2024-09-13

La meta hacia la descarbornización

Expertos y académicos analizaron el marco estratégico para la transición energética en Argentina

La Academia Nacional de Ingeniería publicó un trabajo que abarca en líneas generales las principales propuestas para la transición energética en el país, entre las cuales sobresalen la captura de carbono por medio de Soluciones Basadas en la Naturaleza (SBN); uso local y exportación de gas con compensación en origen de las emisiones de CO2 en su uso final; plan de eficiencia energética; expansión de las energías renovables; energía nuclear; producción y utilización de hidrógeno: y mayor institucionalidad del sector energético, coherente con los compromisos de descarbonización, entre otros temas.

Bajo la coordinación del ingeniero Oscar Vignart, presidente de la mesa directiva de la Academia de Ingeniería, la publicación contó, además, con la colaboración de los ingenieros Ernesto Badaraco, Carlos Casares, Martín Fraguío y el licenciado Gustavo Yrazu.

"En el caso argentino, nuestra visión de una estrategia con ventajas comparativas se basa en la gran disponibilidad de gas natural hasta mucho más allá de los escenarios y plazos a los que sería posible planificar. Por otro lado, la posibilidad de hacer un uso inteligente de nuestros recursos biológicos naturales, utilizando los mismos a través de “Sistemas Basados en la Naturaleza”, permitiría cumplir con una parte importante de los compromisos de reducción de emisiones asumidos en distintas rondas de negociaciones internacionales", afirman los expertos.

Puntualmente sobre el uso local y exportación de gas con compensación en origen de las emisiones de CO2, señalan que esta propuesta está destinada al cumplimiento del Acuerdo de Paris a partir de la óptima utilización de los recursos y las ventajas comparativas que tiene el país.

Argentina es el tercer país del mundo en recursos de shale gas. Al desarrollo experimentado en la formación Vaca Muerta de la Cuenca Neuquina con recursos de gas (307 TCF) equivalentes a 180 años de los valores de producción del año 2022, se le suman los avances exploratorios en la formación Palermo Aike en la Cuenca Austral. Esta cuenca posee recursos de shale gas (129,5 TCF) equivalentes a un 42% de los de Vaca Muerta.

Para los autores del trabajo el primer objetivo de esta estrategia es la sustitución de los combustibles sólidos y líquidos usados actualmente, por gas natural. Los sectores relevantes para esta sustitución son la movilidad, la generación de energía eléctrica y la producción de calor industrial.

"Para ello hay que alcanzar un nivel de producción doméstica de gas natural en una escala que permita explotar en forma competitiva los recursos de gas argentino. Se debe lograr que la Argentina sea exportador neto de gas con incidencia en el mercado internacional, principalmente en contra estación. La conveniencia económica de mantener el uso local y también incorporar la exportación, resultar de lograr un elevado factor de uso a lo largo del año", comentan. 

Y agregan que "es posible la exportación de gas por ducto a países de la región y de gas natural licuado (GNL) con mayor valor comercial por entregarse, siempre a pedido del comprador‒, habiendo capturado en origen mediante SBN, el mismo volumen de emisiones de CO2 que se producirán en su uso final". 

El gas natural también jugará indirectamente, al permitir la producción de energía eléctrica con equipos eficientes, un rol importante en facilitar la transición hacia la difusión masiva de la movilidad eléctrica con inversiones de menor significación.

En cuanto a la calidad institucional y financiamiento, el informe destaca que el monto de las inversiones, sus largos períodos de recuperación en un sector capital intensivo, hace imprescindible la estabilidad de las reglas de juego, tarifas razonables y la reducción del riesgo país.

"Debe haber previsibilidad para lograr el acceso a un costo de capital compatible con la rentabilidad. Ésta a su vez, dependerá de los precios de la energía eléctrica, Esto tiene importancia para el logro de la estabilidad del sistema en el tiempo, pero también la tiene para contribuir al financiamiento de la transición. Los cálculos para la Argentina, permiten estimar que, con los costos de ampliación y de renovación de la cadena de valor desde 2025 a 2050 y con las tasas de incremento de la demanda asociadas a la electrificación de la movilidad y la industria, podrían ser necesarias inversiones equivalentes a cerca de 4 puntos del PBI anuales", explican.

Es lo que requerirían las inversiones en renovación y expansión de la producción, transporte y distribución de gas y electricidad.

"Todo ello- afirman en el documento de la Academia Nacional de Ingeniería- debería ser neto de las reducciones de consumo obtenibles por incrementos de eficiencia energética. Las inversiones como porcentaje del PBI que hemos estimado podrían ser inferiores si se aprovechan inteligentemente las dos ventajas comparativas de la Argentina: la abundancia de gas y las soluciones basadas en la naturaleza para la captura y secuestro de CO2".

 

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