El aporte del shale oil del próximo año
Balanza energética: se proyecta un fuerte superávit de US$ 9.000 millones si se mantiene la actual tendencia en el 2026
La recuperación de la producción de petróleo y gas natural de los últimos años permitió, en una primera instancia, disminuir el nivel de importaciones y, posteriormente, alcanzar un salto sustantivo de las exportaciones. De este modo, desde 2024 el sector energético exhibe superávit, el que se prevé que tendrá una gravitación cada vez más significativa en el resultado de la balanza comercial del conjunto de la economía argentina.
El declino de la producción hidrocarburífera desde finales de la década de 1990 condujo a una progresiva disminución del superávit comercial del sector energético, agudizando la restricción externa estructural que presenta la economía argentina. Sin embargo, el desarrollo de la producción no convencional a lo largo de la última década modificó drásticamente la tendencia de la producción y, con ello, su impacto sobre el sector externo.
En los primeros diez meses del año, la variación del volumen de exportaciones respecto del mismo período del año previo fue de 69.000 barriles por día, lo que permitió que el valor de las exportaciones de petróleo en el año llegara a US$ 5.415 millones, un 19% superior al del año previo pese a la caída de los precios internacionales.
En cuanto al gas, el incremento de la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina en los últimos años permitió reducir importaciones de GNL y combustibles líquidos por unos 21 MMm3/d, con lo cual la reducción del monto de las importaciones de gas natural y GNL durante los primeros diez meses del año, respecto de 2024, fue de US$ -628 millones.
Así, ante el crecimiento de las exportaciones y la disminución de las importaciones de productos energéticos, en 2024 se alcanzó un superávit comercial energético por primera vez desde 2020, por unos US$ 5.600 millones.
Durante los primeros diez meses del corriente año dicha tendencia se mantuvo, registrándose entre enero y octubre un superávit de US$ 6.067 millones, es decir, US$ 1.745 millones por encima de igual período del año pasado, lo que permite estimar que la balanza comercial energética finalizaría el año con un saldo en torno a US$ 7.600 millones.
Factores que incidirán en la producción
La evolución de la producción de crudo a lo largo del próximo año dependerá de diversos factores, siendo la evolución de los precios internacionales y la capacidad de endeudamiento de las compañías determinantes en los niveles de inversión.
A pesar de esta incertidumbre, para 2026 se espera que la balanza comercial energética continúe exhibiendo una mejora y alcance un superávit cercano a US$ 9.000 millones, como consecuencia del incremento en las exportaciones de crudo.
En efecto, para el próximo año se proyectan exportaciones energéticas por más de US$ 12.200 millones, de las cuales cerca de US$ 8.850 millones corresponderían a petróleo, mientras que el leve aumento en las importaciones responde a mayores volúmenes de GNL, naftas y gasoil, no compensados por la caída de precios.
Escenario base vs. escenario complejo para la producción
En un eventual escenario más complejo para la industria, el estancamiento de la producción de petróleo en 2026 implicaría que el valor total de las exportaciones energéticas se ubique levemente por debajo de lo proyectado para este año, debido a la contracción de los precios internacionales.
De este modo, en 2026 el saldo de la balanza comercial energética se ubicaría en torno a US$ 7.400 millones, un valor similar al del corriente año. Aun en este escenario, la balanza del sector seguiría arrojando un superávit significativo.
Las exportaciones de petróleo se estiman como la diferencia entre la producción local y el volumen destinado al mercado interno, que se mantiene estable en 548 kbbl/d.
En un escenario tendencial, la producción total de petróleo crece un 13,1% en 2025 y un 15,6% en 2026. En un escenario más complejo, crecería 13% en 2025 y 7,2% en 2026. Para las proyecciones se mantuvo constante la relación entre el precio de exportación por cuenca y el valor del Brent de los últimos doce meses.
Para el análisis se utilizaron los precios futuros del Brent al 24/11, que arrojan un valor promedio de US$ 62/bbl para el próximo año, un 11% menos que en 2025. Asimismo, las proyecciones consideran el volumen promedio exportado durante los últimos doce meses.
En cuanto al gas natural, se contemplan exportaciones a través del gasoducto Gasandes de 4 MMm3/d en invierno y de 8 MMm3/d en el período estival, mientras que en las exportaciones a través del resto de los gasoductos se mantienen constantes en 2,7 MMm3/d. En 2025 el precio de exportación a los mercados regionales promediaría los 6,0 USD/MMBTU y para el próximo año se asume que el precio de exportación varía en línea con el Brent (-11%).