El shale y la expansión
Paolo Rocca prevé un incremento "gradual" de la perforación en Vaca Muerta
El futuro inmediato de Vaca Muerta tendrá un ritmo más intenso, aunque no de manera inmediata. Así lo planteó Paolo Rocca ante inversores, durante la presentación de resultados de Tenaris, donde anticipó que la perforación en el shale argentino acelerará en la segunda mitad de 2026.
“Después de esta consolidación, la inversión se pondrá en funcionamiento en el desarrollo. Gradualmente, en este campo, la perforación aumentará”, sostuvo el ejecutivo, marcando el tono de una etapa que combina mayor disponibilidad financiera con prudencia operativa.
Según explicó, tras las elecciones de medio término mejoró la confianza de la comunidad inversora y las compañías de petróleo y gas lograron financiar más de US$ 4.000 millones. Sin embargo, advirtió que esos recursos todavía no se tradujeron plenamente en actividad en campo.
“La oportunidad está ahí, pero el nivel de riesgo país se mantuvo más alto de lo que estimábamos”, señaló, en referencia a condicionantes macroeconómicos y regulatorios.
Para Rocca, el proceso fue “relativamente gradual” y más lento de lo que se proyectaba un año atrás. Parte del capital disponible se volcó primero a movimientos de consolidación empresarial —fusiones y adquisiciones— antes que a nuevos desarrollos masivos en la roca madre.
En ese contexto, dejó una definición estratégica: “Se ha cerrado la operación en el sur. Así que la clave y el núcleo de todo será Vaca Muerta”. Con esa frase, remarcó que el epicentro de la inversión hidrocarburífera argentina se concentra definitivamente en el no convencional neuquino.
El CEO del Grupo Techint también adelantó que la compañía está incorporando un set adicional de fractura hidráulica para anticiparse a un mayor nivel de actividad hacia fin de año. La ampliación de capacidad en servicios de fracking y en infraestructura será clave si la perforación efectivamente escala.
En cuanto al gasto de capital (Capex), Rocca indicó que en 2026 podría ubicarse en niveles similares o levemente inferiores a los de 2025, aunque dejó abierta la posibilidad de ajustes si el mercado acelera más de lo previsto. “Mirando el pronóstico, vemos algo más bajo, aunque durante el año puede surgir una nueva necesidad”, afirmó.
El mensaje hacia el mercado fue claro: el financiamiento está, la confianza mejora y Vaca Muerta seguirá siendo el motor energético del país. Pero el verdadero salto —más equipos, más pozos y mayor producción— se verá recién cuando esa liquidez se transforme en actividad concreta. Y, según Rocca, ese momento llegará en la segunda mitad del año.