Las oportunidades de desarrollo minero
CAEM afirma que la minería argentina se juega el salto exportador en la próxima década
La minería argentina atraviesa un punto de inflexión. Así lo planteó el presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), Roberto Cacciola, al asegurar que el sector ya no debe hablar en términos de “potencial”, sino de proyectos concretos listos para desarrollarse, aunque aún frenados por condiciones macroeconómicas e institucionales.
“El problema no es la existencia de recursos, es la capacidad de desarrollarlos”, afirmó el dirigente a Radio Nacional, y destacó que el país cuenta con iniciativas avanzadas en cobre, litio y otros minerales estratégicos, especialmente en la denominada “Vaca Muerta del cobre”, ubicada en la zona de Vicuña, entre proyectos como Josemaría y Filo del Sol.
En ese corredor minero, explicó, ya se presentaron inversiones bajo el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) por montos que alcanzan los US$ 19.000 millones, dentro de un total de proyectos que podrían movilizar hasta US$ 42.000 millones si todos avanzan. Según detalló, parte de esas iniciativas ya fue aprobada, mientras otras esperan definición.
Cacciola remarcó que Argentina prácticamente no produce cobre en escala relevante, a diferencia de Chile, que exporta más de US$ 50.000 millones anuales del mineral.
En contraste, la producción local es marginal, lo que atribuyó a décadas de inestabilidad macroeconómica, falta de seguridad jurídica y cambios normativos que afectaron la continuidad de proyectos.
En ese sentido, señaló como factores determinantes la debilidad en el cumplimiento de la Ley de Inversiones Mineras y el impacto de la Ley de Glaciares, que según su visión contribuyeron a frenar inversiones durante más de una década. Sin embargo, destacó que el marco actual muestra señales de mayor previsibilidad para atraer capitales.
De concretarse los proyectos en cartera, el dirigente estimó que la Argentina podría pasar de una producción casi nula de cobre a exportaciones cercanas a los US$ 18.000 millones anuales, posicionando al país como un actor relevante en el mercado global de minerales críticos.
Además del impacto exportador, subrayó el efecto en el empleo: durante la etapa de construcción, cada proyecto demandaría miles de trabajadores, y en régimen operativo se generarían alrededor de 40.000 empleos directos e indirectos en total, con altos niveles de formalidad y salarios superiores al promedio.
“Esto no va a salvar a la Argentina, pero sí puede ser uno de los motores más importantes de desarrollo”, afirmó Cacciola, quien insistió en que los recursos ya están identificados y los proyectos técnicamente listos, por lo que el verdadero desafío pasa por su ejecución.
El titular de la CAEM concluyó que el sector debe pensarse con una mirada de largo plazo, proyectando al menos un horizonte de 100 años de desarrollo minero sostenido, donde la clave será transformar recursos naturales en inversión efectiva, producción y exportaciones estables.