2025-10-10

A un año del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones

RIGI: Argentina atrae inversiones por más de U$S 34.000 millones con foco en energía y minería

Con un portafolio que ya supera los U$S 34.400 millones en propuestas de inversión, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) se consolida como una de las principales herramientas para atraer capital hacia sectores estratégicos de la economía argentina.

A un año de su puesta en marcha, el programa muestra un claro sesgo hacia la energía y la minería, dos pilares productivos que colocan al país en una posición de creciente relevancia en la transición energética global.

El informe “RIGI & Escenarios Globales: Informe a 1 año de su implementación”, elaborado por el Centro de Estudios de Gobernanza Global (CEGG) de la Universidad Austral, relevó 20 proyectos presentados bajo el régimen, de los cuales 7 ya fueron aprobados por el Ministerio de Economía, con un monto asociado de U$S 13.613 millones.

Según el relevamiento del CEGG, el 65% de los proyectos corresponden al sector minero y el 33% al sector energético, lo que confirma una tendencia estratégica: Argentina es vista como un hub potencial de recursos clave como el litio, el cobre, el gas natural y las energías renovables.

El reporte es una publicación del CEGG (Universidad Austral), elaborada por Sofía del Carril (Directora Ejecutiva), Juan J. Soria, Ignacio Agustoni y Carolina Balay.

“El RIGI está recibiendo proyectos de inversión en sectores estratégicos que hoy atraen la atención a nivel global, como la energía y la minería”, señaló Sofía del Carril, directora ejecutiva del CEGG y coautora del informe.

“En un contexto internacional incierto, marcado por mayor riesgo geopolítico, Argentina debe construir un perfil confiable para sostener y aumentar el flujo de inversiones”, agregó.

Los proyectos aprobados hasta el momento incluyen:

  • Vaca Muerta Sur: nuevo oleoducto y obras de infraestructura para ampliar la capacidad de evacuación desde la formación. Liderado por el consorcio VMOS (YPF, PAE, Vista, Pampa Energía, Chevron, Shell, Pluspetrol).
  • Buque de licuefacción de GNL: presentado por Southern Energy y Golar LNG, con participación de YPF y PAE. Apunta a generar una terminal flotante de exportación de gas natural licuado.
  • Parque Solar “El Quemado”: impulsado por YPF Luz en Mendoza.
  • Parque eólico industrial: desarrollado por PCR y ArcelorMittal Acindar en Olavarría.
  • Proyecto de litio Rincón (Salta): ampliación del yacimiento operado por Río Tinto.
  • Proyecto HMW (Catamarca): presentado por Galan Lithium, en expansión.
  • Planta industrial de Sidersa: en San Nicolás (Buenos Aires), con foco en siderurgia.
  • Los Azules, proyecto de cobre en la provincia de San Juan.

Uno de los ejes emergentes del RIGI es el crecimiento de los proyectos de cobre, en línea con la presión global sobre este mineral clave para la electrificación, la movilidad eléctrica y las energías limpias.

En este escenario destaca el proyecto Los Azules, ubicado en San Juan y liderado por McEwen Copper, que se posiciona como uno de los desarrollos de cobre más prometedores del país. Según estimaciones preliminares, tiene potencial para convertirse en una de las cinco minas de cobre más grandes del mundo, con una inversión inicial proyectada de más de U$S 2.500 millones.

A su vez, Glencore presentó dos propuestas mineras en San Juan y Catamarca, sumando impulso al posicionamiento argentino en el mercado global del cobre.

El informe del CEGG también incluye un análisis de contexto global que fortalece el atractivo argentino:

  • América Latina concentra más de un tercio de las reservas globales de litio, cobre y plata.
  • La transición energética y la digitalización aceleran la demanda de minerales críticos.
  • La demanda mundial de petróleo y gas alcanzará una meseta hacia 2030, pero Asia continuará traccionando consumo, abriendo oportunidades para nuevos exportadores como Argentina.
  • La volatilidad geopolítica y la necesidad de diversificación están redefiniendo los flujos de inversión energética.

El informe destaca también los riesgos de ejecución, como la necesidad de infraestructura habilitante (ductos, puertos, transporte eléctrico), acceso fluido a mercados de deuda y un marco regulatorio previsible y competitivo.

Además, se hace énfasis en el desarrollo de cadenas de valor locales, la transparencia ambiental y la promoción de un modelo de desarrollo que combine competitividad con sostenibilidad.

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