Expansión regional
Ricardo Savini, CEO de Fluxus: "Creemos en el potencial de Vaca Muerta, no venimos a especular"
La compañía brasileña Fluxus Oil Gas & Energy, parte del grupo J&F, el mayor conglomerado empresarial privado de Brasil, confirmó su desembarco en Vaca Muerta, marcando así un nuevo capítulo en su estrategia de expansión en Sudamérica. La llegada de Fluxus a la cuenca neuquina se formalizó recientemente con la adquisición del campo Centenario, anteriormente operado por Pluspetrol.
Con operaciones ya activas en Argentina, Bolivia y Perú, Fluxus busca posicionarse como un jugador clave en la producción de petróleo y gas natural en la región.
La compañía, que integra una red de empresas con presencia en más de 190 países y más de 300 mil empleados en todo el mundo, proyecta convertirse en el principal proveedor de gas para para la generación eléctrica en Brasil.
En un webinar organizado por MEGSA, Ricardo Savini, fundador y CEO de Fluxus, se refirió a los planes de crecimiento en la región, la visión estratégica del grupo y el rol que jugará Vaca Muerta en el abastecimiento energético sudamericano.
"En Argentina, el desarrollo de gas en Vaca Muerta representa una oportunidad estratégica para abastecer tanto el mercado interno como la demanda regional, incluyendo Brasil", comentó.
Y aclaró: “No somos una empresa financiera ni especulativa. Somos productores, operamos nuestros campos y vamos a crecer donde tengamos gente, reservas y reglas claras".
También presentó el esquema operativo de Fluxus, que ha mantenido al equipo técnico de Pluspetrol en sus nuevos activos, y ha desarrollado programas de inversión social como el abandono de pozos en zonas urbanizadas de Neuquén.
El primer paso en Argentina fue la adquisición del campo Centenario, operado previamente por Pluspetrol. Si bien Fluxus intentó también comprar el campo Ramos, la operación no prosperó debido al derecho de preferencia ejercido por Tecpetrol.
Según Savini, el desembarco en Neuquén no fue simbólico: “Mantuvimos a todo el personal de campo, cambiamos nuestro color corporativo de azul a verde y asumimos un compromiso con la comunidad y la continuidad operativa. Queremos diferenciarnos, pero integrarnos”.
El grupo J&F tiene una historia singular. Nació en el centro ganadero de Brasil, en la región del Cerrado, y se expandió con fuerza en las últimas décadas. Hoy opera en 23 países con 200 unidades de negocio, y genera 80 mil millones de dólares en ingresos anuales, con activos por más de 63 mil millones de dólares (datos a diciembre de 2024).
Actualmente, Fluxus produce gas y petróleo en Argentina, Bolivia y está comenzando a explorar en Perú. En la región, suma reservas estimadas en 60 millones de barriles equivalentes de petróleo, y tiene una producción total diaria de 1,1 millones de m³ de gas y 500 barriles de líquidos.
En Argentina, su foco está en Neuquén, donde se prepara para desarrollar pilotos de shale oil en Vaca Muerta. Además, lanzó un programa de abandono de pozos en áreas urbanas como parte de su compromiso social y ambiental.
“Estamos en plena etapa de consolidación operativa en Neuquén. Creemos en el potencial de Vaca Muerta, no venimos a especular. Nuestro objetivo es crecer con la gente y con los recursos del país”, afirmó Savini.
En Bolivia, Fluxus adquirió Pluspetrol Bolivia y mantuvo al equipo directivo local. Hoy planea avanzar en grandes prospectos, aunque reconoce desafíos regulatorios.
“La ley boliviana de hidrocarburos necesita cambios si se quiere atraer inversión. Pero nosotros apostamos al país y estamos armando un portafolio exploratorio con socios locales”, señaló el CEO.
En Perú, Fluxus ya obtuvo aprobación para iniciar tareas de exploración. Además, mantiene una presencia técnica en Venezuela, donde brinda soporte a una empresa local y monitorea el contexto geopolítico con la intención de ingresar cuando el panorama lo permita.
Con presencia en tres países productores, vínculos estratégicos con consumidores industriales y el respaldo del grupo J&F, Fluxus busca consolidarse como una energética sudamericana de escala.