Entrevista a Alvaro Ríos Roca
"De la mano de Vaca Muerta, el mercado regional de gas comienza a funcionar en competencia"
Argentina está ante una oportunidad histórica: consolidar su modelo shale no solo para autoabastecerse, sino también para liderar el mercado energético regional. Pero para lograrlo, deberá garantizar reglas estables, avanzar en infraestructura clave y sostener la competitividad de sus exportaciones.
Está claro que el país está atravesando un momento clave en su desarrollo energético. Gracias al crecimiento sostenido de Vaca Muerta y a un modelo de shale consolidado, el país comienza a posicionarse como un proveedor estable de gas natural para la región, con condiciones de mercado que, por primera vez, funcionan entre privados y no únicamente entre gobiernos.
Así lo explicó Álvaro Ríos, ex ministro de Hidrocarburos de Bolivia y consultor internacional en temas energéticos, quien en una reciente entrevista con Mejor Energía destacó que "el mercado regional de gas comienza a funcionar en competencia, como debe ser. Impensable, inédito, pero cierto. Ojalá no tengamos intromisiones de los gobiernos y los contratos en firme se respeten siempre.”
Según Ríos, esta transformación del mercado energético regional está ocurriendo por una conjunción de factores: infraestructura disponible, contratos en firme que se cumplen y operaciones cada vez más activas entre empresas privadas.
“Hoy Bolivia envía gas a Petrobras y el contrato se cumple. Hay exportaciones desde Argentina también. Es un esquema inédito que hay que cuidar”, señaló.
A pesar del avance, persisten desafíos importantes, especialmente en lo que respecta al acceso al mercado brasileño, considerado como uno de los más grandes y exigentes de la región.
“Falta completar el ciclo exportador de gas firme desde Argentina a Brasil. El cuello de botella está en el norte argentino. Se necesita mejorar tarifas y condiciones para hacer competitivo ese gas”, explicó Ríos.
Lee también: Argentina comprometió con Brasil revisar para 2026 la fijación de precios mínimos del gas
Actualmente, la única infraestructura efectiva de conexión es el gasoducto que pasa por Bolivia, que podría ser optimizada sin necesidad de construir nuevos ductos, una tarea compleja y costosa, especialmente en el actual contexto regional.
“Lo que propongo es usar esa infraestructura existente, mejorar las tarifas y lograr que el gas argentino llegue en condiciones competitivas”, agregó.
El mercado brasileño, altamente influenciado por factores climáticos como las lluvias, presenta estacionalidades complejas. Además, está parcialmente abastecido por GNL (gas natural licuado), lo que eleva los costos.
Ríos remarcó que el sector industrial brasileño necesita gas competitivo, firme y a precios razonables, algo que Argentina podría ofrecer si se optimiza la logística y las reglas de juego se mantienen estables.
El experto también destacó que Vaca Muerta es el “Caballo de Troya” del presidente Javier Milei, y que el régimen de incentivos RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) podría representar una oportunidad para atraer inversiones extranjeras clave.
“Argentina no debe cambiar su modelo de shale. Ese es el camino para convertirse en un verdadero exportador de GNL y gas natural en firme. La clave está en mantener las reglas del juego y dar continuidad a las inversiones”, aseguró.
Sobre el futuro de Bolivia, Ríos fue claro: "el país atraviesa una profunda crisis energética, económica e institucional, pero tiene potencial de recuperación".
Y añadió: "Es un país más chico, más fácil de reestructurar. Más del 80% de la población quiere un cambio. El socialismo ya no está en discusión. Hay un nuevo modelo económico en marcha”, afirmó, proyectando una etapa inicial de recuperación para 2026.