2026-02-03

Mercado del downstream

Convergencia de precios, baja del crudo y salarios en recuperación: el mapa de los combustibles en 2025

Durante 2025, los precios de los combustibles en Argentina se mantuvieron por debajo del promedio real de la última década, en un contexto marcado por la caída del precio internacional del petróleo, la convergencia del crudo local a valores de exportación y una mejora del poder adquisitivo de los salarios.

Así lo indica un informe elaborado por Nicolás Arceo, director de Economía y Energía (E&), sobre la evolución reciente del mercado de combustibles.

De acuerdo con el relevamiento, en términos reales el precio de las naftas registró una caída interanual del 5,2%, mientras que el gasoil mostró una disminución aún mayor, del 8,4% respecto de 2024.

Esta dinámica permitió sostener un escenario de precios relativamente bajos en relación con el ingreso de los hogares, a pesar de que en los últimos meses del año se observó una recuperación parcial de los valores en surtidor.

El informe destaca que, durante la mayor parte de la última década, el precio del crudo en el mercado local estuvo significativamente desacoplado de las cotizaciones internacionales.

Sin embargo, desde mediados de 2024, el proceso de desregulación del sector impulsó una progresiva convergencia del precio interno del petróleo hacia su valor de paridad de exportación. En ese marco, la caída del precio del Brent en 2025, cercana al 14%, se tradujo en una reducción del 11% en el precio del crudo local.

No obstante, la baja del precio del petróleo no se reflejó en igual magnitud en los surtidores. Según el análisis, esto respondió a la recomposición de los márgenes de refinación, al comportamiento de los precios de los biocombustibles y al aumento de la alícuota del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del impuesto al CO2.

Aun así, la carga impositiva continúa ubicándose por debajo de los niveles establecidos por la normativa vigente, ya que los incrementos previstos no se aplicaron en su totalidad.

En cuanto a la medición en dólares, la apreciación del tipo de cambio moderó la magnitud de la caída. Mientras que los precios en pesos constantes se redujeron, en moneda estadounidense la contracción fue menor e incluso, en el caso de las naftas, se registró un leve incremento del 0,8% durante el año.

Uno de los puntos centrales del informe es la evolución del poder de compra del salario en relación con los combustibles. En 2025, el salario medio de los trabajadores registrados permitió adquirir en promedio 1.033 litros mensuales de nafta, lo que representa un 3,0% más que el promedio de la última década y un incremento del 18,5% respecto de 2024.

Este resultado se explicó por la combinación de precios de combustibles con aumentos inferiores a la inflación y una recuperación del salario real.

Sin embargo, el documento advierte que hacia fines de 2025 esta tendencia comenzó a revertirse parcialmente. En diciembre, el salario promedio permitía comprar 959 litros de combustible, un 4,5% menos que el promedio de la última década, como consecuencia de la recuperación reciente de los precios en surtidor.

Finalmente, E&E analiza el rol de los biocombustibles en la estructura de costos. Mientras que el precio del etanol acompañó la caída del componente fósil y se ubicó en niveles similares al de la nafta en salida de refinería, el biodiésel mantuvo valores superiores a los del gasoil, con una reducción más acotada en el último año. Esta dinámica contribuyó a limitar la baja final de los precios al consumidor.

Te puede interesar