Conectividad vial
Añelo: avanza la obra del bypass para desviar el tránsito pesado del corredor petrolero
El histórico caos vehicular de Añelo empieza a quedar atrás. El bypass que busca desviar el tránsito pesado fuera del ejido urbano ya alcanzó un 92 por ciento de avance y se encamina a su finalización entre junio y julio, en lo que representa una de las obras viales más esperadas para la región de Vaca Muerta.
En un contexto de crecimiento sostenido de la actividad hidrocarburífera, donde el flujo de camiones es constante las 24 horas, la nueva traza aparece como una solución concreta para descomprimir una localidad que durante años funcionó al límite de su capacidad vial.
La ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi, junto al coordinador general Gonzalo Peralta, recorrieron los trabajos y destacaron el impacto que tendrá la obra una vez finalizada. “Estamos a pocos meses de terminar el bypass de Añelo, sobre las rutas 7 y 17. Viene a ordenar por fin una circulación que hoy no se detiene nunca”, señaló la funcionaria.
Durante la ejecución, el proyecto fue ajustándose para responder mejor a la demanda real del tránsito. Uno de los cambios más relevantes fue la ampliación de los accesos a doble carril por mano, una decisión clave para facilitar el movimiento del transporte pesado, protagonista excluyente en la zona.
Actualmente, los trabajos transitan su etapa final. Las tareas se concentran en la ejecución de pavimento rígido, mientras que restan intervenciones complementarias como la construcción de banquinas, la señalización horizontal y la instalación de cartelería.
Una vez habilitado, el bypass permitirá sacar del casco urbano a gran parte del tránsito de camiones, reduciendo la congestión, mejorando la seguridad vial y generando un impacto directo en la calidad de vida de los vecinos. Al mismo tiempo, optimizará los tiempos logísticos para miles de trabajadores que se desplazan diariamente por este corredor estratégico.
El bypass de Añelo no surge de manera aislada. Es la respuesta a años de crecimiento acelerado sin infraestructura acorde. Con la consolidación de Vaca Muerta como motor energético del país, la localidad pasó a ser un nodo clave, pero también uno de los puntos más críticos en términos de circulación.
El aumento exponencial del tránsito pesado convirtió a las rutas 7 y 17 en verdaderos embudos, con demoras constantes, riesgos viales y un fuerte impacto urbano. Frente a ese escenario, la provincia del Neuquén impulsó esta obra como parte de un plan integral que abarca más de 1.161 kilómetros de rutas intervenidas.
El objetivo es claro: mejorar la conectividad, reforzar la seguridad y acompañar el desarrollo productivo con infraestructura a la altura de la demanda. En ese esquema, el bypass de Añelo aparece como una pieza clave para ordenar uno de los corredores más exigidos del país y saldar una deuda histórica con la región.