Perspectiva
Gas y petróleo: las claves del éxito energético argentino en un mercado global cambiante
En un contexto de transformación económica y energética, Argentina se posiciona como un jugador clave en el escenario internacional, donde la demanda energética y la transición hacia fuentes más sostenibles son tendencias globales crecientes.
Según el Informe de Actividad y Precios de la Energía de marzo de este año, editado por Montamat & Asociados, el país atraviesa un proceso que impacta directamente en varios sectores productivos, especialmente en la energía.
"Argentina ha dado pasos firmes en el sector energético, con proyectos como el de Pan American-Golar para la exportación de Gas Natural Licuado (GNL), que ya está consolidado, y la expansión del gasoducto Perito Moreno, promovido por la iniciativa privada, que está adquiriendo cada vez mayor relevancia. Sin embargo, el éxito de estos proyectos dependerá en gran medida de la capacidad del país para atraer compradores internacionales de gas", explica el documento.
El informe destaca que uno de los sectores más relevantes en esta transformación es el petrolero, cuyo rumbo ya está trazado bajo la Ley de Bases, que apunta a maximizar la renta petrolera y promover la internacionalización del mercado.
Esta normativa establece precios de referencia globales y consolida un perfil exportador que favorece el desarrollo intensivo de los recursos, especialmente en áreas como Vaca Muerta.
Sin embargo, Argentina enfrenta el reto de adaptarse a la volatilidad del mercado energético global sin caer en distorsiones artificiales, como la desvinculación de los precios internos con los internacionales.
Según el informe de Montamat & Asociados la estrategia energética de Argentina deberá alinearse con las tendencias internacionales que incluyen la reducción de la intensidad energética y el avance de energías renovables, como la solar y la eólica.
"A pesar de algunos sectores escépticos frente al cambio climático, el mercado ya está impulsando una transición hacia fuentes más sostenibles. En este sentido, Argentina tiene grandes oportunidades, especialmente en el sector de energías alternativas. La Patagonia, con su gran potencial eólico, podría convertirse en un hub estratégico en la producción de hidrógeno verde y amoníaco, y el país tiene un rol relevante en la producción de biocombustibles", señala.
Además, advierte, "la industria petrolera ha avanzado en la superación de cuellos de botella logísticos en Vaca Muerta, lo que podría permitirle duplicar la producción para principios de la próxima década. Sin embargo, en el sector gasífero, persisten desafíos tanto a nivel doméstico como internacional. Es fundamental fortalecer la institucionalidad de los segmentos regulados y continuar con la recomposición de precios residenciales y la eliminación de subsidios, manteniendo una tarifa social".