los compara con mediciones directas.
Cinco niveles de reporte y verificación externa
El procedimiento neuquino establece cinco niveles de reporte, con exigencias crecientes en términos metodológicos. La intención del gobierno provincial es que las empresas pasen gradualmente de estimaciones generales a mediciones más precisas, con mayor nivel de detalle por fuente, instalación o equipo.
“Nuestro procedimiento le va a ir exigiendo año a año a las empresas una mayor complejidad metodológica, hasta llegar al 2030, que es cuando vamos a tener ese pico de producción, ya con la complejidad más alta”, afirmó Nogueira.
Una de las principales novedades es que los reportes no funcionarán únicamente como declaraciones juradas. También deberán contar con verificación de terceros independientes, que podrán ser universidades u organizaciones especializadas. Además, el Estado provincial realizará auditorías y mediciones propias.
“Vamos a tener reportes verificados por estos terceros independientes y, a su vez, el Estado va a desarrollar auditorías con mediciones propias”, sostuvo el subsecretario.
El esquema comenzará por el upstream porque, de acuerdo con referencias internacionales utilizadas por la provincia, allí se produce alrededor del 85% de las emisiones del sector hidrocarburífero. Luego, Neuquén avanzará con procedimientos específicos para el midstream y el downstream, con el objetivo de completar el mapa de emisiones de toda la cadena.
La normativa distingue entre grandes productoras y pequeñas productoras. El umbral fijado por la provincia es de 9 millones de barriles de petróleo equivalente por año: por encima de ese volumen, las empresas serán consideradas grandes productoras; por debajo, pequeñas.
Según Nogueira, esa diferenciación permite contemplar realidades distintas entre las compañías que operan en el no convencional de Vaca Muerta y aquellas concentradas en áreas convencionales. “Logramos de esta forma poder tener exigencias mucho más grandes para el no convencional, que tiene una proyección de crecimiento de producción significativa”, señaló.
El programa contempla emisiones de alcance 1 y alcance 2. Las primeras corresponden a las emisiones directas de las operadoras; las segundas, al consumo eléctrico asociado a sus procesos productivos. Por ahora, no se incorporará el alcance 3, vinculado a la cadena de proveedores.
Nogueira indicó que el objetivo es llegar a 2027 con un inventario sectorial robusto que permita definir metas de mitigación y valores de intensidad de emisiones para la industria. “Cuando nosotros, en 2027, tengamos ese dato, vamos a poder trazar metas de mitigación”, afirmó.
El funcionario también destacó que Neuquén podría mostrar un desempeño mejor al estimado por los inventarios actuales. Según explicó, el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero atribuye a la provincia unas 13 millones de toneladas de metano medidas en CO2 equivalente, pero aproximaciones con metodologías más rigurosas arrojaron valores menores.
“A mayor nivel metodológico, encontramos que las emisiones son menores”, sostuvo Nogueira. Y agregó que esto podría responder a características geológicas de la cuenca, que permitirían producir con menor intensidad de emisiones que otras regiones.
El trasfondo de la política provincial no es sólo ambiental. También se vincula con la competitividad futura de Vaca Muerta en mercados internacionales cada vez más exigentes en materia de huella de carbono, especialmente para el gas.
“Hay una parte importante de los mercados y de los importadores de gas que están estableciendo exigencias significativas en cuanto a cómo se gestionan esas emisiones”, explicó Nogueira. En ese sentido, mencionó el reglamento de metano de la Unión Europea y el interés de mercados asiáticos como Japón y Corea.