Nuevo escenario
El desarrollo de Vaca Muerta y la desregulación abren nuevos negocios para el GLP
El Gobierno nacional avanzó esta semana con la desregulación del mercado del Gas Licuado de Petróleo (GLP), un derivado del gas natural como del petróleo crudo, y que envasado como gas butano llega en garrafas al mercado local pero también es desde hace años un segmento de exportación a los países de la región que son deficitarios en este recurso.
El cambio de reglas para el GLP tendrá fuerte impacto en el desarrollo de este eslabón de la cadena hidrocarburífera, que parte desde Vaca Muerta y en el off shore de la Cuenca Austral con la producción de gases ricos cuyos componentes se separan en butano y propano, no así el metano que va a las redes de gas y el etano que va a la industria petroquímica.
Este mercado se encontraba largamente regulado con las figuras de cupos y precios máximos que las empresas del sector largamente venían cuestionando por las limitaciones y el compromiso que ponían al desarrollo. Hace días esos topes de volúmenes y valores cayeron con la reciente resolución de la Secretaría de Energía, y para las empresas del sector se abre la posibilidad de un desarrollo importante del negocio.
Voceros del sector explicaron que a partir de ahora, sólo quedará regulado el precio de los productores, es decir grandes petroleras que son los principales abastecedores a la industria del GLP compuesta por unas 30 empresas fraccionadoras y más de un centenar de distribuidoras que cubren todo el país. Este paso normativo final permitirá ir a precios de paridad de exportación internacional como sucede en la mayoría de los países, en los que las regulaciones solo alcanzan temas técnicos.
Ahora, con un mercado en vías de normalización, se asegura desde las empresas que están dadas las condición es para ver empezar a crecer las inversiones en este segmento que es un combustible 100% argentino, en el cual el país tiene superávit por el crecimiento de Vaca Muerta, y seguramente se empiecen a desarrollar más aplicaciones para el gas licuado de petróleo, ya sin intervenciones de precios.
En primera instancia, se explica que las inversiones largamente demoradas en la industria por cuestiones de sostenibilidad ante los precios regulados durante años se notarán en el corto plazo en las tareas de logística, un complejo entramado de distribución a cientos de ciudades y poblaciones a donde no llega la red de gas y la cual todavía se realiza con camiones.
El 60% del GLP parte de un gran nodo de producción que está ubicado en la zona de Bahía Blanca -donde se encuentra el mayor polo petroquímico del país- pero gran parte del consumo no sólo está en la poblada provincia de Buenos Aires y en particular en el conurbano, sino en regiones tan dispersas como el Noroeste y el Noreste Argentino, donde incluso hay provincias enteras sin redes de gas. Precisamente estas largas distancias entre el origen de la producción y el destino del consumidor final obligan a mejorar el transporte y hacerlo más eficiente y seguro con soluciones logísticas vía ferrocarril o incluso a través de la Hidrovía.
Una mayor producción de GLP previsto con el incremental de gas y petróleo de Vaca Muerta lleva implícita cada vez más separación y más producción, lo que va a traer aparejado una necesidad de más capacidad y mayores tanques para almacenar ese adicional. Además, se anticipa que se podrá ingresar a una nueva etapa de inversiones para la industria vinculadas a los procesos de automatización para el envasado de las garrafas, lo que permitirá hacer las plantas más eficientes y seguras.
Pero más allá de lo que se podrá hacer puertas adentro de la industria, los actores del sector también consideran que es el momento en dar el salto hacia nuevas aplicaciones para las cuales ya existe el desarrollo técnico necesario e incluso la regulación legal correspondiente para el crecimiento del gas licuado de petróleo para automóviles.
En este segmento, la instalación de un sistema de GLP en un automóvil no sólo permite ahorrar hasta un 50% en costos de combustible sino que es una fuente de energía limpia que reduce las emisiones de CO2. Sin dudas es una solución que puede complementarse con el Gas Natural Comprimido en aquellas zonas y regiones donde la red de gas natural no está disponible, ya que es la clásica vinculación de las estaciones al sistema.
En ese esquema de diversificar las fuentes de abastecimiento al usuario vehicular, lo que conlleva el desarrollo de una nueva cadena de valor, se puede pensar de manera similar, para la expansión del GLP como un mejor sustituto del gasoil en el uso de motores náuticos y navales, lo que podría potenciarse por el diferencial de precio importante con los combustibles líquidos tradicionales.
Los industriales también aseguran que en el campo hay un mercado disponible para el desarrollo importante del GLP como combustible para motores de riego y bombeo de agua y en unidades de generación eléctrica. Pero también está contemplado, porque la legislación así lo permite, para otro uso poco difundido como el flameado de malezas. Esta técnica permite evitar el uso de herbicidas o pesticidas, ya que con la utilización de GLP se puede generar un cambio térmico en la maleza que hace que inmediatamente se muera por lo que se considera que tiene una muy inferior afectación al cultivo y al ambiente.
También con más oferta de GLP, ya sea con soluciones estandarizadas o particularmente definida para cada usuario, es posible pensar que las industrias lo utilicen como back up o alternativa para afrontar los días de corte de gas o incluso para reemplazar otros combustibles más costosos, permitiendo ganar en competitividad.
La desregulación del sector más la flexibilidad que permite este combustible abren a nuevas oportunidades que la industria asegura están en carpeta a imagen de lo que ya ocurre en otros mercados pero que estaban condicionadas a las limitantes que hoy empiezan a despejarse, más allá de la problemática que significa el costo de abastecimiento a la demanda no cubierta por las redes de gas natural, lo que depende de políticas públicas específicas.