2025-10-15

En la Comisión de Presupuesto y Hacienda

Daniel González: “Acompañamos el despegue de Vaca Muerta con políticas que atraigan las inversiones y con seguridad jurídica”

El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, resaltó que “la actividad en Vaca Muerta no tiene precedentes, con un gran aumento de productividad” a pesar de los bajos precios internacionales, por lo que en tres años permitirá al país exportar un millón de barriles por día. En esa línea, aseguró que en lo que resta de 2025 la producción de petróleo alcanzará su récord luego de 27 años, y que lo mismo ocurrirá en gas natural durante el próximo invierno.

González se presentó ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, donde desarrolló la estrategia energética y las proyecciones del Presupuesto 2026, destacando el crecimiento de Vaca Muerta y el objetivo de normalizar el sistema eléctrico, respetando todos los contratos vigentes.

“Nuestro deber es acompañar el despegue de Vaca Muerta con políticas que atraigan las inversiones y con seguridad jurídica. La actividad en Vaca Muerta no tiene precedentes. En agosto se produjeron 818.000 barriles diarios de petróleo, la mayor producción mensual de los últimos 26 años, y en los próximos meses vamos a romper el récord histórico de Argentina”, afirmó González ante los legisladores.

Resaltó que “a pesar de los bajos precios del petróleo hubo un gran aumento de productividad. La actividad se puede medir por la perforación y la completación de pozos, y en septiembre de este año hubo un 30% más de actividad respecto del año pasado”. En gas, agregó, “hemos producido 157 millones de m³ diarios. No va a ser en los próximos meses, porque en verano baja el consumo, pero en el próximo invierno vamos a romper el récord histórico de producción de gas natural”.

 

Superávit energético y proyectos 

Con este desempeño del sector de los hidrocarburos, el secretario destacó que este gobierno está “dando vuelta la balanza comercial energética”, que tuvo un déficit de US$5.600 millones en 2022, un superávit de US$5.400 millones en 2024, y que en agosto de 2025 lleva un superávit de US$3.800 millones. Las previsiones coinciden en que la cifra final del año estará en torno a los US$6.000 millones.

González se refirió a que “la actividad en Vaca Muerta habilitó nuevos proyectos nunca vistos en Argentina”, en referencia al oleoducto Vaca Muerta Sur (VMOS) y al Proyecto Duplicar de Oldelval, que en conjunto “permitirán que en tres años el país esté en condiciones de exportar un millón de barriles por día, al superar uno de los cuellos de botella más grandes que tenía Vaca Muerta”.

También destacó que “dos proyectos de GNL, que permitirán producir 6 millones de toneladas de GNL por año, generarán exportaciones adicionales de US$3.000 millones en tres años. Estos proyectos son una realidad porque uno de los principales obstáculos, la infraestructura, ya está construida y en proceso gracias al RIGI”.

 

Tarifas, subsidios y el nuevo esquema energético

En otro tramo, González explicó que “la normalización de la energía en Argentina tiene varias patas. En petróleo, la posibilidad de que se venda a paridad de exportación, a precios internacionales, es clave, sino el productor deja de producir para ir a países que sí reflejan ese precio. Esta medida ya lleva un año y no ha tenido un impacto negativo en los precios de los combustibles”.

En gas natural, indicó que “casi todo el gas que se produce está contratado por el Plan Gas con un solo off-taker: el Estado Nacional, a través de CAMMESA y ENARSA. Si bien no diseñamos este sistema y hoy es un obstáculo para la desregulación, igual vamos a cumplirlo a rajatabla porque es un contrato”.

Aclaró, no obstante: “Además de cumplirlo, vamos a permitir que los productores de gas que quieran salir del programa puedan hacerlo libremente y contratar directamente con los consumidores industriales, las compañías de distribución y las generadoras eléctricas que utilizan gas”.

En materia de servicios públicos de energía, destacó la Revisión Quinquenal de Tarifas, por la cual las licenciatarias de gas y energía eléctrica tienen un marco tarifario para los próximos cinco años, permitiéndoles financiar las obras necesarias que no podían hacer por el congelamiento.

“Los aumentos tarifarios se realizaron sin afectar la cobrabilidad de las distribuidoras, lo que demuestra una aceptación gradual del esquema de precios reales —enfatizó—, y en paralelo se están recomponiendo las cuentas públicas con la reducción gradual de subsidios, que continuará en 2026”, ratificó el funcionario.

Precisó que en el Presupuesto 2026 el Gobierno prevé que los usuarios N1 (altos ingresos) paguen el 100% del costo de la energía; los N2 (bajos ingresos), el 43%; y los N3 (ingresos medios), el 67%.

“En total son 9 millones de hogares subsidiados sobre un total de 16. El 60% de la población argentina tiene un subsidio a la energía. Lo que estamos haciendo es reducir el porcentaje subsidiado”, destacó. En gas se seguirá un sendero similar: los N1 pagarán el 68%, los N2 el 29% y los N3 el 41% del costo, un promedio del 61% para 2026, “un aumento gradual para acostumbrarnos a pagar los servicios por lo que cuestan”.

Con esta política, la pretensión oficial es reducir el peso de los subsidios energéticos del 0,66% del PBI en 2025 al 0,50% en 2026. “La reducción es importante pero gradual, y forma parte de un cambio de paradigma para alinear el precio que paga el consumidor con el costo real de la energía”.

“Nos parece que esta propuesta de reducción gradual de subsidios es razonable. Es más que en 2023, pero se pudo hacer sin dañar la cobrabilidad de los servicios. La sociedad va entendiendo que el peor escenario es pagar barato pero no tener energía”, señaló antes de referirse al régimen de Zona Fría.

“Nos parece un muy mal régimen, de una muy mala ley: regresiva, deficitaria e injusta. Se subsidia la tarifa completa (cargo fijo) y no el consumo de gas; es decir, si no consumiste igual recibís subsidio”, argumentó, al señalar que en el Presupuesto 2026 “la Zona Fría original se mantiene, pero la idea es modificar el régimen ampliado que incluye provincias templadas como Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires”.

Hoy, lo definido por ley como zona fría abarca más del 40% de los usuarios del país, quienes reciben un subsidio de entre 30% y 50% del total de su factura, no por consumo sino de manera general. “Esto lo paga el 60% restante de la población, que tiene un cargo del 6,5% de su factura, que en este presupuesto elevamos al 7,5%. Esto significa que un jubilado de La Matanza paga un 7,5% más de su factura de gas para subvencionar el 30% de un departamento en Mar del Plata”, graficó.

 

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