2025-11-04

Transformaciones en el sistema energético argentino

Cómo el gas de Vaca Muerta obliga a un cambio en el mix de cuencas y a la revisión de contratos

El Gobierno nacional está desarrollando este año cambios sustanciales en la regulación del gas natural en la Argentina, un sector que arrastraba desajustes contractuales desde la emergencia de 2002. Más allá de los avances regulatorios, uno de los temas pendientes más relevantes y que genera mayores desequilibrios en el sistema es la necesidad de actualizar el mix de cuencas del país.

El diseño original del sector, de décadas atrás, asumía que la demanda nacional se abastecería equitativamente desde las Cuencas Sur, Norte y Neuquina, explicó Juan Bosch, presidente de Saesa. Esta premisa se traducía en la asignación de rutas de transporte específicas para los usuarios de Buenos Aires, el Centro y el Norte del país, obligándolos a adquirir el suministro desde esas cuencas de origen hasta sus puntos de consumo, con su correspondiente revisión tarifaria por transporte.

Sin embargo, la realidad productiva viró drásticamente en la última década, impulsada por el desarrollo no convencional de Vaca Muerta, en la Cuenca Neuquina, mientras que la producción de la Cuenca Norte experimentó una caída abrupta, pasando de más de 20 millones de metros cúbicos por día (MMm³/día) a apenas unos 2,5 MMm³/día. El cambio se consolidó con la reversión del Gasoducto del Norte, una obra que modificó el flujo de abastecimiento para siete provincias: Córdoba, Santiago del Estero, La Rioja, Catamarca, Tucumán, Jujuy y Salta.

El desafío de actualizar contratos 

Esta transformación provocó que las rutas de transporte asignadas quedaran obsoletas, y actualmente el gas que llega a Buenos Aires, el Litoral, el Centro y gran parte del NOA proviene en su totalidad de la Cuenca Neuquina. Bosch explicó que este cambio logístico genera costos distintos a los previstos en los contratos vigentes, lo que obliga a una revisión urgente.

La regulación aún exige a los usuarios de ciertas provincias comprar gas en cuencas de las que básicamente no reciben suministro. Un caso emblemático es el de Córdoba, que debe “comprar” el 75% de su gas en la Cuenca Norte, más escasa y costosa, cuando en realidad la totalidad de su consumo proviene de la Cuenca Neuquina, más abundante y económica.

Si bien Enargas intentó una corrección parcial, persiste la necesidad de una adecuación normativa completa que adapte las reglas de costos y el flujo comercial a la realidad física del sistema de gas. La Secretaría de Energía pretendía resolverlo junto con las transportistas y distribuidoras en 2025, pero la discusión se fue demorando.

En el sector hay consenso sobre la necesidad de abordar este problema surgido tras la irrupción de Vaca Muerta y la reversión del conducto de más de 1.400 kilómetros, que cambió el sentido del flujo. La obra permitió dejar de importar gas de Bolivia y pasar al suministro del gas de esquisto que actualmente fluye del sur a norte. Pero este logro dejó sin fundamentos administrativos, legales y comerciales los contratos firmados por Transportadora Gas del Norte (TGN), las distribuidoras, los grandes usuarios y las generadoras eléctricas

El tema es uno de los planteos que las empresas elevaron a la Secretaría de Energía y al Enargas, para ajustar los segmentos regulados de transporte y distribución de gas natural, una cuestión que debió abordarse durante la reciente Revisión Quinquenal Tarifaria, que estableció los cuadros vigentes hasta 2029.

El problema alcanza a las distribuidoras Gasnor (Jujuy, Salta, Santiago del Estero y Tucumán), Gasnea (Entre Ríos, Corrientes, Chaco y Formosa), Gas del Centro (Córdoba, Catamarca y La Rioja), Litoral Gas (Santa Fe y noreste de Buenos Aires) y Gas Natural Ban (norte del Gran Buenos Aires).

Todas mantienen hoy contratos de abastecimiento de gas con un transporte “contranatura”, ya que facturan con cuadros tarifarios diseñados para un flujo norte-su , cuando el gas proviene casi en su totalidad de Neuquén, con unos 15 MMm³/día y una proyección de 19 MMm³/día tras finalizar las obras de reversión

Bosch señaló que se generaron casos paradigmáticos, como el de Córdoba, obligado a comprar gas caro y escaso del Norte, aunque el que realmente utiliza proviene de Neuquén.

El caso inverso afecta a usuarios de Salta o Tucumán, que poseen contratos diseñados para un flujo norteño, más económico por cercanía, pero que ahora implica transportar gas desde Neuquén, con mayor costo logístico aunque con una molécula más barata por ser esquisto .

Bosch aseguró que el Enargas hizo una corrección parcial de esta situación, pero aún queda pendiente una adecuación normativa integral que armonice las reglas, costos y contratos con la nueva realidad física y comercial del sistema gasífero argentino.

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